04 de marzo de 2012
04.03.2012
Mirando atrás

La navegación llega a los mares de internet

Amigos de la Barca de Jábega realiza desde su fundación en 2010 la publicación digital bimensual 'Cuadernos del Rebalaje'

04.03.2012 | 06:00
A bordo de La Rompeola miembros de ABJ colaboran en el curso de iniciación al remo que ofrece el IES El Palo a sus alumnos.

Las embarcaciones tradicionales de Málaga navegan con más brío en los mares de internet desde la fundación, en junio 2010, de la asociación Amigos de la Barca de Jábega (ABJ), que se propuso publicar de forma bimensual los Cuadernos del Rebalaje, una publicación digital en la que a bordo tienen cabida desde estudios sobre las chalanas, entrevistas a veteranos carpinteros de ribera, el repaso a históricas postales relacionadas con la pesca y las playas de Málaga hasta cuentos y poesías siempre con el mar de Málaga de fondo.

Los Cuadernos del Rebalaje, que cuentan con número de registro ISSN, pueden descargarse de forma gratuita en la página www.amigosjabega.org (en la sección publicaciones).

«Desde la primera reunión del grupo promotor de la asociación establecimos que uno de los objetivos debería ser la investigación, promoción y difusión de la barca de jábega y de otras tradicionales como el sardinal, atendiendo a sus raíces históricas, a su entorno social y a su función en las costas, particularmente en las malagueñas», explica Felipe Foj, presidente de la asociación.

No es extraño que el primer número fuera el informe del Ateneo de Málaga, elaborado por Felipe Foj y Pablo Portillo, también miembro de ABJ, en el que se pedía a la Consejería de Cultura la declaración de Bien de Interés Cultural de la barca de jábega.

Precisamente, de Pablo Portillo son otros monográficos de los Cuadernos del Rebalaje, en los que estudia el sardinal malagueño, los 110 años del hundimiento de la Gneisenau, la chalana así como un reportaje al último carpintero de ribera marbellí, Pedro Moyano González, nacido en 1924. De este artesano cuenta que tuvo que concluir el barco comenzado por su padre, al fallecer éste en 1960.

Sostiene además Pedro Moyano que para que las barcas sean rápidas a remo, «si es muy gorda de proa y no coge mucha agua tiene que ser fina de popa».

Por cierto que en el monográfico de Pedro Portillo sobre la fragata prusiana Gneisenau, defiende la labor del denostado capitán Karl Krestchmann, de quien la leyenda asegura que desoyó la advertencia de las autoridades locales sobre la peligrosidad del fondeadero en el que se encontraba la fragata, en caso de fuerte levante. El investigador malagueño concluye que Krestchmann no fue realmente avisado de la inminencia del temporal, algo que también sostuvieron los supervivientes de la tragedia.

El estudio también estima que Elena León Gaitán, la propietaria de la barca de jábega La Elena, no salió al rescate de los marinos alemanes porque una embarcación de ese tipo no podría aguantar la furia de las grandes olas de la tempestad, aparte de que en la única entrevista que concedió, en 1947, enumeró salvamentos en los que intervino sin mencionar uno tan crucial como el del buque escuela Gneisenau.

Para colaborar con estos cuadernos marineros no es imprescindible ser socio de ABJ, explica su presidente. Los interesados pueden dirigirse al correo que aparece en la web y se les informará de las características del trabajo. Por supuesto debe ser original y relacionado con el mar.

Felipe Foj cuenta que a la hora de poner en marcha los Cuadernos del Rebalaje, la asociación se ha inspirado en la activa Federación Galega pola Cultura Marítima e Fluvial con la que está en contacto Amigos de la Barca de Jábega.

La llegada de esta publicación a internet ha supuesto las felicitaciones de socios, «pero también de personas, en principio, no interesadas por nuestra temática y que gracias a las publicaciones se van acercando a ellas».

Junto a los Cuadernos del Rebalaje, en la web de la asociación pueden consultarse los Documentos, «en donde, junto a nuestras memorias anuales, reeditamos o compendiamos textos antiguos, olvidados o dispersos que consideramos de interés».

La labor de la ABJ fuera de las aguas de internet es también ambiciosa. Además de querer institucionalizar los bautizos anuales de mar en barca de jábega, se proponen hacer navegable el tramo final del Guadalmedina, así como establecer una zona de navegación para barcas de jábega desde los Baños del Carmen hasta el Puente de los Alemanes, así como un centro de interpretación de la barca de Jábega en el Balneario del Carmen. Navegación a toda vela.

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