21 de junio de 2012
21.06.2012
Turismo residencial

Málaga es la segunda provincia que más residentes gana a pesar de la crisis

El año 2011 arroja 12.370 movimientos residenciales, una cifra sólo superada por Barcelona

21.06.2012 | 02:54

Europeos que antes vivían en la Costa Brava o en la Costa Blanca han comprado ahora una vivienda en la Costa del Sol

Málaga es, tras Barcelona, la provincia española que más residentes ganó en España en el año 2011, lo que demuestra que, pese a la tremenda crisis económica, sigue gozando de un gran poder de atracción para la gente de fuera, ya sean personas en edad de trabajar que creen poder encontrar aquí una oportunidad laboral o jubilados, muchos de ellos europeos, que en la Costa del Sol buscan su lugar idóneo de retiro. Según los datos de movimientos residenciales del Instituto Nacional de Estadística (INE), Málaga presentó así un saldo positivo de 12.370 residentes, de los que 3.900 correspondieron a personas llegadas de otras zonas de España y 8.470 a individuos que vinieron de países extranjeros. El padrón de Málaga a cierre del pasado año era de 1.625.827 habitantes.

Sólo Barcelona, con un saldo de 13.613 nuevos residentes pero también con un padrón de 5,5 millones de habitantes, supera la cifra de Málaga que, a cambio, sí rebasa de largo los guarismos de otras provincias de corte turístico: Alicante (11.183), Las Palmas (6.509) y Tenerife (6.395). Sevilla y Zaragoza, por citar otras provincias de población relevante, experimentan subidas de entre 4.500 y 4.800 residentes, mientras que Madrid sufre un retroceso de 10.804 empadronados, quizá por la dinámica de salida de muchos emigrantes a los que la crisis dejó en el paro.

Las cifras de subida satisfacen tanto al sector empresarial como al residencial, que destacan el potencial de Málaga y la marca Marbella como polo de atracción. El presidente de la Asociación de Extranjeros de la Costa del Sol, Ricardo Sánchez Bocanegra, afirma que en los últimos tiempos está observando un trasvase de europeos que antes residían en la Costa Brava o en la Costa Blanca valenciana y que han terminado finalmente comprando casa en la Costa del Sol.

De hecho, el colectivo de constructores ACP daba el otro día, durante la presentación del Salón Inmobiliario del Mediterráneo (SIMed), la cifra de 4.600 compras de vivienda el pasado año por parte de extranjeros en Málaga, un 27% más, aunque es cierto que se trataban tanto de extranjeros no residentes en España como de inmigrantes que viven aquí.

«Hay que reconocer que la situación ahora mismo no es óptima pero sí es verdad que sigue habiendo un goteo constante de extranjeros europeos de cierto poder adquisitivo que se vienen a vivir a Málaga. De hecho, estamos viendo ahora un boom de alquiler en la Costa del Sol, y cuando alguien alquila o va a un hotel, hay muchas posibilidades de que en un futuro compre casa aquí», apunta Sánchez Bocanegra, que cita a los británicos y los alemanes como punta de lanza, sin olvidar a los pujantes rusos, aunque éstos, más que por cantidad, destacan por su alto poder adquisitivo.

Un cambio en el perfil de extranjero europeo que se viene a vivir a Málaga es el hecho de que ya no son sólo jubilados que buscan el retiro dorado sino profesionales de entre 30 y 50 años que, con sus familias, desarrollan desde la Costa del Sol su actividad profesional. «Las nuevas tecnologías permiten a estas personas trabajar desde aquí para sus empresas. Se montan la oficina en su propia casa y buscan colegios internacionales para sus hijos. Representan un perfil en alza», señala.

Una población activa al alza. El imán económico de la provincia, incluso afectada por los estragos de la crisis, es también resaltado por el presidente de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), Javier González de Lara, que recuerda que la población activa no deja de crecer en términos absolutos y roza ya las 795.000 personas.

«Los datos de nuevos residentes son muy relevantes, dado que son casi los mismos de Barcelona cuando esa provincia tiene mucha más población. Se demuestra de nuevo que las condiciones de vida, la climatología y las oportunidades laborales que genera Málaga son muy difíciles de encontrar en otro sitio. Y que suba la población significa siempre renovar el ADN de una provincia», afirma González de Lara.

El único pero es que el incremento constante de población activa hace difícil bajar el paro. La EPA del primer trimestre de 2012 arroja 275.000 desempleados y una tasa de paro del 34,6%. Para que se cree empleo hace falta que el PIB crezca a un ritmo del 2,5% anual, pero en 2012, por contra, se estima que el PIB caerá un 1,4%, tras un 2011 anodino que dejó una subida del 0,7%. Y 2009 y 201o ya dejaron caídas del 4,1% y del 0,9% respectivamente.

1.700 «malagueños por el mundo» en 2011. Son cifras todavía pequeñas pero que demuestran que la población está dispuesta a emigrar en busca de un mejor futuro laboral. Casi 1.700 malagueños hicieron las maletas en el año 2011 para instalarse en otro lugar, fundamentalmente en Europa (948), y con un 90% de casos eligiendo países dentro de la Unión Europea. América fue el segundo continente de destino de estos «malagueños por el mundo» (497) seguidos de los países de África (122, Magreb incluido), Asia (113) y Oceanía (16).

Málaga, en cualquier caso, está muy lejos de las cifras exportadoras de otras provincias: según el INE, Madrid dio salida a 82.738, Barcelona a 70.471, Valencia a 21.509 y Alicante a 12.576. De la provincia malagueña también salieron en 2011 más de 10.000 ciudadanos extranjeros.

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