12 de octubre de 2012
12.10.2012
40 Años
40 Años

Limasa planea una regulación temporal de empleo ante los recortes en 2013

La dirección de la empresa ha planteado al comité varias opciones: la municipalización del servicio, tomar las vacaciones durante todo el año y no sólo en verano para eliminar eventuales, dejar de descansar sábados y domingos o un ERTE para toda la plantilla

12.10.2012 | 02:28
Representantes de los trabajadores y de la dirección de Limasa negocian durante el último conflicto laboral que se produjo en febrero.

La crisis ha llamado a las puertas de Limasa, una de las empresas más importantes de la capital por el número de empleados, con una plantilla media de 1.600 trabajadores. La empresa, de naturaleza mixta, con una mayoría de un 51% en manos privadas y el 49% restante en poder del Ayuntamiento, tiene como único cliente a la ciudad, al ser la concesionaria del servicio de recogida de basura y limpieza. Limasa se nutre exclusivamente del dinero que le paga el Ayuntamiento por la prestación del servicio: 92,8 millones de euros en 2012.

Los recortes aprobados por el Ayuntamiento en su plan de ajuste también se notarán en Limasa, que el año próximo verá menguado el aporte municipal en casi 7 millones de euros: 6.945.261. Para afrontar esta situación, la dirección de Limasa ha lanzado a la plantilla tres propuestas para la reducción del gasto que en su opción más extrema contemplaría la aplicación de un Expediente de Reducción Temporal de Empleo (ERTE) que supondría que la plantilla iría al paro de manera rotativa por meses.

Tanto ésta como el resto de las opciones propuestas cuentan con el respaldo de la parte privada de la empresa a partir de varios informes realizados por sus directivos. La alarma saltó en Limasa el pasado 2 de octubre cuando el director gerente, Rafael Arjona, y el responsable de personal y recursos humanos, Luis Martín, convocaron a los representantes del comité de empresa.

Una vez expuesta la situación de ajuste prevista para 2013, la dirección de Limasa planteó al comité la apertura de un periodo de consultas con tres propuestas encima de la mesa para hacer frente a los recortes. La primera sería la municipalización total de Limasa que, a juicio de la dirección tendría un coste inicial de unos 6 millones de euros para indemnizar a los privados, pero permitiría al Ayuntamiento un ahorro de unos 12 millones anuales de euros.

Las otras dos opciones afectan directamente a la plantilla y a su número, ya que contemplan una reducción total o temporal de parte de la plantilla, tanto del personal fijo como del eventual, con la idea empresarial de recortar costes.

De esta dos opciones, la primera plantea la eliminación del actual sistema de vacaciones, que rige desde hace muchos años. La plantilla dejaría de tomar las vacaciones exclusivamente entre los meses de junio a septiembre y pasaría a tomarlas a lo largo de todos los meses del año, de forma rotatoria. Esta segunda opción contempla además acabar con el actual sistema de descanso de sábado y domingo para dejar el domingo como único día de descanso fijo y el segundo se tomaría cualquier día de la semana entre lunes y viernes.

Esta propuesta permitiría a la empresa prescindir de una media de 300 trabajadores eventuales y abandonar las contrataciones de fines de semana, que tienen un coste de unos 4 millones al año. La empresa sólo mantendría los llamados «domingueros» para los domingos y festivos ya que les paga la mitad que a un trabajador fijo.

La tercera propuesta, la más drástica, plantea la aplicación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por el que la empresa mandaría temporalmente al paro a una parte de la plantilla. El ERTE que planea la dirección de Limasa se llevaría a cabo de enero a mayo y de octubre a diciembre, llevando al paro en cada uno de estos periodos a una parte de la plantilla.

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