13 de diciembre de 2012
13.12.2012
Patrimonio

Arreglan la fachada de la iglesia de Santiago por las humedades

La Oficina de Rehabilitación del Centro acomete la mejora de la parte baja de la fachada, que perdía la pintura

13.12.2012 | 06:00
La fachada de la iglesia ha sido saneada para recuperarla.

La humedad ha vuelto a afectar a la fachada de la iglesia de Santiago, en la calle Granada, pese a que fue rehabilitada hace poco más de tres años. El alto nivel freático que hay bajo el templo ha ocasionado que la pintura de la parte baja de la fachada se empiece a desprender, lo que ha obligado a actuar para sanear toda esa parte.

La Oficina de Rehabilitación del Centro Histórico, dependiente del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV), ha iniciado una actuación de urgencia que espera solventar este problema en el mes en el que aproximadamente durarán las obras.

La actuación, con un coste que rondará los 10.000 euros, consiste en picar la parte inferior de la fachada, pero sin tocar las pinturas decorativas que tiene en su mitad superior. El delegado municipal de Urbanismo y Vivienda, Diego Maldonado, explicó que la obra no afecta a la parte donde se encontraron y recuperaron las decoraciones pictóricas que adornan la fachada.

De hecho, la parte baja ha sido muy alterada a lo largo del tiempo y se le había aplicado mortero de cemento con la rehabilitación acometida en 1943, perdiéndose esa decoración originaria del siglo XVI.

Una vez saneada la fachada, se procederá a aplicar un mortero coloreado con el mismo tono que el resto de la fachada del templo, de forma que sea más resistente a los efectos de la humedad.

Maldonado recalcó que con este mortero se evita que se desprenda la capa de pintura y, si salen manchas de humedad, podrán limpiarse sin peligro de que se pierda la tonalidad de la fachada.

No obstante, esta solución no supone la resolución del problema de las humedades que afectan a la iglesia de Santiago, fruto del río subterráneo que baja por la calle Granada proveniente de Lagunillas.

La construcción del templo con unos cimientos de piedra, arena y ladrillo propician que esta humedad se transmita a lo largo de la fachada mediante capilaridad. La solución completa sería de una gran complejidad técnica y no asegura un final definitivo a este problema.

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