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Compra del estadio

La Junta dice que no quiere "regalar" La Rosaleda, pero está "dispuesta a hablar"

"Hay que ser muy escrupulosos con el dinero público, no vamos a hacer ningún tipo de dádiva", aseguró ayer el consejero Luciano Alonso

El consejero de Cultura y Deporte, Luciano Alonso.

El consejero de Cultura y Deporte, Luciano Alonso. / Arciniega

Marcos G. Parajón

Los pasos dados por el Málaga CF para comprar el estadio de La Rosaleda dieron un frenazo ayer, cuando Luciano Alonso, consejero de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, (que junto al Ayuntamiento de la capital y a la Diputación es poseedora del estadio), recalcó que el Gobierno andaluz no tiene intención de «regalar» el emplazamiento, «porque fue pagado con dinero público». No obstante, Alonso subrayó que la Junta «siempre está dispuesta a hablar».

La oferta que hay sobre la mesa para que el Málaga CF se convierta en el nuevo y único dueño del estadio asciende hasta los 18 millones, la mitad del coste que asumieron las tres instituciones en la última remodelación. Para el alcalde de la capital, Francisco de la Torre, la venta por dicha cantidad sería factible, aunque el consejero, que aseguró no conocer las intenciones del regidor malagueño, se mostró reacio a esta idea. «Hay que ser muy escrupulosos con el dinero público, por lo que no vamos a hacer ningún tipo de dádiva», abundó.

Así, el titular de Cultura y Deporte recordó que «hace algunos años pesaba sobre La Rosaleda una hipoteca, fruto de la mala gestión que llevó a la desaparición del club» y fue entonces cuando las tres instituciones propietarias «hicieron lo posible para evitar que el estadio pasara a otras manos, quedándose con la hipoteca».

«Después de que se asumiera la hipoteca, las instituciones no se conformaron con eso e hicieron un esfuerzo presupuestario para dotar al Málaga de un campo nuevo», añadió Alonso, que, además, incidió en que «no hay mayor seguridad para el club, sea cual sea la directiva, que los dueños del campo sean las tres instituciones, que lo han puesto al servicio del Málaga».

También hizo hincapié en que por el uso del estadio «nunca se ha pagado un canon económico, físico, de dinero, sino prestaciones de incentivación para que la gente pueda acudir al campo». Estas declaraciones se enlazan con el hecho de que De la Torre confirmara el lunes que los dirigentes del club blanquiazul le habían planteado una reunión para hablar sobre el asunto.

El Consistorio ve bien la opción de una venta por 18 millones de euros, en caso de que los informes de los técnicos encargados de actualizar el valor de La Rosaleda sean favorables a este planteamiento. Sobre esta posibilidad, Alonso reiteró que «lo que es público no se puede regalar a nadie, ya que ha salido de los presupuestos de los andaluces y de los malagueños», ensalzando «la realidad actual» del estadio.

La compra de La Rosaleda por parte del Málaga CF supondría, a medio plazo, el traslado del estadio, así como la promoción de viviendas en la parcela actual, de 41.300 metros cuadrados, según indica el actual Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

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