02 de abril de 2014
02.04.2014
Hay nueve detenidos

Detenido un policía local de Málaga por comprar armas en un taller clandestino

La operación 'Bulldog' ha permitido intervenir 109 armas, más de 5.500 cartuchos metálicos de diferentes calibres

02.04.2014 | 10:56
Detenido un policía local de Málaga por comprar armas en un taller clandestino
Un policía local de Málaga, detenido en la Operación Bulldog
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Material intervenido:

  • Noventa armas cortas, entre revólveres y pistolas
  • Dieciocho armas largas (entre ellas una escopeta de cañones recortados)
  • Cuatro armas de guerra (2 subfusiles UZI, pistola ametralladora y fusil Cetme)
  • Cuatro armas de fuego prohibidas (3 bolígrafos pistola y 1 mechero pistola)
  • Siete armas de avancarga
  • Un silenciador arma corta
  • 2,3 kilos de pólvora destinada a la recarga de munición metálica
  • Maquinaria y herramientas para la rehabilitación y transformación de armas de fuego, así como para la recarga de cartuchería
  • Multitud de piezas fundamentales (correderas, cañones, cajones de mecanismos, culatas y armazones) y repuestos para armas de fuego
  • Más de 5.500 cartuchos metálicos de diferentes calibres
  • 47.200 euros en metálico

Un policía local de Málaga ha sido detenido en el marco de una operación que ha desmantelado un taller clandestino en el que se fabricaban armas de fuego que posteriormente se distribuían a través de internet. Aunque el más importante de los nueve arrestados es el responsable de la fábrica ubicada su casa de Laguna de Duero (Valladolid), fuentes cercanas al caso aseguran que medio centenar de las 109 armas intervenidas han sido localizadas en el domicilio del agente, que fue arrestado a principios de la pasada semana. Los investigadores apuntan que el perfil del policía es el de un "coleccionista masivo" y añaden que al menos dos de esas armas fueron presuntamente adquiridas al responsable del taller de Valladolid, por lo que lo acusan de tenencia ilícita de armas. Fuentes del Ayuntamiento de Málaga y del instituto armado coinciden en destacar que la investigación no tienen nada que ver con la actividad profesional del agente y que, por tanto, "se circunscribe a su ámbito personal".

Al resto de detenidos se les considera presuntos autores de delitos de tenencia, tráfico y fabricación ilícita de armas. Entre todo el arsenal incautado en la operación destaca la presencia de varias armas de guerra y prohibidas, noventa armas cortas, siete  de avancarga, más de 5.500 cartuchos metálicos de diferentes calibres y diversa maquinaria y herramientas para la rehabilitación y transformación de armas de fuego, entre otros objetos.

La investigación de la denominada operación Bulldog se inició en Valladolid a principios de año, cuando el instituto armado conoció la posible existencia de un residente en la provincia de Valladolid que podría estar vendiendo armas de fuego fabricadas artesanalmente a través de páginas web especializadas en la compra y venta de diferentes efectos. Los agentes pusieron su toda atención en un anuncio en el que se publicitaba un lote de venta formado por un revólver,  fotografías del mismo y con comentarios como "ha sido recalibrado al calibre 22"; "alguien lo adaptó para disparar": y "el que lo reformó tenía que ser un artista".
 
Analizadas las imágenes por un técnico especializado, se comprobó que las modificaciones realizadas en el arma sólo podrían haber sido hechas por un experto con amplios conocimiento en la materia. Por ello, la investigación se centró en el nick utilizado en internet de la persona que realizaba la publicidad de este lote, así como otros de lotes ya vendidos por la misma persona. Según informa la Guardia Civil en un comunicado, los agentes comprobaron que había vendido en un mes seis armas que se correspondían con dos revólveres Buldog, una pistola FN 1900 Mataduques, un bolígrafo pistola, y una pistola Derringuer, vendidas a cinco compradores distintos. Concretamente, a vecinos de las provincias de Málaga, Granada, Valencia, Albacete, Ourense y Vizcaya.
 
De la misma forma, el instituto armado asegura que, a través de foros en internet, se ofertaba  munición de diverso calibre y se informaba de las próximas armas que iba fabricar o modificar y que pondría a la venta. Las pesquisas permitieron comprobar que el principal suministrador y nexo de unión de toda la trama no tiene permiso de armas y carece de antecedentes penales, si bien en enero de 2013 había denunciado la sustracción en su domicilio de ocho armas inutilizadas. Tras analizar toda la información disponible, tipos de armas y provincias donde se habían hecho transacciones de armas e identificar a sus destinatarios, se procedió a realizar los registros simultáneos en las provincias citadas, descubriendo un taller clandestino en un trastero de una vivienda de Laguna de Duero, donde se fabricaba, manipulaba y modificaba toda clase de armas de fuego. Incluso tenía plantillas de madera para crear las armas (mecheros, bolígrafos, etc).

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