03 de octubre de 2014
03.10.2014
La Opinión de Málaga
Goteras en el aeropuerto

Un arquitecto neoyorquino diseñó la nueva T3 que presenta varias filtraciones

Bruce S. Fairbanks obtuvo el encargo de convertir el edificio en un ejemplo de eficiencia energética y sostenibilidad

03.10.2014 | 05:00

­El arquitecto Bruce S. Fairbanks fue el encargado de diseñar la T3, un edificio que debía servir para poner al aeropuerto de Málaga en la vanguardia de los edificios inteligentes del país. Minimización de residuos en obra, un muro cortina para aportar mayor iluminación central, cristales que optimizan el aporte energético en el interior. La lista de innovaciones es tan larga como las filtraciones que presenta el edificio cada vez que llueve. Como han demostrado las últimas tormentas del fin de semana, la nueva terminal está llena de deficiencias que dejan una imagen poco positiva de lo que se supone es la puerta de entrada de la Costa del Sol. Ahora mismo presenta goteras que se extienden desde la terminal de embarque hasta las oficinas de Aena que se ubican en el mismo edificio. Los trabajadores llevan años pidiendo cuentas por lo que consideran una «chapuza».

Las últimas tormentas han sacudido los cimientos de la paciencia y Aena está evaluando en estos momentos los daños producidos y licitará un expediente para acometer nuevas obras que corrijan las actuales deficiencias que presenta la T3, que fue inaugurada en marzo de 2010.

Como en tantas otras obras civiles, el Ministerio de Fomento tiró de arquitecto estrella para hacer realidad el diseño de un edificio que ha contado con una inversión total de 1.775 millones de euros. Fairbanks fue el elegido. Un apellido vinculado a la arquitectura y a la construcción que lleva ya más de dos décadas en España. Dejó su Nueva York natal para establecerse en Madrid y fundar GOP Oficina de Proyectos.

Sobre responsabilidades en posibles fallos en el diseño de la estructura, que podrían provocar las continuas filtraciones de agua, Bruce S. Fairbanks declinó hacer declaraciones algunas alegando que sobre «este tema no tengo absolutamente nada que comentar». La T3 de Málaga no fue la primera vez que Aena confió en GOP para la ejecución de infraestructuras en los aeropuertos españoles. Bruce S. Fairbanks también diseñó la torre de control del aeropuerto de Madrid Barajas y los nuevos edificios terminales en Alicante.

Los principales retos en una zona con tantos días de sol al año, como lo es Málaga, radicaron en la climatización y en la reducción del consumo energético. Para ello se contó con un aislamiento que parece insuficiente, visto que las filtraciones se producen desde la misma inauguración del edificio. Quedará por determinar si las goteras que presenta el aeropuerto de Málaga se debe a un fallo en la construcción, o como apuntan algunos expertos, éstas pueden tener su origen en un fallo en el diseño.

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