09 de junio de 2015
09.06.2015
Educación

La Selectividad se repite

La estadística demuestra cómo la PAU, a la que le quedan dos telediarios, tiene temas predilectos

09.06.2015 | 05:00

Las preguntas de los exámenes se repiten de un año a otro, sobre todo las de las asignaturas troncales de Historia y Filosofía. En Lengua Castellana, desde hace tres convocatorias, se da a elegir entre dos textos literarios, desapareciendo el periodístico. Luces de Bohemia, de Ramón de Valle Inclán, ha caído en las citas de junio de 2013 y 2014 – Descartes es el pensador favorito en los exámenes de Filosofía y su presencia ha sido recurrente en cinco de las últimas nueve convocatorias de junio

La Selectividad es cíclica. En este examen que tanto preocupa a los alumnos que en estos días repasan contenidos para afrontarlo con garantías, se suelen repetir las preguntas. En algunos casos, las pruebas pueden considerarse hasta predecibles. No es cuestión de confiarse, ni mucho menos, pero la estadística demuestra cómo la PAU tiene temas predilectos. A los estudiantes puede interesarles saber que no es extraño que las preguntan se repitan, sobre todo en Historia y en Filosofía.

Descartes, por ejemplo, ha caído en cinco de los últimos nueve exámenes. Su Discurso del Método es todo un clásico. El pensador francés ocupa el puesto más destacado en este escalafón de la repetición. Ha salido a la palestra en 2006, 2009, 2011, 2012 y el pasado año 2014. Y atención. En las convocatorias de junio de 2012 y 2011, cayó exactamente el mismo examen de Filosofía: el Discurso del Método, de Descartes, y el Tratado sobre el gobierno civil, de Locke. A elegir entre las dos opciones.

Platón también es muy socorrido y ha caído en 2006, 2007, 2008 y 2010, para hablar del Mito de la Caverna o de la República. Bien es cierto que en los últimos cinco exámenes no ha habido noticias del discípulo de Sócrates y el maestro de Aristóteles, pero no habría que descartarlo tan a la ligera. Tampoco a Kant. El filósofo prusiano de la Ilustración, precursor del idealismo alemán, volvió al examen de Filosofía en 2014 sin haber hecho acto de presencia desde 2009. Santo Tomás y su Suma Teológica era una de las opciones del examen de 2010. De él nunca más se supo. Hasta entonces también era un tema muy recurrente.

Otra asignatura que se presta a repetirse es la de Historia. Los temas son limitados y los alumnos pueden elegir entre uno del siglo XIX y otro del siglo XX. Lo más probable es que los escolares sacrifiquen uno de los dos siglos y se centren en el estudio y repaso del otro. Una apuesta segura. En 2014, la Selectividad preguntó por el Sexenio Revolucionario, en una de las opciones (como en 2008 y en 2007), y la dictadura de Primo de Rivera, en la segunda.

La crisis de 1898 tras las guerras coloniales es muy habitual, no tanto, eso sí, como el tema de la Constitución de 1812. Esta pregunta cayó en 2013, en 2012 (se cumplía el bicentenario) y en 2006. Las cuestiones de Historia del siglo XX oscilan entre la II República, la Guerra Civil, el régimen de Francisco Franco y la Transición democrática.



En Lengua, el comentario de texto también es susceptible de reincidir. La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela o La verdad sobre el Caso Salvolta, de Eduardo Mendoza, son clásicos. Así ocurrió en 2006 y en 2007, en el caso de la primera novela; y en 2008 y 2009, con la segunda. O con Luces de Bohemia, el culmen el esperpento de Valle Inclán, en 2013 y en 2014. En 2012 la sorpresa fue tener que analizar un fragmento de San Manuel Bueno, mártir, de Unamuno.

Además, cuando hasta ese año era habitual que el alumno pudiera elegir entre un texto literario y otro periodístico, cambió la tónica y los últimos tres exámenes de junio han sido fragmentos de novela, e incluso un poema de Rafael Alberti, en 2012: su Ora marítima. Por encima del mar, desde la orilla americana del Atlántico.

Desde el año 2010, en la Selectividad existen dos fases. La primera es general u obligatoria y la tienen que hacer todos los aspirantes a ingresar en la Universidad. Se incluyen las materias obligatorias (Análisis de Texto de Lengua Castellana, Comentario de Texto Histórico o Filosófico y Análisis de Texto de Lengua Extranjera), así como una asignatura optativa de su opción de Bachillerato.

La segunda fase se llama fase específica y en ella entran en juego el resto de las asignaturas de Bachillerato, pero los alumnos también pueden elegir de qué se quieren examinar, como mínimo de dos materias, puesto que después sólo se consideran las dos mejores calificaciones y no se hace media con el resto. La gran mayoría de los alumnos se presenta a esta fase para poder subir nota. Esta PAU está en vías de extinción, ya que la LOMCE prevé un nuevo sistema de acceso a la Universidad, que entrará en vigor en 2017.

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