08 de noviembre de 2017
08.11.2017
Sanidad

Personal del centro de salud Alameda-Perchel denuncia insalubridad en los jardines

Cientos de pájaros viven en los árboles que custodian la entrada del centro y ensucian la zona, que se convierte en un foco de infección para los pacientes que acuden al punto de metadona

09.11.2017 | 14:01
Imagen de la zona afectada a la entrada del centro de salud.

Cientos de pájaros han hecho de los grandes ejemplares de ficus y pino que hay en el jardín perteneciente al centro de salud Alameda-Perchel su hogar hasta tal punto que se ha convertido en un problema. Y es que la zona y el poyete en el que esperan muchos de los usuarios está repleto de suciedad y excrementos que suponen un riesgo de infección, sobre todo para los pacientes que acuden al punto de metadona que contempla el centro, un colectivo inmunodeprimido.

La queja surge por parte de algunos trabajadores del centro que llegan a diario y encuentran incluso ejemplares de gaviotas o palomas muertas a la entrada del centro de salud. «No se puede dar con agua por la mañana porque entonces se corre el riesgo de que alguien resbale», señalan. Para ello, instan al centro de salud a que poden con mayor regularidad los dos ejemplares para evitar esa situación.

Desde el centro de salud aseguraron que el servicio de limpieza cuenta con un calendario. Además, el ficus está protegido por lo que se actúa dentro de lo permitido.

El transformador, otro peligro

Sin embargo, el colectivo va más allá y denuncia que las hojas y restos que sueltan ambos ejemplares caen sobre una caseta en la que hay un transformador, perteneciente a Endesa, y que la limpieza se hace indispensable para que el transformador pueda transpirar. «La falta de limpieza evita la transpiración y hace que se pueda calentar». Una situación que denuncian que podría dar lugar a un incendio. «Nadie quiere que quiten los árboles, solo que la limpieza sea más frecuente para que no haya ningún tipo de riesgo», matizan. Y es que aseguran que entren los restos de los gorriones y gaviotas que viven en la zona, y lo que sueltan los árboles, se genera una plasta que se solidifica y es muy difícil de mover, con la dificultad que conlleva la limpieza del mismo.

En este sentido, el centro de salud apunta que hace tan solo una semana se pintó la caseta del transformardor y se remiten al calendario de limpieza con el que ya cuentan para eliminar todos los restos que se generan en la zona.

Este pequeño jardín, que está ubicado entre el centro de salud y el centro de especialidades, que depende en materia de mantenimiento y limpieza del centro de salud.

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