14 de enero de 2018
14.01.2018
Salud

Una completa guía para saber cómo ayudar a las personas autistas

Ediciones Aljibe publica 'El hombre que recogía monedas con la boca', un trabajo de dos expertos malagueños en tratamiento de la diversidad y la inclusión educativa que busca eliminar barreras.

14.01.2018 | 22:15
J. Francisco Guerrero y Ana Paula Zaragoza, autores del libro.

La docente Ana Paula Zaragoza y el profesor de la UMA J. Francisco Guerrero piden más medios en los colegios para estimular a estos menores

Ediciones Aljibe ha publicado El hombre que recogía monedas con la boca. Una visión diferente del autismo, obra de la directora del colegio de El Tarajal, Ana Paula Zaragoza, y el doctor en Pedagogía -como su compañera- y profesor titular de la UMA J. Francisco Guerrero López, una completa guía para padres, madres y profesionales que han de enfrentarse a cómo tratar a personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA).

«La idea del libro nace en 2011, el punto de partida es la investigación de un niño con TEA que fue matriculado por su madre en mi colegio. Ella decidió que yo fuera su tutora. Primero, observé ciertas conductas disruptivas, tomé nota de todo ello y, como tenía aparcada mi tesis, decidí retomar la investigación. Luego llamé a mi compañero para ver si había posibilidad de hacer el estudio de este alumno. Leí la tesis en noviembre de 2015, y él me dijo que esto no se podía quedar ahí, como un material sólo para los universitarios, sino que sería buena idea poder ofrecerlo a padres, madres y docentes», señala Zaragoza, mientras que Guerrero apunta que él ha desarrollado la parte teórica de este manual. «Está teniendo mucho éxito y ya hay, incluso, otra editorial interesada», explica el profesor de la UMA, especialista en atención a la diversidad y la inclusión educativa, además de ser autor de diversas novelas.

El título del libro, de hecho, proviene de una historia que conoce bien este profesor: donde él veraneaba, había un hombre que imitaba a las gaviotas, aleteaba incluso y los vecinos del pueblo le tiraban monedas al suelo para que él las recogiera con la boca. «Se reían de él; olvidé esa escena, de hecho, hasta que hace dos o tres años me vino la imagen del hombre de nuevo a la cabeza y me dije 'si alguna vez escribo un libro sobre autismo, le pondré ese título», subraya.

En la presentación, que tuvo lugar hace más de un mes en Vélez Málaga, muchos de los presentes les hicieron comentarios muy positivos acerca de su trabajo. «Ahora sé lo que es el autismo, me dijo una persona. Otros me han dicho que es un trabajo comprensivo y solidario, que es optimista: yo aquí reflejo cosas tristes, hablo de cómo se ha tratado a lo largo de la historia a los autistas. Sin ir más lejos, Hitler, nada más llegar al poder, masacra la diversidad. Son los más vulnerables de la sociedad», señala Guerrero.

Su compañera aclara que en los centros educativos hay una gran carencia de medios para tratar a estos niños y niñas. «Yo soy especialista en Música y Primaria, pero el maestro de Educación Especial sólo tiene equis horas a la semana para ayudarme, el resto del tiempo está conmigo», dice, para recordar que muchos docentes se enfrentan a estas situaciones con miedo al no tener la suficiente formación en este tema. «A estos niños hay que socializarlos, es el gran problema. Deben estar en contacto con los demás», dice.

En este caso concreto, el niño no miraba a nadie, tiraba cosas y golpeaba. Gracias a una niña que se hizo amiga del pequeño, este mejoró mucho. «Fue un milagro educativo por la relación entre él y sus compañeros», señala, en el sentido de que llegó a comunicarse y a mejorar mucho sus habilidades sociales. Guerrero explica que es un proceso lento, duro y largo.

Este menor fue diagnosticado con sólo tres años, pero muchas veces los padres pasan por un calvario hasta que dan con el profesional adecuado que sabe diagnosticar lo que les pasa. «Es un trastorno muy optimizable y tratable», explica Guerrero, quien señala que, con la intervención adecuada, los niños mejoran mucho y, en algunos casos, casi desaparece el mal. Eso sí, queda mucho por hacer. «Faltan medios, faltan especialistas», aclara.

Estos expertos recomiendan a los padres acudir a especialistas en el momento en que los menores presenten algunos síntomas del autismo. «En Málaga hay grandes equipos: el SIDI, Amsa o Autismo Málaga», explica Guerrero, quien destaca que estos casos han aumentado mucho porque ahora están mejor diagnosticados y además porque la alteración genética está muy relacionada con los contaminantes ambientales, entre otros factores.

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