03 de junio de 2018
03.06.2018
La primavera en los patios

Los patios con más solera de La Trinidad y El Perchel

La ciudad celebra desde ayer y hasta el próximo viernes, día 8, su semana popular de corralones de La Trinidad y El Perchel a la que acompañan más actividades de carácter gastrómico y folclórico para que no se pierda una de las costumbres con las que se impregna de alegría y color las zonas comunes de decenas de inmuebles

03.06.2018 | 05:00
Los patios con más solera de La Trinidad y El Perchel
Carmen y sus vecinos en frente de «El patio de Carmela».

El programa de este domingo

  • Primeras actividades
    11.00 horas | Celebración hoy del mercadillo artesanal y se celebra una demotración de platos tradicionales y una experiencia gastronómica. (Corralón de Santa Sofía).
  • Pasacalles
    17.00 horas
    | Coros y pandas de verdiales recorren las calles de El Perchel y La Trinidad durante el martes, miércoles y jueves de la próxima semana.
  • Música
    21.00 horas
    | Recital de zarzuela y ópera el miércoles, 6 de junio. Una hora antes actuará la banda municipal de música. (Corralón Santa Sofía).
  • Gala de clausura
    20.00 horas
    | Entrega de premios y actuaciones de diversas academias. (Corralón de Santa Sofía).

Una treintena de corralones repartidos en dos barrios

  • Entre las calles que componen el Perchel Norte y Trinidad Sur están repartidos los 30 corralones qe participan este año en la XIV semana popular de corralones, una actividad que reivindica la tradición y costumbres que aguarda estos patios que se engalanan para la ocasión. El horario para visitar los corralones hasta el próximo 8 de junio es de 11.00 a 13.30 horas y de 17.00 a 21.00 horas. Asimismo, hay actividades complementarias relacionadas con la gastronomía, la música y el bailes, y otras pensadas para los más pequeños.

­Apoyado en el poyete de una ventana a la sombra Juan mira como un compañero termina de dar los últimos retoques para que el patio de una propiedad suya esté listo. El número 2 de la calle Polvorista abre por vez primera al público y se presenta a la semana popular de los corralones; aunque a simple vista hay ausencia de flores y colores vivos, su vivienda aguarda la autenticidad de un corralón de los de antaño. «Aquí tengo un pozo árabe, ten cuidado a ver si te caes dentro - señala con cautela- Y mira, la carrucha es de la época». Una casa que se construyó entre el siglo XVIII-XIX y en la que vivió Pepe Moreno «el mantenío». Escenario de una Málaga antigua.

Este perchelero se suma así a la treintena de corralones que desde ayer y hasta el próximo 8 de junio abre sus puertas para mostrar la tradición y cultura que aguardan los callejones de los barrios de La Trinidad y el Perchel. Una iniciativa que celebra el Ayuntamiento desde hace años y que ya va por su XIV edición para mostrar la vida y costumbres de los corralones que se mantienen vivos aún y que durante estos días se pueden visitar. «Me he animado porque son muchos los que me han dicho que lo abra. Aunque aquí no hay flores pero tengo muchas cosas antiguas», añade Juan, mientras explica el sagrario gótico desmontado que tiene por piezas en el patio.

Pilar y Luis son de las primeras personas que ya buscan mapa en mano dónde están los corralones. Estos sevillanos han venido a la ciudad a recoger a su hijo que llega a las 20.00 horas al aeropuerto y, mientras tanto, aprovechan para hacer turismo y recorrer una Málaga que contrasta mucho con la conocida calle Larios. «Cuántas flores hay aquí», señala Pilar al entrar al corralón de Montes de Oca, uno de los más grande que participa en esta jornada y que cada año engalana las barandillas que asoman al patio con mantos de colores e incontables macetas revisten sus paredes. «Aquí los vecinos se van turnando para regar y cuidar las plantas y flores», explica María Isabel, una vecina del lugar desde hace diez años.

Las diez familias que viven en el antiguo corralón de Los Panaderos, en calle Yedra, han cuidado con esmero los detalles de un corralón en el que llama la atención su forma rectangular y alargada. Lugar de residencia de quienes fueron afiladores, cantaores de flamenco, calafates, entre otros oficios artesanos; sus actuales inquilinos rinden homenaje con un pequeño texto con el que los recuerdan e incluso aseguran que se trata del corralón más antiguo de la zona. «Teníamos un pozo árabe pero en las últimas reformas lo han quitado», comenta una vecina. Otro de los que ayuda en el corralón de Los Panaderos para que esté todo listo es Manuel Guillén, corredor de seguros, pero que se saca un dinero extra con las biznagas, un oficio al que se dedicó en el mismo lugar su padre y que el ha mantenido. «Hago unas 10.000 biznagas al año pero solo para bodas y eventos. Ayer misma hice la primera de la temporada», explica mientras señala el primer piso, donde tienen tomates y fresas sembradas, entre flores y detalles que resaltan la singularidad del lugar.

Por calles como Trinidad o Carboneros hay pequeños corralones que también muestran decenas de tiestos con gitanillas, geranios, buganvillas y otras flores que cuidan durante el año y preparan para la ocasión sus vecinos. Hileras completas de vida que recuelgan por los balcones y que pintan de color estos espacios de tamaño inferior pero en los que no falta detalle.

José es un viejo conocido dentro del concurso. El corralón número 18 de la calle Jara se hizo con el primer premio el mismo año que formó parte del certamen y a la entrada, en una pared a la derecha, lucen todos los reconocimientos que han ganado en estos nueve años; premios que les han permitido a los vecinos arreglar y cuidar con cariño su corralón. Este año predomina el color azul en los 300 tiestos de flores. Hay rincones para la Virgen del Carmen más marinera o una cascada de piedras que han puesto este año como novedad. «Aquí descansamos un mes y pico cuando termine esta semana y vuelta a empezar», explica, mientras muestra un libro que recoge varias de las decoraciones que han tenido en ediciones pasadas e incluso los belenes que montan en Navidad.Otro espectáculo digno de visitar. A ver cómo se reparte el palmarés este año y si vuelven a ser uno de los premiados es una de las últimas frases con las que se despide José.

«Esta es la auténtica vida del patio», explica uno de los vecinos del corralón número 14 de la calle Carboneros. Traspasa geranios rojos a la sombra y, aunque trabaja con ganas en engalanar el corralón, reconoce que es el primer año que lo hace.

Visitar corralones en estos días es recorrer una ciudad casi extinguida pero no es lo único que se puede hacer. La asociación gastronómica «La Alacena del Corralón»ofrecerá algunas de las recetas más antiguas de nuestra cocina, una actividad que se puede combinar durante toda la semana con espectáculos de flamenco, pasacalles, un mercadillo artesanal, música y zarzuela, entre otras actividades programadas.

Cualquiera que camine hasta llegar a la plaza Bravo podrá ver como el tiempo se ha detenido. Siete corralones alrededor de una plaza en la que impera la tranquilidad y rompe con el bullicio que hay a tan solo unos metros, en la avenida Barcelona. Mientras tanto, sentadas a la sombra en plena plaza están Carmen y sus vecinas. La puerta del corralón «El patio de Carmela» está casi listo a falta de algún detalle que aún no ha colocado para que no se lo roben. Cientos de flores dentro y fuera de un corralón que muestra el cariño que sienten por las flores todos los que las cuidan. Y aunque el de Carmen es de los corralones más llamativos del lugar, la que vive allí desde que se construyeron esas viviendas, por el año 86, también abre las puertas de su corralón, ubicado en el número 7 de la plaza Bravo. « Este es más normalito y casi todo el año luce así», asegura Mari Carmen.

El ir y venir de los más curiosos y vecinos de la ciudad marcan el ritmo de estos dos barrios durante los próximos días. Habrá que esperar al próximo viernes, 8 de junio, para ver cuáles son los corralones premiados de esta edición. Una vez conocidos los ganadores, vuelta a empezar para que todo esté listo de cara al próximo año.

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