05 de agosto de 2018
05.08.2018
Acuerdo

Administradores de Fincas de Málaga y Melilla y abogados buscarán a herederos de viviendas vacías

El fallecimiento de un propietario puede suponer problemas de okupación, insalubridad o impagos de recibos de las comunidades

05.08.2018 | 18:21
Vista aérea del centro de Málaga.

Las comunidades de propietarios tienen problemáticas muy diversas y, entre ellas, destaca las dificultades existentes en muchas ocasiones al no poder localizar a los herederos de una vivienda cuyo propietario ha fallecido, especialmente en el caso de residentes extranjeros.

Esto conlleva problemas para la comunidad de propietarios, como pueden ser dificultades económicas -al no abonarse las mensualidades-, okupaciones de la vivienda o deterioros de la misma. Por ello, con el objetivo de solventar o prevenir estas circunstancias, el Colegio de Administradores de Fincas (CAF) de Málaga y Melilla ha firmado un convenio de colaboración con el Grupo Hereda, una firma de abogados especialista en herencias.

Este acuerdo permitirá a los administradores ofrecer a las comunidades un servicio que posibilitará la localización de herederos en cualquier parte del mundo, y atajar así un problema que se da especialmente en las segundas residencias, según ha indicado a Europa Press el presidente de CAF Málaga, Fernando Pastor.

Una de las mayores problemáticas causadas por una vivienda abandonada por defunción del propietario en una comunidad es el quebranto económico, sobre todo con el paso del tiempo. Las deudas del fallecido se acumulan generándose "un importante problema de morosidad, y de difícil resolución debido a la dificultad para localizar a los legítimos propietarios del inmueble".

En este sentido, ha recordado los últimos datos del Colegio de Administradores de Fincas de Málaga y Melilla, donde se constata que el 38 por ciento de las comunidades de la provincia tiene algún tipo de moroso.

El presidente de la institución colegial ha añadido otro "gran riesgo": la okupación de la vivienda, lo cual puede derivar en problemas de ruidos, desperfectos en las zonas comunes o robos de los suministros como el agua o la luz.

"La recientemente aprobada Ley 5/2018 permite hacer un desalojo rápido y eficaz de los okupas, pero solo el propietario de la vivienda ocupada puede interponer la demanda. Sin el heredero localizado, la comunidad tiene una actuación muy limitada ante la ocupación ilegal", ha explicado Pastor.

La localización de los herederos también permite solucionar otro tipo de situaciones como la insalubridad que se ocasiona al no mantener un inmueble. La falta de limpieza y cuidados deteriora la vivienda en cuestión pero también a las más próximas, afectando a propietarios que transmiten su malestar a los administradores y a la propia comunidad.

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