12 de diciembre de 2018
12.12.2018
Educación

Movimiento artístico: un talento más fuerte que la enfermedad

Patricia Alba presentó ayer la felicitación navideña realizada por José Antonio Cortés, un alumno del IES Jacaranda, de Churriana, que sufre una enfermedad rara, neurológica degenerativa, y que pinta con los dedos para expresar sus emociones

12.12.2018 | 05:00
Movimiento artístico: un talento más fuerte que la enfermedad
José Antonio Cortés, junto al cuadro que ha servido de base para hacer la felicitación navideña de la Delegación de Educación y la delegada, Patricia Alba .

«Para pintar mis cuadros me inspiro en momentos de mi pasado, presente, en mi familia, en el día a día... En ellos quiero expresar lo que siento, sueño y me hace feliz». Un lienzo en blanco es para José Antonio Cortés un espacio libre y abierto en el que moverse con soltura. Una liberación para salir de su cárcel física. Apenas contaba con diez años de edad cuando fue diagnosticado de una enfermedad rara, neurológica degenerativa que le provoca episodios de epilepsia y que cada vez le atrapa más en su silla de ruedas y le hace más dependiente, con solo 17 años. Sin embargo, pintar es abrirse a un mundo conocido no hace mucho que recupera y puede rozar con la yema de los dedos. José Antonio pinta así. Y ha sabido crear un estilo propio y reconocible, que le ha llevado incluso a protagonizar exposiciones de su obra. Una de ellas, realizada ex profeso, ha sido elegida por la Delegación Territorial de Educación de la Junta de Andalucía en Málaga para convertirse en su felicitación de Navidad.

La tarjeta fue presentada ayer con la presencia de la delegada, Patricia Alba, el equipo directivo del IES Jacaranda, de Churriana, donde José Antonio está escolarizado, sus profesores del centro y de atención domiciliaria y su familia. «Estoy muy contento de que nos volvamos a ver. Quiero dar las gracias por la confianza que habéis puesto en mí para hacer el christmas de Navidad. Con él quiero transmitir la alegría y el amor de estas fiestas a todos. En especial a los alumnos y alumnas. ¡Viva la Navidad!» No sin cierta dificultad, fueron las palabras que pudo pronunciar ayer José Antonio, que se expresa mucho mejor con colores y formas.

Teresa Aragón es su maestra de atención educativa domiciliaria desde hace tres cursos. Va a su casa dos veces por semanas en sesiones de dos horas cada una. «Afortunadamente hace dos cursos, cuando se montó la primera exposición, una orientadora del centro le orientó para que pudiera empezar a pintar para canalizar todo lo que le estaba pasando y a través de la pintura ha sabido expresarlo y agradecer a toda la gente que está a su alrededor para que tenga una vida completa como cualquier chico de su edad», explica Aragón, que aprecia en la obra de José Antonio una pintura «absolutamente vitalista, que ha creado un estilo propio, sus exposiciones tienen hilo conductor con sus formas y colores...»

Teresa en casa y Alberto Narbona, en el instituto, como maestro de pedagogía terapéutica, atienden a José Antonio. «Procuramos que él se haga visible en la vida cotidiana del centro y este año hemos conseguido que vaya al instituto dos días a la semana. No se trata de darle en casa clases particulares. Queremos que él se haga visible», explica su cuidadora domiciliaria. «Hemos sabido ilusionarle y entusiasmarle para que tenga una vida lo más normalizada posible en la escuela y como cualquier joven de su edad», añade.

José Antonio está estudiando cuarto de la ESO, porque le han permitido fraccionar el curso en dos años. «Intentamos tenerle lo más atendido en las cuatro asignaturas que está llevando adelante y no va mal», explica Narbona.

El tránsito no ha sido fácil. «Además, en una edad como es la adolescencia y la juventud», incide Teresa Aragón. De ser un chico completamente normal, que hasta los doce años podía ir solo andando a su instituto a verse completamente dependiente de quien está a su lado, de sus familiares, que han adaptado completamente la casa a las necesidades especiales de José Antonio, o en el centro educativo. «La familia es un ejemplo para nosotros», reconoce Alberto Narbona, quien trabaja matemáticas e informática en un aula específica, adaptándose en todo momento a lo que su alumno necesita.

Hacer la felicitación navideña de la Delegación ha supuesto para José Antonio Cortés una motivación extraordinaria. «Este tipo de cosas le da calidad de vida y, a pesar de la enfermedad, le provoca ilusión. Todos necesitamos ilusión para seguir viviendo. Y el christmas le ha dado un empujón para que siga creyendo en sus posibilidades y para que sea consciente de que puede seguir diciendo cosas con su pintura», añade su maestra.

La delegada, Patricia Alba, recordó, por su parte, que el pasado mes de mayo, cuando visitó la exposición de José Antonio en la facultad de Ciencias de la Educación, le sacó el compromiso de hacer la felicitación navideña, que enviará la Delegación de forma digital a todo su protocolo. «No hizo falta ni recordárselo. Se puso a pintar y nos dijo que ya tenía el cuadro, por lo que nos pusimos en contacto con Educación para iniciar la tramitación», concluye Teresa Aragón.

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