02 de enero de 2019
02.01.2019
La Opinión de Málaga
Sociedad

Los otros 'Campeones'

La película se ha ganado el cariño del público pero también el de las personas con discapacidad intelectual que han encontrado en el deporte una forma para desarrollar su vida

02.01.2019 | 05:00
Fesser, con algunos de los protagonistas de la película, en el Festival de San Sebastián.

«Agradecemos muchísimo este chute de positividad y este mensaje tan potente», explica la delegada de la Federación Andaluza de Deporte para Discacapacitados Intelectuales (FANDDI), Maite Caño

La película Campeones se ha ganado el corazón del público nacional e internacional y, también, el de los otros campeones de la vida real, personas con discapacidad intelectual (DI) que adoptan el deporte como forma de vida y se han visto reflejados en los protagonistas.

«Los niños se rieron muchísimo, agradecemos muchísimo este chute de positividad y este mensaje tan potente», explica la delegada malagueña de la Federación Andaluza de Deporte para Discacapacitados Intelectuales (FANDDI), Maite Caño, que cree que la película aporta «mucha frescura, humanidad y cercanía».

«La película ha mostrado las enormes capacidades que tienen las personas con discapacidad intelectual», sostiene Caño, cuyo hijo, Jorge Otalecu, tiene un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDH) asociado a una DI, lo que no le ha impedido ser campeón nacional de triatlón, de acuatlón, de duatlón y de esquí nórdico en su categoría.

Otalecu, de 23 años, no se conforma y tiene el sueño de ir a unos Juegos Paralímpicos, pero, para eso, «tendría que centrarse en un solo deporte y hay muy pocas disciplinas paralímpicas para personas con DI», según indica su madre, que ve con esperanza la posible inclusión del esquí alpino entre ellas.

La delegación provincial de FANDDI acerca deportes como la vela, el atletismo o el baloncesto en la zona de Marbella a casi cien personas, que participan en clubs como Natación Marbella, que fue «el primero de toda Málaga» en abrir una sección para DI, según cuenta Caño.

Entre estos deportistas, además de Otalecu, se encuentran otros campeones como Manuel Montoya, que ha participado en competiciones internacionales de natación para chicos con síndrome de Down y ha logrado varias medallas de oro y récords de Europa, pero también muchos otros deportistas con gran afán de superación.

Caño cree que la intelectual es la discapacidad más «invisible», ya que muchas veces no posee ningún rasgo físico que la diferencia, por lo que no se reconoce tanto el esfuerzo «como quizá sí ocurre con un discapacitado físico, que todo el mundo rápidamente valora el mérito evidente».

«La gente no sabe cómo acercarse a la DI, no hay rechazo pero sí compasión», cuenta Caño, que destaca que el deporte, «con todos los valores que implica de esfuerzo, superación e integración», les ayuda a encontrar un hueco en la vida y que esta sea plena, lo que lo convierte en «casi una terapia».

En el caso de Otalecu, el deporte fue en su infancia una forma de canalizar toda su energía y, en la actualidad, es un estímulo para seguir consiguiendo logros, como cursar el título propio para estudiantes con DI de la Universidad de Málaga en «Técnico auxiliar en entornos culturales», que él definió como «una pasada» y para sus padres es «otro regalo de la vida».

«Al igual que los ciegos suplen sus carencias potenciando los otros sentidos, las personas con DI las reemplazan con capacidad emocional», declaró el director de Campeones, Javier Fesser, una idea que comparte Caño, que concluye que si antes «escondíamos a nuestra personas con DI», ahora se trata de «demostrar el enorme corazón que tienen».

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