08 de enero de 2019
08.01.2019
La Opinión de Málaga
Tribunales

La negativa de las víctimas a declarar dificulta los juicios por maltrato a ancianos

En Málaga se incoaron 458 asuntos de violencia doméstica en 2017 - En muchos de esos casos, en los que las víctimas son mayores de 65 años, se niegan a declarar por vínculos de dependencia o afecto con el presunto maltratador

08.01.2019 | 05:00
La Fiscalía de Violencia de Género de Andalucía cree que puede haber muchos más casos de maltrato a mayores de los que se denuncian.

La violencia sobre los mayores tiene también un componente de género

  • La Fiscalía de Violencia de Género de Andalucía señala que la violencia sobre los mayores también tiene un componente de género. «Sólo habría que ver la aplastante mayoría masculina agresora y la espectacular tasa de mayoría femenina víctima». «Existe violencia familiar a mayores con contrastado componente de género que se enlaza con otros agresores dentro de la unidad (hijos, yernos, convivientes) y que proyectan aún más la situación de victimización de la mayor maltratada», destaca la Fiscalía. Esta situación «incide en su exclusión de protección por los motivos analizados en este informe y que son básicamente la imposibilidad de actuación de oficio por parte del fiscal en la materia social y el uso abusivo que se materializa en sus actuaciones procesales por el artículo 416 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal por parte de la victima, determinando la impunidad del delito de maltrato a mayores», añade. Aun siendo aplastante la victimización de la mujer mayor, «las contrariedades legales son idénticas cuando tal conducta es de índole familiar (mayor maltratado masculino). Son fronteras legales de índole asistencial y de la práctica procesal», considera el ministerio público en la memoria de 2017. La delegada en Andalucía de la Fiscalía de Violencia sobre la Mujer es Flor de Torres.

­En Málaga se incoaron en 2017 un total de 458 asuntos de violencia familiar o doméstica (artículo 173,2 del Código Penal –hay más supuestos–), en los que en buena parte de las ocasiones la víctima es un anciano, según los datos de la Fiscalía de Violencia de Género. En muchas ocasiones, es el ministerio público el que actúa de oficio para investigar estos casos, pero el maltratado tiene fuertes vínculos afectivos o de dependencia con el maltratador, por lo que muchos de ellos se acogen a su derecho a no declarar contra el familiar (normalmente un hijo, pero también pueden ser nietos u otros familiares), un derecho recogido en el artículo 416 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Definición del delito

De los 458 casos incoados, es imposible determinar cuántos tienen a mayores como protagonistas, pero son bastantes y se encuadran en este tipo de delito. El apartado dos del artículo 173 del Código Penal establece el delito de violencia doméstica en estos términos: «El que habitualmente ejerza violencia física o psíquica sobre quien sea o haya sido su cónyuge o sobre persona que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o sobre los descendientes, ascendientes o hermanos por naturaleza, adopción o afinidad, propios o del cónyuge o conviviente, o sobre los menores o personas con discapacidad necesitadas de especial protección que con él convivan o que se hallen sujetos a la potestad, tutela, curatela, acogimiento o guarda de hecho del cónyuge o conviviente, o sobre persona amparada en cualquier otra relación por la que se encuentre integrada en el núcleo de su convivencia familiar, así como sobre las personas que por su especial vulnerabilidad se encuentran sometidas a custodia o guarda en centros públicos o privados, será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años», entre otras medidas.

Realidad invisible

«El maltrato a mayores supone una carga de especial reproche desde la vertiente penal y social por la absoluta y máxima vulnerabilidad de su víctima, dado que nunca, en ninguno de los casos, ha denunciado». Así, la Fiscalía de Violencia de Género de Andalucía señala que «podría existir una absoluta impunidad de bolsas ocultas de maltrato a los mayores al concurrir la ventaja añadida de que el trinomio mayor/maltratado/vulnerable nunca denuncia el hecho, provocando que el oscurantismo de esta conduzca permanezca».

Además, declara la Fiscalía que «se mantiene la dependencia física y emocional del maltratado ante su agresor o agresores, dado que pueden concurrir varios del mismo entorno sobre la misma persona». En el caso de las actuaciones de oficio como las investigadas, «se produce un amplísimo espectro de los efectos del artículo 416 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. El maltratado usa de forma casi absoluta este beneficio legal por los amplios vínculos afectivos y de dependencia unidos a su maltratador».

La impunidad en estos casos aumenta, «dado que son delitos cometidos en ausencia de testigos y presencia de pruebas bastante periféricas y no de índole directa». «Se siguen planteando como objetivos prioritarios de esta sección de violencia a la mujer, que lo es también de violencia familiar, la visibilización de estas conductas. Están enquistadas en una forma de convivencia y en el oscurantismo de las relaciones y lazos familiares que propician la impunidad de las mismas», señala la Fiscalía.

Teléfono de Atención al Mayor

La Fiscalía de Violencia a la Mujer ha canalizado, en virtud de diligencias de información, todos los casos derivados de la Junta de Andalucía, investigándose luego los mismos. Además, se ha comunicado con los servicios «sociales o asistenciales para su inclusión en los beneficios que sean pertinentes». También se ha hablado con la Fiscalía Civil para adoptar otras medidas, cuando así lo requería el asunto. «De esta forma, el Teléfono de Atención al Mayor de la Junta de Andalucía nos ha derivado un total de 38 asuntos en Málaga, que han sido investigados por esta Fiscalía competente y derivados en la forma descrito y dentro del protocolo instaurado con la Dirección General de Violencia de Género».

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