10 de febrero de 2019
10.02.2019
Educación

Las jornadas de puertas abiertas, una oportunidad también para los públicos

Centros como el CEP San José de Calasanz, en el que sobran plazas cada año, intentan atraer a más alumnos con acciones que los hagan destacar

10.02.2019 | 05:00
El colegio de Primaria San José de Calasanz ha puesto en marcha el proyecto Patios Inclusivos.

No hay una competencia tan evidente como en la concertada pero en la práctica los colegios públicos de una misma zona también buscan ser más visibles cada vez y no quedarse con plazas vacantes. La bajada de la natalidad y el retorno de muchos inmigrantes a sus países de origen por la crisis ha afectado a centros como el CEP San José de Calasanz, que aunque tiene una capacidad para 150 alumnos sólo acoge a 120 en sus aulas desde primero a sexto de Primaria. Por ello, este centro de la calle Hilera también ha organizado este año, por primera vez, unas jornadas de puertas abiertas.

Como explica su directora, Carmen Ortiz, el colegio abrirá sus puertas el próximo día 20, en horario de mañana y tarde, para recibir al mayor número posible de padres a los que les enseñarán las instalaciones y, lo más importante, les explicarán los numerosos proyectos que realizan más allá del currículum oficial. Actividades que comenzaron a impulsar hace unos cuatro años ante la necesidad de transformar un centro que adolecía de problemas de convivencia y que corría el riesgo de convertirse en un gueto.

Una situación que están logrando cambiar gracias a la implicación del equipo docente y de una asociación de padres, AMPA Atenea, muy activa y comprometida con la mejora del colegio. Así, sin tener un plan de marketing como tal, el San José de Calasanz ha puesto en marcha numerosas iniciativas que están generando un importante valor para el centro y llamando la atención no sólo de los propios padres de los alumnos que ya tienen, sino de todo el barrio y con ello de los posibles nuevos escolares con los que llenar sus aulas. «Cada año va entrando al menos uno más a cada clase y en los cursos de 2º, 3º y 4º estamos recibiendo a alumnos de otros colegios vecinos. Estamos creciendo poquito a poco», explica la directora del Calasanz.

Su 'plan de marketing' está basado en implicar a las familias y en hacer que la diversidad se convierta en un valor que redunde en el conocimiento y la convivencia. Un objetivo en el que están avanzando a través de actividades como un huerto, el proyecto de Patios Inclusivos para mejorar la convivencia en los recreos, el acto de bienvenida al inicio del curso –en el que todo el equipo docente recibió a padres y alumnos en la entrada con una pancarta y globos–o las asambleas de aula en las que los alumnos analizan las necesidades del centro y las trasladan a la asamblea de centro.

Acciones que intensificarán gracias al proyecto que están preparando este curso: convertirse en comunidad de aprendizaje, un modelo educativo basado en los principios y prácticas de inclusión, igualdad y diálogo y dirigido a la transformación social y educativa. «El objetivo es crear una comunidad educativa, sacar la escuela a la calle y que la calle entre en la escuela», detalla Carmen Ortiz, que añade que este proyecto también permitirá que el San José de Calasanz reciba a voluntarios de la Universidad o de entidades.

Todo un proceso que van explicando en blogs y en los perfiles en redes sociales que han estrenado este curso para mejorar la percepción del centro y darle visibilidad. Una herramienta que los colegios públicos empiezan a utilizar y que al Calasanz ya le ha valido para que un grupo de profesores de Reino Unido y Suecia les haya visitado esta misma semana. «Un instituto de Málaga vio en las redes que estamos haciendo muchos cambios, que estamos favoreciendo la convivencia y los valores, y quiso que estos profesores europeos vieran nuestro proyecto», cuenta la directora. Aún les queda camino pero esta visita ya indica que su 'plan de marketing' está funcionando.

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