27 de febrero de 2019
27.02.2019
Ruido

Los hosteleros critican que hay 40 calles del Centro de Málaga en las que no se midió el ruido

Mahos lamenta la decisión municipal de dejar para después de las municipales la aprobación del plan contra el ruido - El Ayuntamiento afirma que no se ha pospuesto la aprobación del ZAS, sino que hay que estudiar con detalle las alegaciones

27.02.2019 | 05:00
Terrazas hosteleras en el distrito Teatinos-Universidad, en el que se encuentra la barriada del Romeral.

La declaración como Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) de 98 vías del Centro Histórico y cinco del Romeral y las medidas que llevará aparejadas siguen levantando polémica en la ciudad. Los hosteleros malagueños insisten en que es necesario hacer nuevas mediciones ruido en las calles afectadas por esta declaración, dado que el documento del Área de Sostenibilidad Medioambiental se fundamenta en los datos obtenidos en 2016, que no se habrían actualizado desde entonces. Además, el presidente del colectivo (Mahos), Javier Frutos, denunció ayer que hay cuarenta calles del casco antiguo afectadas por esta declaración en las que no se ha medido el ruido.

Cabe recordar que las medidas estrella del documento son la imposibilidad de abrir nuevos restaurantes, cafeterías, pub y discotecas en las zonas afectadas, así como una limitación en el horario de recogida de terrazas de las dos a la una de la madrugada, en otoño en invierto y de domingo a jueves, entre otras.

Los hosteleros ya enviaron una nota de prensa en la que aseguraban que el ZAS es nulo de pleno derecho y, entre otras consideraciones en relación a las alegaciones en contra del documento, explicaban que hay actualizar los informes y mediciones acústicas para valorar el impacto del ruido real actual y saber cuáles son los verdaderos focos de emisión. Asimismo, pedían una zonificación, es decir, ver qué vías de las afectadas son residenciales, donde el límite estaría en 55 decibelios, y cuáles turísticas, en las que la intensidad sonora puede llegar a los 65, de forma que se trataría de adecuar el marco general del ZAS a la realidad concreta de cada calle y tomar medidas diferentes en cada zona.

Frutos explicó ayer que, de las 98 calles del casco antiguo afectadas por el ZAS, «hay cuarenta que no se han medido» (se refiere al ruido). Además, «deberían hacerse nuevas mediciones, porque las actuales son de 2016». El presidente de los hosteleros malagueños también se quejó de que se haya pospuesto la negociación definitiva y la posible aprobación definitiva del plan antirruido hasta después de las elecciones municipales del 26 de mayo. «Queremos saber por dónde va a ir la cosa, el informe sobre el que sustenta el ZAS y el estudio están mal hechos», señaló. «Nos chirría un poco todo», agregó, ya que consideran que el asunto, de máxima importancia para ellos, debe abordarse de inmediato.

Fuentes municipales explicaron que no es que se haya aplazado la decisión de aprobar de forma definitiva la declaración como ZAS de Teatinos y El Romeral después de las municipales del 26 de mayo, sino que el periodo de exposición pública acabó hace unas semanas y se han presentado doce documentos de alegaciones, que ahora están siendo estudiadas con lupa por los servicios jurídicos del Consistorio para darles respuesta y decidir si se incorporan o no a los planes zonales. «Algunos escritos son muy amplios y se están estudiando detenidamente para ver qué se puede mejorar», relataron estas fuentes. En total, se registraron doce documentos alegaciones de partidos políticos, vecinos del Centro y del Romeral, así como particulares.

Los hosteleros ya amagaron con ir al cierre patronal el pasado 30 de noviembre, el día del encendido de las luces navideñas, pero la sangre no llegó al río al aceptar el Consistorio estudiar algunas de sus demandas, como la realización de una posible zonificación, entre otras, pero de momento no han recibido respuesta. Se van a reunir con el equipo de Sostenibilidad Medioambiental, pero aún no hay fechas.

«La única medida que se pretende adoptar es contra la hostelería», precisó Frutos en su día, para recordar que la restauración es uno de los motores económicos de la ciudad y que cuenta con 4.000 empleos directo sólo en el Centro, y otros 10.000 en la ciudad.

«Esta medida representa un freno al desarrollo, a la creación de puestos de trabajo, a la conversión y mejora de calidad de esos empleos de carácter temporal que aún existen tras la crisis soportada y superada con esfuerzo por el sector», afirmó el presidente de la hostelería malagueña, quien habló también de inseguridad jurídica para los inversores. La afección al empleo de la aprobación de esta declaración será del 25 por ciento de los puestos de trabajo actuales.

Los vecinos del Centro Antiguo piden, de hecho, el levantamiento de las terrazas a las once de la noche y consideran que hay que reducir de forma drástica la superficie de la vía pública destinada a mesas y sillas. Los partidos están divididos. Los populares impulsan, con muchas dudas, el ZAS; Ciudadanos está en contra, porque se criminaliza a los hosteleros; el PSOE quiere consenso entre hosteleros y vecinos, mientras que IU-MpG, Málaga Ahora y Juan José Espinosa, edil no adscrito, quieren que sea ya aprobado. El secretario municipal ya informó de que el plan no puede durar sólo un año, sino cinco para adecuarse a la normativa superior; además, llamó a reducir aún más el horario de las terrazas, para que fuera una medida realmente restrictiva.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook