18 de marzo de 2019
18.03.2019
Desaparecidos

Málaga cerró el 2018 como una de las provincias con más desapariciones de alto riesgo

El informe oficial de Personas Desaparecidas contabilizaba a finales de año 10 casos de este tipo activados, una de las cifras más elevadas del país

18.03.2019 | 05:00
Uno de los dispositivos de búsqueda activados el año pasado en la provincia.

­La provincia de Málaga sumaba a finales del año 2018 un total de 588 denuncias activas por desaparición de personas de las que 10 fueron consideradas de alto riesgo y el resto de riesgo limitado por la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Según el último Informe de Personas Desaparecidas en España, publicado recientemente por el Ministerio del Interior y el Centro Nacional de Desaparecidos, esa decena de casos representan el 4,4% de las 225 de toda España y situaron a Málaga como una de las provincias españolas con más hechos de este tipo junto a Barcelona (28), Las Palmas (12), Baleares (13) y Murcia (11) o Madrid (8), mientras que a nivel andaluz se sitúa muy por encima de Almería (6), Huelva (4), Jaén (4), Granada (3), Córdoba (3) Cádiz (3) y Sevilla (3) hasta el punto de asumir casi el 28% de las desapariciones de alto riego activas.

A 31 de diciembre del año pasado, la gran mayoría de las denuncias activas (492) correspondían a desapariciones de menores de edad si bien sólo una era considerada de riesgo. En este sentido, el balance precisa que la mayoría de estos casos corresponden a fugas de centros de menores mayoritariamente inmigrantes. A nivel nacional y a la misma fecha, el sistema de Personas Desaparecidas y Restos Humanos sin identificar (PDyRH) había registrado 176.063 denuncias de las que el 58% eran protagonistas varones frente a un 42% de mujeres. Sin embargo, de la cifra total sólo 12.330 (un 7%) se mantenían activas. La gran mayoría (98%) fueron catalogadas de riesgo limitado por 271 (2,19%) que se consideraban de alto riesgo. Siguiendo con las activas, 6.534 correspondían a menores de edad, lo que supone el 53% del total de éstas. El informe también destaca el peso de la inmigración en ese capítulo, ya que la mayor parte de las denuncias por desapariciones de menores pertenecen a ciudadanos extranjeros (95,79%) frente a las 519 de chicos españoles.

Según se establece en el propio informe, cuando la desaparición se presume siempre de alto riesgo cuando se trata de un menor con independencia de la presunta voluntariedad o no de la desaparición. Únicamente pueden excluirse de esta regla general aquellos casos excepcionales en los que concurran circunstancias que hagan evidente la voluntariedad de la desaparición, como las fugas de los centros de internamiento o de acogida de menores u otras circunstancias análogas.

Para los mayores de edad, por su parte, se tendrán en cuenta los factores que pudieran hacer inducir el carácter forzado de la desaparición o la existencia de riesgo para la vida o integridad física de la persona como indicios de un posible secuestro, retención o extorsión por parte de terceros; datos que presuman riesgo para la vida o integridad física del desaparecido; cuando la ausencia de la persona está en contradicción total con su comportamiento habitual; ausencia de toda explicación posible de la desaparición; la persona no ha llegado a su destino y no ha dejado ningún mensaje, no lleva efectos ni documentación o ha abandonado su vehículo sin razón aparente, entre otras.

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