03 de abril de 2019
03.04.2019
eWoman

"Me di cuenta de que era más fácil ofrecer mis servicios de ingeniera que buscar trabajo"

Entrevista a la directora general de Fiixit, Raquel Serrano, que a finales de 2014 arrancó su aventura empresarial y que le ha hecho crear un producto novedoso de la ortopedia con las férulas impresas en 3D

03.04.2019 | 05:00
Serrano es una de las ponentes del encuentro ewoman que celebrará La Opinión de Málaga el próximo 11 de abril

El próximo 11 de abril llega a Málaga de la mano de Prensa Ibérica y La Opinión de Málaga eWoman Málaga, un evento cuyo objetivo es servir de altavoz para mostrar los casos de éxito de las mujeres que han destacado por su trayectoria profesional y su liderazgo en el entorno digital y tecnológico. Este año, el escenario escogido es la Fábrica de Cervezas Victoria. Se celebrará un encuentro que está previsto que comience a partir de las 9.30 horas, con la recepción de los asistentes, y que culminará a las 13.30 horas. Los interesados pueden inscribirse de manera gratuita en la web www.ewoman.es/malaga

Con 29 años y graduada en Ingeniería en Diseño Industrial, a finales de 2014 Raquel Serrano arrancó su etapa como emprendedora, un camino por el que se decantó al no encontrar empleo en su sector y que le ha hecho crear un producto novedoso dentro del ámbito de la ortopedia con las férulas impresas en 3D.

Para quien no lo sepa, ¿qué es Fiixit y cómo surge?
Es una empresa que se centra en sustituir las escayolas por férulas impresas en 3D. Todo esto surge cuando me compré para acabar mi trabajo de fin de grado mi propia impresora para hacer pulseras y un día, mientras cenaba con mi pareja vi a un niño con una escayola y me vino la idea de golpe. Él me dijo que hablara con Antonio, su primo ortopedista y así lo hice. Él mismo me dijo que iba a ser un éxito si lo conseguíamos ya que siempre había pensado que la ortopedia debía ir ligada a la impresión 3D.

Todo esto arrancó porque al terminar la carrera yo me puse a buscar como una loca trabajo y no encontraba e iba a echarle a mi madre una mano que entonces había abierto una tienda. Fue en ese momento cuando comencé a ver cosas sobre emprendimiento y yo siempre había querido montar un estudio de diseño. Me di cuenta de que era más fácil ofrecer mis servicios de ingeniera que buscar un trabajo.

«El no es positivo» es el título de su ponencia, ¿de qué le han valido los 'no' por respuesta?
Exacto, yo siempre digo que al 'no' hay que darle la vuelta y es un 'on'. He encontrado muchos 'no' a lo largo de mi vida profesional. El primero fue al imprimir mi trabajo de fin de grado, la UMA me dijo que no y cuando preguntaba era un presupuesto muy elevado. Ese fue mi primer 'no' que hizo que me comprara mi propia máquina por 500 euros.

El siguiente fue no trabajar, le di la vuelta y me hice autónoma, era un paso enorme, y de ahí asistir a muchos cursos de emprendimiento. Otro 'no' que encontré fue que no obtuve la licencia en un principio para mi producto, era muy novedoso y lo denegaron y gracias a ellos encontramos un nuevo modelo de negocio. He encontrado barreras pero le damos la vuelta y seguimos trabajando.

Hasta ahora, en su trayectoria ha sabido aprovechar las oportunidades que le han dado las aceleradoras, premios... ¿Qué han supuesto?
Ha sido todo. Yo cuando salí de la carrera lo primero que hice es asesorarme en el CARE y me apunté al Spin Off y ahí conozco a gente con mis inquietudes. El mundo del emprendimiento es muy solitario pero todos pasamos por los mismos sitios y si te sientes apoyado siempre suma, eso es muy importante. Además, los grandes mentores que he encontrado en los programas de las aceleradoras... Me ha servido todo mucho, la verdad.

¿Cree que su generación está abierta a apostar por sus proyectos profesionales o no está implantada esa cultura?
Creo que hay de todo. No sé si es por mi generación y la cultura que empieza a haber pero hay de todo. Por mi vivencia, en mi grupo de amigas yo soy la única que ha emprendido y el resto han decidido ir por cuenta ajena, pero también he conocido a gente de mi edad que ha decidido emprender.

Estamos viviendo una revolución en cuanto a todo esto, y no sé si es porque es una moda todo lo relacionado con el emprendimiento pero ahora nos dan más facilidades, el fracaso se ve como una oportunidad y se hacen muchas cosas buenas. Yo siempre digo que cada uno haga lo que le gusta y eso es lo que hay que respetar.

¿Cómo valora la presencia de la mujer dentro de su sector?
Yo trabajo para la ortopedia y la mayoría son hombres pero cada vez hay más mujeres. De todas formas, creo que la ortopedia es una gran desconocida, no sé si es porque es un grado superior o qué pero...Cuando trabajo no me fijo si es hombre o mujer, yo trabajo con personas.

¿Cree que son necesarios este tipo de eventos para fomentar la figura de la mujer?
Tengo cruce de opiniones. Creo que es muy importante ver a grandes líderes en puestos ejecutivos para ver que cualquiera puede estudiar lo que quiera, las carreras son asexuales, pero también creo que hay mucha moda y no podemos cruzar la línea. Creo en la igualdad y en este tipo de eventos a veces me falta el hombre. Que yo estudie ingeniería de diseño industrial ha sido cosa de mi madre y mi padre y me han educado igual que a mi hermano. Que todo esto se convierta en una moda lo veo contraproducente.

Me encanta cuando me llaman para ir a dar a una charla a una clase porque explico que las ingenieras no son como las pintan en las series; somos femeninas y nos gusta arreglarnos. Siempre reivindico que cada uno haga lo que quiera y que podamos elegir, ahí está la libertad.

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