11 de abril de 2019
11.04.2019
Constructores

"Para atraer a turistas e inversores de calidad Málaga necesita unas infraestructuras de líder"

Entrevista al nuevo presidente de la Asociación de Constructores y Promotores de Málaga (ACP), Juan Manuel Rosillo

11.04.2019 | 05:00
Juan Manuel Rosillo, nuevo presidente de la ACP de Málaga.

Junta directiva

  • Junto a Juan Manual Rosillo, la nueva junta está compuesta por Miguel Rebollo (Construcciones Miguel Rebollo) como vicepresidente, María Remedios García (Construcciones Federico García) como presidenta de la junta de contratistas e Ignacio Peinado (Neinor Homes) como presidente de la junta de promotores. Miguel Rodríguez (Myramar) y Francisco Porras (Edipsa) son los vocales del comité ejecutivo en representación de la junta de promotores. Como vocales del comité ejecutivo de la junta de contratistas figuran Juan Jesús Vera (P. De Málaga) y Ana María López Caparrós (Ielco). La secretaria general es Violeta Aragón y el vicesecretario general, Francisco Romero.

Tras el fallecimiento el pasado mes de diciembre de Emilio López Caparrós, los constructores malagueños eligieron ayer a su nuevo responsable. Rosillo destaca la necesidad de agilizar trámites administrativos para no ahuyentar a los inversores privados y alerta de un nuevo descenso de la inversión pública en el arranque de este 2019.

La Asociación de Constructores y Promotores de Málaga (ACP) cuenta ya con nuevo presidente, tras el triste vacío dejado por Emilio López Caparrós, que falleció el pasado mes de diciembre tras una larga dolencia pulmonar. Juan Manuel Rosillo, directivo de la empresa Inicia Siglo XXI, fue elegido como nuevo responsable del colectivo para los próximos cuatro años en la asamblea electoral celebrada ayer. La candidatura de Rosillo era la única que se presentaba, por lo que su elección fue refrendada por aclamación. El nuevo presidente advierte del bajo momento que sigue viviendo la inversión en obra pública (en Málaga ha caído en el primer trimestre un 35% con respecto al mismo periodo del año anterior) y asegura que los inversores privados y los empresarios requieren «políticas que incentiven la actividad y apoyen a las empresas, pero, sobre todo, estabilidad», algo «indispensable para generar la tan necesaria confianza».

¿Con qué objetivos llega a la presidencia de la ACP?
Llevo 20 años colaborando con la ACP, con lo que el reto es dar continuidad al trabajo que viene desarrollando la asociación desde que nació hace 45 años, que es la defensa de los intereses de nuestras empresas y asociados en unas circunstancias tan especiales, tras el reciente fallecimiento del que era nuestro presidente.

La inversión en obra pública en Málaga lleva bastantes años en niveles muy bajos. El 2018 cerró con menos de 300 millones de euros cuando antes de la crisis se superaban los mil.
Lo que siempre pedimos a las administraciones es inversión, porque es la única manera de que podamos desarrollar nuestra actividad. Aportamos progreso a la sociedad. Entendemos que venimos de una situación muy complicada pero Málaga es el primer destino de Andalucía y debe tener y mantener unas infraestructuras de calidad que nos hagan líderes para poder atraer, del mismo modo, a turistas e inversores de calidad. Hay muchas actuaciones pendientes, como por ejemplo el tren litoral o el saneamiento integral de la Costa del Sol.

Otra queja del sector hacia las administraciones es que debido a la escasez de proyectos de obra pública, las constructoras se ven obligadas a presentar ofertas muy a la baja para poder competir por ellas.
Solicitamos a las administraciones pliegos de contratación con condiciones que nos permitan desarrollar nuestra labor y nuestro ejercicio empresarial de manera razonable y con precios razonables. Que nos permitan cubrir nuestros costes con un margen de beneficio necesario y justo y generar así empleo de calidad.

¿Tienen las empresas malagueñas el peso deseado dentro de la obra pública que sale a concurso en la provincia o son las grandes firmas nacionales las que se llevan los contratos?
Toda las empresas tienen su oportunidad en función de su perfil y del tipo de obra. Lo que la ACP les pide a las administraciones locales es que cuenten con nuestra presencia, para poder tener una cuota importante en esas adjudicaciones.

En el ámbito de la promoción inmobiliaria la cosas sí están bastante mejor. Se vuelve a construir y a vender mucha vivienda.
La crisis se ha superado pero durante muchos años no se ha construido nada. Por eso ahora se están desarrollando nuevos proyectos con una actividad muy intensa. Hay una alta demanda en el mercado de producto de calidad y a buen precio. Somos optimistas.

¿Temen que pueda generarse otra burbuja de precios?
Creo que los precios están contenidos y ajustados, y que hay un equilibrio en el mercado entre oferta y demanda. Sí solicitamos a las administraciones que haya más incentivos para la construcción de vivienda pública. Hay capas sociales con problemas de acceso a la vivienda (rentas bajas y jóvenes) y se trata de hacer atractiva la vivienda pública a los inversores privados.

¿Los bancos están volviendo a dar crédito hipotecario?
Han aprendido mucho de la etapa anterior y hay una mayor predisposición a dar crédito, con criterios más exhaustivos que antes. En este campo, también hay que buscar el apoyo puntual de las administraciones para aquellas capas sociales que no pueden asumir directamente esta evaluación bancaria, para que también ellos pueden acceder a la vivienda.

El sector también ha denunciado varias veces la lentitud burocrática que sufren a la hora de conseguir las licencias administrativas para acometer proyectos inmobiliarios.
Queremos una legislación sencilla, simple y clara en la tramitación administrativa, desde los procesos de generación de suelo urbanizable hasta la obtención de licencias de obra. Que los trámites administrativos tengan unos plazos de respuesta preestablecidos. En el tema de estas inversiones el tiempo es dinero, y como objetivo a muy corto plazo queremos incorporar la declaración responsable para conseguir la licencia de primera ocupación.

Supongo que esta situación puede incluso frenar a algunos inversores.
El problema del otorgamiento de las licencias de obra es que el inversor no sabe cuándo la va a tener, con lo cual a la hora de proyectar una inversión hay mucha incertidumbre. Reclamamos a las administraciones un compromiso de plazo razonable. Dependerá de cada administración, ya sea la local o la autonómica. La ACP propone crear una plataforma de diálogo para tomar estas decisiones de forma conjunta.

Ahora que se vuelve a construir las empresas comentan que hay dificultades para encontrar trabajadores.
Es cierto. El problema es que durante los años de crisis no hubo formación para los trabajadores ni continuidad en los equipos. Antes, un trabajador que se incorporaba al sector iba aprendiendo, generaba nuevas habilidades... eso se cortó con la crisis y ahora que se necesita de nuevo una cantidad tan importante de trabajadores es difícil encontrar mano de obra para cubrir esa demanda.

¿Qué peso debe tener la construcción en la economía malagueña?
La intensidad o porcentaje que la construcción aporte a la actividad económica de Málaga la marcará el propio mercado. Lo que sí es cierto es que las ciudades y las infraestructuras requieren de un mantenimiento y una generación de nuevas obras. Eso es lo que al final aporta calidad a una ciudad para atraer inversiones y visitantes. Así que consideramos que la construcción y la promoción deber contribuir de forma muy importante al PIB de la provincia.

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