15 de abril de 2019
15.04.2019
Tribunales

Los abusos sexuales a menores se disparan por el uso de las nuevas tecnologías

Las redes sociales y la ampliación de la edad mínima para consentir en tener relaciones de los trece a los dieciséis años propician un crecimiento del 2.350% de los delitos de abusos a jóvenes, desde los dos casos de 2016 a los 47 de 2017

15.04.2019 | 00:14
Una sala de vistas de la Ciudad de la Justicia de Málaga.

La educación, clave para erradicar los abusos

  • La represión policial y judicial es la respuesta que a todos nos viene a la mente cuando se producen casos de abusos sexuales sobre menores, pero lo cierto es que hay mucho trabajo que hacer fuera de estos ámbitos, como se desprende de la lectura de diferentes informes. Así, la concienciación de la propia indemnidad sexual y el derecho a la intimidad así como la educación en el respeto al otro son básicos para erradicar este tipo de prácticas. En los últimos años, también se advierte de los riesgos de las redes sociales.

La extensión y consolidación de las diferentes redes sociales en la vida de los adolescentes y la reforma del Código Penal en 2015 en el sentido de aumentar la edad para prestar libre consentimiento en las relaciones de 13 a 16 años han contribuido a que se disparen los delitos de abusos sexuales cometidos sobre menores de dieciséis años en la provincia. Según datos recogidos en la memoria de 2018 de la Fiscalía Superior de Andalucía y referentes a Málaga (con datos de 2017), la cifra de estos ilícitos, que estarían siendo investigados en los diferentes juzgados de Instrucción de toda la provincia, habría crecido desde los dos expedientes de 2016 a los 47 de 2017, lo que supone un incremento del 2.350% (se trata de delitos cometidos por adultos sobre menores de dieciséis años).

Estos son los datos oficiales, aunque hay que hacer la advertencia de que las estadísticas judiciales no siempre son fiables por los habituales problemas informáticos que reúnen algunas de las aplicaciones con las que trabajan los servidores públicos de justicia, dado que dos casos en 2016 de abusos a menores de 16 años tal vez sea un número escaso, pero es el guarismo oficial.

En el apartado dedicado a menores en la Memoria de la Fiscalía General del Estado de 2018, y en referencia tanto a víctimas como a agresores menores de edad, explica este órgano que los abusos aumentan significativamente (en referencia al país) debido a la modificación legal que incrementó de 13 a 16 años la edad para prestar el libre consentimiento de las relaciones sexuales. «En todo caso, llama la atención la incidencia en el número de delitos de naturaleza sexual unida al uso inadecuado de las redes sociales, fenómenos que a veces van de la mano y que, en otras ocasiones, denotan la pervivencia de estereotipos machistas que debieran de haberse superado». Explica el ministerio público que es necesario que los recursos de las diferentes administraciones «estén orientados hacia la transmisión de una cultura sobre la conciencia de la intimidad, de la libre sexualidad y de la dignidad de la otra persona, por el mero hecho de serlo, que fomenten la verdadera empatía como forma de resolución de conflictos, y que permita a los adultos del mañana organizar la estructura social sobre la base de los principios de libertad e igualdad que han permitido el desarrollo progresivo de la humanidad».

Considera, además, la Fiscalía General del Estado que sería interesante saber cuántos de los casos de abusos sexuales se archivan, siendo los investigados menores de edad, por aplicación del artículo 183 del Código Penal (el consentimiento libre del menor de dieciséis años excluirá la responsabilidad penal por los delitos previstos en este capítulo, cuando el autor sea una persona próxima al menor por edad y grado de desarrollo o madurez).

Las agresiones sexuales a menores de 16 años subieron un 600%, desde un caso de 2016 a siete en 2017.

Abusos con todo tipo de víctimas

Un estudio elaborado por diferentes expertos para el Ministerio del Interior, titulado «Agresores sexuales con víctima desconocida», aborda la realidad de los crímenes sexuales, no sólo abusos, sino también agresiones (violaciones). Así, las víctimas pertenecen a cualquier edad (hay de hasta 87 años), aunque la edad de mayor victimización es la de 19 años y la media de edad de los agredidos, 28. El rango de edad que mayor número de víctimas concentra es el de 18 a 35 años (60,5%) y, posteriormente, de 36 a 55 años (20,5%). En el caso de los menores de edad, es decir, de 13 a 17 años, los jóvenes de esta franja suponen el 16,5% de las víctimas.

La mayor parte de víctimas son de nacionalidad española (66,4%), en segundo lugar de importancia se encuentran los países sudamericanos (11,9%, destacando como países de origen de las víctimas Ecuador, Colombia y Brasil; en tercer lugar, se encuentran las víctimas de Europa central (8,6%).

En cuanto a las características del autor, la edad media se sitúa en los 35,5 años, pero la más frecuente es la de 28 años. El rango de edad más prevalente es el que va de 18 a 35 años, ya que concentran el 57% de la muestra.

El resto de datos de la Fiscalía Superior de Andalucía en relación con Málaga en 2017 demuestra una subida general de los delitos contra la libertad sexual. Por ejemplo, en 2017 se usó a seis menores con fines pornográficos y hubo un número idéntico de casos de corrupción de menores, mientras que en 2016 no se produjo ningún suceso similar.

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