10 de junio de 2019
10.06.2019
Entrevista

Salvador Merino: «No se puede entender el crecimiento del aeropuerto sin la segunda pista»

El director del aeropuerto de Málaga deja su cargo tras ocho años de gestión que han transformado su infraestructuras y elevado su tráfico de 12 a 19 millones de euros

10.06.2019 | 05:00
Salvador Merino ha estado al frente del Aeropuerto de Málaga durante los últimos 8 años.

Durante ocho años, Salvador Merino ha estado al frente del Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol. Cuando llegó se llamaba Aeropuerto Pablo Ruiz Picasso, tenía una única pista y una terminal que apenas daba servicio a sus 12 millones de personas por sus instalaciones. Desde 2011 ha acometido una transformación y ampliación radical que le ha cambiado hasta el nombre y multiplicado su importancia. Ahora se marcha a Brasil, destinado por Aena como responsable de organización y recursos humanos en seis aeropuertos que gestiona.

Salvador Merino ha sido el director del aeropuerto de Málaga en una época clave, en la que se ha transformado y crecido de forma contundente, pasando de 12 a 19 millones de pasajeros y adaptando sus infraestructuras para recibir hasta 29 millones. De trato tranquilo, deja al aeropuerto en pleno crecimiento y en celebración del centenario de su puesta en servicio, lo que lo convierte en el aeropuerto decano de España.

Durante su gestión en el aeropuerto de Málaga se ha producido su gran transformación. ¿Qué aspectos destacaría de este gran cambio?
Destacaría, en primer lugar, que ha sido un cambio pausado, sin discontinuidades ni perturbaciones relevantes. Por pasar revista por encima a los hitos de estos 8 años que he estado en el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, llegué en la primavera de 2011 y entonces estaba previsto el cierre nocturno de la pista principal cinco días a la semana en la temporada de verano, con el objeto de adecuarla para la certificación que debía estar finalizada para la inauguración de la segunda y nueva pista. Estas obras se desarrollaron ese verano sin problemas relevantes y, con la colaboración de las compañías y una buena coordinación de todas las piezas de la maquinaria aeroportuaria, se llevó a cabo sin afectación a la operativa del aeropuerto, de manera transparente a efectos del movimiento de pasajeros y operaciones. El verano siguiente, en junio de 2012, se inauguró la segunda pista, que permitió poner a pleno rendimiento el campo de vuelos del aeropuerto y que ha funcionado de manera continua a partir de abril de 2018, dado que en los primeros años, como consecuencia de una demanda insuficiente para utilizarla, la operábamos básicamente en verano, en consonancia con el crecimiento de la demanda.

¿Fueron esas obras las que dieron el salto al aeropuerto?
Si las obras de 2012 mencionadas anteriormente se hicieron para lograr la certificación de acuerdo con la normativa española, en 2017 nos certificamos a nivel europeo, con lo que conseguimos tener plena garantía del seguimiento de procedimientos, servicios, instalaciones, etc., permitiéndonos que la seguridad operativa del aeropuerto tenga los niveles más altos de acuerdo con los estándares europeos.

Los accesos y los aparcamientos son algunos de los problemas históricos del aeropuerto. ¿Cómo se han abordado?
Ese mismo 2017 se puso en servicio el parking exprés (un modelo capaz de absorber los crecimientos de demanda) sin afección a los incrementos de tráfico de los años anteriores. Durante 2015 y 2016 se detectó acumulaciones de vehículos, sobre todo en las horas pico de actividad y los fines de semana. Se producían ciertas retenciones y, en algunos casos, saturación de vehículos que podían provocar atascos e imposibilitar, en caso de alguna contingencia, una evacuación o cualquier actuación de emergencias. Para abordar ese tema sustituimos unas salidas sin control por un sistema que con 5 entradas y 7 salidas automatizadas, dejando 15 minutos para carga y descarga de pasajeros sin repercusión económica. Este modelo multiplicó por 6 la disponibilidad de espacio para carga y descarga de los viajeros, aumentando de 60 a 300 las plazas a disposición de los pasajeros. Pese a la controversia inicial, se ha demostrado que es un buen sistema, similar al implementado en los grandes aeropuertos europeos y capaz de absorber los crecimientos que se han ido produciendo sin afección. Además, han abundado en la mejora de la infraestructura otras actuaciones con otras administraciones implicadas, como el acceso sur al aeropuerto en 2014.

Las terminales han sido otro de los objetivos en las reformas.
Estos últimos años también han sido relevantes las obras de mejora y modernización del campo de vuelos y la terminal. En 2017 abordamos un incremento en el número de filtros de seguridad, dando fluidez al paso del pasajero y un año después, arrancó la modernización de la T2 para ponerla al mismo nivel de la T3. Son obras que permiten y conviven con el normal funcionamiento de la infraestructura ya que, las de mayor impacto, las organizamos en los periodos de menor actividad, como por ejemplo la remodelación del muelle C, que se llevó a cabo este invierno y concluyó en plazo, justo antes de la temporada de verano. El año que viene será el muelle B el que se reforme. Todo ello, mientras trabajamos en la renovación de la oferta de restauración, ampliando además de 22 a 25 puntos de restauración con una variada oferta de calidad, y de tiendas y, en paralelo, en la parte aeronáutica, mejorando elementos del campo de vuelo, como señalización de calles de rodaje que hacen más fácil el tránsito de las aeronaves. Han sido años de intensa actividad de reforma y optimización de la infraestructura persiguiendo la consecución de un servicio de calidad al pasajero, compañías y concesionarios, que arrancaron, en 2011, dando respuesta a la demanda del sector turístico malagueño, al cambiar el nombre del aeropuerto, completándolo con el del destino, lo que supone llevar el nombre de la Costa del Sol a todo el mundo.

Los accesos al aeropuerto de Málaga, ¿son suficientes tal y cómo están ahora? ¿Debe llegar el AVE al aeropuerto?
El AVE suma. Es otro modo de transporte totalmente complementario e integrado en el transporte aéreo. Prueba de ello es que en 2007, cuando el aeropuerto alcanzó el récord histórico de tráfico no había AVE. Sin embargo, en 2014, cuando se bate y supera ese récord de 2007, había AVE. Siete años más tarde, con AVE, se supera el récord de pasajeros, luego es evidente que suma. Sinceramente, creo que para el usuario es importante disponer de diferentes modos de transporte.

¿Qué uso tiene realmente la segunda pista? ¿Qué aporta al día a día del aeropuerto?
La segunda pista está en servicio desde junio de 2012. Inicialmente se usó en verano y de manera progresiva. Al principio, sólo estaba los fines de semana hasta 2014. Así, fue usándose de manera acompasada a las necesidades hasta abril de 2018, cuando se puso en servicio todos los días, de manera continuada, no sólo en temporada de verano sino también en invierno. Fue un crecimiento progresivo a lo largo de los años. Aunque la pista estuviese disponible, sólo se usaba en caso necesario, lo que no era óbice para recurrir a ella, y así se hizo, en caso de contingencias. Este modelo de funcionamiento no afectó en modo alguno al crecimiento del aeropuerto, que pasó de 12 a 19 millones de pasajeros, ya que estaba disponible para atender la demanda que teníamos. En la actualidad, es un elemento fundamental del aeropuerto. De hecho, no se puede entender el crecimiento de los últimos años si no es porque está la segunda pista, que ha permitido gestionar el movimiento de aeronaves de manera ordenada.

¿Queda mucho para que toquen techo las instalaciones actuales? ¿Hay previsiones a medio plazo de qué hacer?
2018 cerró con 19 millones de pasajeros y tenemos capacidad disponible hasta 29 millones. Aún hay recorrido. No obstante, Aena trabaja permanentemente analizando las previsiones de futuro con el objeto de adelantarnos ante cualquier demanda que se pueda producir. En este sentido, está en trámite de revisión el plan director, que es una guía de planificación a futuro del desarrollo, que contempla diferentes escenarios.

Las conexiones con Estambul y Dubai permiten al aeropuerto de Málaga enlazar con largas distancias. ¿Hay capacidad de crecer con nuevas líneas a destinos lejanos?
Claro que hay capacidad. Pero hay una condición necesaria, que las compañías apuesten por este tipo de rutas. El aeropuerto está preparado y, de hecho, va asumiendo este crecimiento paulatino. Los años anteriores hemos crecido hacia Oriente (el año pasado con las rutas a Doha, Kuwait, Riad, el crecimiento de Estambul y sus posibilidades a través del hub; y este año estrenaremos Bahrein). Este verano, hacia África y seguimos creciendo en conexiones con América (Nueva York) y Canadá (Toronto, Montreal). Éste es el camino pero tiene que haber una decisión empresarial para la que, por supuesto, estamos preparados y para la que Aena y otras instituciones trabajamos con el fin de promover este tipo de conexiones. Damos pasos firmes para lograrlo y para que se mantengan en el tiempo. Y seguimos trabajando.

¿Cuál es la espina que se le queda clavada con su marcha de Málaga?
Más que espinas, se me queda clavada tristeza. Porque dejo aquí un aeropuerto precioso, una infraestructura de primer nivel y a todos los que la integran. En estos años, los empleados de Aena y de las compañías y demás hemos experimentado en el aeropuerto un periodo de crisis económica mundial y, sin embargo, no ha sido óbice para que el aeropuerto siguiera creciendo. La espina que me queda al irme es la pena por dejar un lugar tan agradable para trabajar, que nos ha dado muchas satisfacciones a todos los que trabajamos aquí.

Las compañías 'low cost' están siendo muy cuestionadas y su modelo de negocio parece haber tocado techo. ¿Málaga depende demasiado de este sector?
Nosotros tenemos que estar en el mercado, sea como sea. Es un término complicado porque toda compañía de transporte aéreo, también en otro sector económico, está inmersa en un proceso de eficiencia y optimización de recursos, ajustando costes para poder competir en el mercado. Para el aeropuerto, en cualquier caso, todas las compañías son iguales y sometidas a los mismos estándares de funcionamiento.

¿Qué supondrá el brexit?
En estos pasados años, en los que ha estado presente el brexit, hemos seguido creciendo. Por poner un ejemplo, para este verano, las compañías han ofertado un 9% más de asientos entre Málaga y Reino Unido. El pasajero viene a un destino y nosotros le facilitamos este deseo. No obstante, Aena está preparada para seguir atendiendo al viajero en el escenario de brexit que se produzca.

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