16 de junio de 2019
16.06.2019
Entrevista

"Es esencial que en nuestro país exista un código específico para las familias"

Inmaculada Marín es delegada en Málaga de la Asociación Española de Abogados de Familia

16.06.2019 | 05:00
Inmaculada Marín, abogada.

Como una de las participantes en las décimo terceras jornadas de la delegación de Málaga de AEAFA, Inmaculada Marín integra un movimiento que pretende poner en valor la necesidad existente donde la legislación española incluya entre sus renglones regulación específica sobre el ámbito familiar y sus problemáticas.

Hace unos meses, la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA) exponía ante el Senado la actual situación de la Justicia respecto a los procesos de divorcio, custodias, herencias e incapacidades. Una petición que surge de la necesidad de avanzar frente al desarrollo de una diversidad en cuestión de familia que cada vez más demanda una regulación específica. Divorcio internacional, nuevas parejas de los progenitores y su relación con las medidas cautelares, la figura de la retroactividad o la custodia de la mascota son algunas de estas nuevas necesidades a las que se enfrentan tanto familias como profesionales de la abogacía. Para Inmaculada Marín, abogada y delegada en Málaga de AEAFA, «el Estado debe hacerse cargo de construir desde el principio un código familiar como una necesidad urgente en una sociedad tan diversa como la española».

P¿La legislación actual está preparada para afrontar tanta diversidad en cuestión de familia?
R
No, porque no sólo no se adapta a tal diversidad familiar actual, tampoco hace frente a las exigencias sobre el cumplimiento de las medidas que se dictan o los acuerdos. Las reformas en derecho de familia se hacen aprovechando la reforma de cualquier otra cosa. Por ejemplo, para la extinción del condominio en las parejas que están en plena separación se aprovechó la Ley de Asuntos Civiles y Mercantiles de 2012.

P ¿Qué necesita la legislación española al respecto?
R
Necesita enfrentarse al problema haciendo un código integral que regule todo lo que nos afecta, a personas, familias, menores, etc. Y debemos hacer una jurisdicción con juzgados especializados donde todo el que quiera separarse sea de donde sea acuda a él y tenga el mismo juez y el mismo equipo técnico.

P ¿Por qué es tan importante el papel del abogado de familia?
R
Hoy día la gente no sabe que se enfrentan, por lo que ponerse en manos de alguien especializado que realiza valoraciones sobre todo los aspectos y opciones de salida es lo adecuado. Un abogado de familia raramente se va a meter en una demanda ruidosa y conflictiva que ponga en riesgo el respeto que deben conservar esas dos personas y como padres. Tenemos una deontología que debemos cumplir donde lo primero es preservar las relaciones.

P Algunos hablan de una legislación fácil. ¿Es así?
R
Parece que el derecho de familia es algo fácíl que puede ser regulado con unos cuantos artículos, pero no es así. Este engloba procesados, sustantivos, discapacidad, las herencias, sucesiones, derecho internacional con parejas con distintas regulaciones en cada país y cada día se hace más complejo. Hace falta que todos los operadores jurídicos que trabajemos en esto, seamos profesionales formados para ofrecer a la ciudadanía lo que esperan de nosotros. Igual que según el problema de salud que tengamos acudimos a un especialista, cuando existe un problema de familia se debe acudir a un abogado especializado en ello, es decir, de familia. La familia ha cambiado y es muy diversa, por lo que el entorno legislativo que lo regula también debe hacerlo.

P ¿Qué diferencia de tiempo existe entre un procedimiento llevado por un juzgado especializado y uno que no lo es?
R
Si tú haces un contencioso en un juzgado especializado con todo lo que conlleva, el proceso puede durar un máximo de dos años. En cambio, si no lo es puede llegar perfectamente a los tres años y medio. ¿Saben lo que supone para la familia un proceso de treinta y seis meses sin tener resueltos sus conflictos? Muchas veces da lugar a violencia de género, violencia interna o filioparental. Estamos evitando la convivencia entre personas que ya no están bien.

P ¿La sociedad es consciente de esa necesidad en materia de derecho?
R
Por supuesto que no. La sociedad tiene que entenderlo y tiene que unirse a esta reivindicación, ya que estamos frente a una política de primera y una de segunda, en la que el ciudadano es el que quiebra clarisimamente y donde para el Estado, el derecho de familia no es su prioridad, a pesar de que desde AEAFA se lo hemos hecho saber.

P ¿Qué está suponiendo la incidencia de las nuevas parejas en estos procesos?
R
Se están tomando muy en cuenta, ya que acceden a la vida de los hijos a través de la relación que mantienen con sus padres. Esta presencia no tiene porque influir negativamente en el proceso siempre que no sea perjudicial pero sí es cierto que respecto a ellos se están tomando medidas como por ejemplo, la última sentencia en relación con la entrada de estos terceros en el hogar familiar. Si esa nueva pareja perjudica al menor, hará que se modifiquen las custodias pero si fuera al contrario y existiera un vínculo enorme con esa persona, esto puede hacer que se le lleguen a conceder visitas, a pesar de que el hijo no sea suyo, ya que lo afectivo tiene un valor mayor que el hecho de que sea o no su padre.

P Existe una figura que cada vez es más conocida, el mediador. ¿Es una ayuda o una forma de querer tapar las carencias del sistema?
R
La justicia lleva mucho tiempo reconociendo las carencias de este procedimiento y de los juzgados para afrontar estos problemas de familia, pero como no resuelven con una legislación verdadera, pues tienen que poner parches. Aquí esta la figura del mediador. A pesar de que esta es maravillosa para la familia, no pueden pretender venderla como una forma de ahorrar costes y acortar procedimientos, porque puede tener el efecto contrario.

P Otras de las novedades es la custodia de las mascotas en los procesos de divorcio. ¿Por qué esta tendencia?
R
Principalmente, porque los animales de compañía no sólo son miembros integrantes del entorno afectivo de la familia, sino que en muchos casos son coayudantes en la educación de los hijos. Es por ello, que se deben atender en el ámbido legislativo familiar. Aunque sea un animal forma parte de ella y hay que dar soluciones a este conflicto.

P ¿Qué aspectos suelen tenerse en cuenta a la hora de adjudicar la custodia de una mascota?
R
Es importante tener en cuenta tanto las necesidades afectivas, como las económicas. No sólo en el caso de poder tener hijos, suele ser importante para este, sino el propio adulto puede crear una relación afectiva grande con la mascota y a ello, se le suma lo económico. Ahora mismo nos basamos en el interés del menor, porque normalmente la mascota es parte de su vida. Si no existen hijos, lo más relevante es el apego hacia alguna de las dos personas que componen la pareja, independientemente de su titularidad.

P Son muchos los que critican esta propuesta de ley y su verdadera necesidad.
R
Quien no está a favor de esta regulación es que no ha tenido mascota. Yo he visto a niños haciendo actos de generosidad inmensos que a veces no tienen con sus padres o hermanos, pero sí hacia ese animal y este forma parte del desarrollo vital del menor. No es un objeto que se puede tirar, sino que tiene sentimientos. Las animales y todos los seres que nos sustentan en lo afectivo no pueden dejarse a un lado, deben formar parte de esta legislación familiar porque tienen un valor por encima de lo común.

P Antes hablaba de las carencias y la necesidad de una reforma integral del derecho de familia. ¿Qué es para usted lo más urgente?
R
Haría falta una legislación integral de todo, estudiar cada cosa y poner sobre la mesa todas las necesidades en cada materia, pero la más urgente es la ejecución de las sentencias. La que tenemos actualmente no se adapta a las necesidades del derecho de familia, respecto a medidas personales es una aberración. Por ejemplo, no puedes estar esperando siete meses a que te citen para ver qué ocurre, porque después de ese tiempo tu hijo no se acuerda de tu cara. Pero en definitiva, es esencial que en España exista un código de familia.

P En estos más de 25 años que lleva trabajando, ¿Qué cambios ha visto en los procesos de divorcio?
R
Son totalmente diferentes. Cuando yo comencé, para poder separarse o divorciarte debías tener una causa y si no se daba, tenías que buscar la culpabilidad de la otra parte como fuera. Extinguir la causa fue el avance más grande que en estos procesos se ha llevado a cabo, ya que gracias a ello hemos vivido menos malos momentos, detectives privados hurgando en la vida de los demás. Y otro de los mayores logros fue la regulación del matrimonio igualitario, gracias al cual parejas del mismo sexo podían casarse. Han sido muchos avances, pero aún queda por hacer.

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