30 de junio de 2019
30.06.2019
La Opinión de Málaga
Pantanos

Málaga afronta el verano con reservas suficientes para atender la demanda de agua

Los pantanos de la provincia se encuentran al 70% de su capacidad, con más de 427 hectómetros acumulados pese a la falta de lluvias

30.06.2019 | 05:00
El pantano de La Viñuela es el que tiene menos reservas.

La provincia de Málaga afronta una nueva temporada alta turística con previsiones de crecimiento en la llegada de visitantes y, por suerte, con agua en sus embalses suficiente para atender la demanda, que siempre se multiplica durante estos meses. Así, según los datos que maneja la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, que señalan que a cierre de este mes de junio los pantanos malagueños acumulan más de 427 hectómetros cúbicos, lo que supone que están a casi el 70% de su capacidad.

Las presas están, además, a un nivel parecido al que estuvieron el pasado verano, cuando tenían apenas 14 hectómetros más de los que había ayer mismo. Y todo ello pese a que el arranque de este año ha sido escasamente lluvioso en la provincia de Málaga, por lo que los pantanos apenas han sumado recursos durante los últimos meses, más allá de las lluvias que hubo en el otoño. Por pantanos, sigue siendo el de La Viñuela, que abastece a la comarca de la Axarquía, el que tiene menos reservas, con algo más del 40% de nivel de llenado, mientras que el de La Concepción, que presta servicio a la Costa del Sol Occidental, una de las zonas donde más aumenta la demanda durante estos meses estivales, tiene 41 hectómetros cúbicos almacenados y se encuentra al 66% de su capacidad al inicio de esta temporada alta. Los embalses del Guadalhorce superan todos el 80% de llenado.

El verano suele ser la mayor época de consumo para la provincia de Málaga, que al año suele consumir unos 120 hectómetros cúbicos de sus pantanos. Y más de la mitada de ese consumo se produce en los meses de máxima afluencia. El año pasado entre junio y septiembre los pantanos perdieron alrededor de 70 hectómetros cúbicos -en ellos se incluye también el caudal que se da para atender las necesidades agrícolas de Málaga-, pero en años anteriores a la sequía que vivió hasta el ejercicio pasado la provincia el consumo en verano llegó a superar los 90 hectómetros cúbicos.

Las lluvias de la primera parte de 2018 salvaron a Málaga de entrar en un decreto de sequía, decreto que en teoría el anterior Gobierno andaluz del PSOE tenía ya redactado, pero que se quedó en un cajón al resolverse la situación climatológica. El Ejecutivo del popular Juanma Moreno, por su parte, tiene la planificación hidrológica entre sus prioridades para estos próximos años. Así, recientemente el Consejo de Gobierno ha aprobado llevar a cabo la actualización de los planes de sequía de cada cuenca hidrográfica andaluza y ha planteado entre las inversiones que quiere realizar en materia de agua y saneamiento ejecutar las obras necesarias para que los trasvases entre las dos costas malagueñas sea posible.

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