20 de julio de 2019
20.07.2019

Las viviendas de lujo comienzan a atraer a Málaga a la clase ejecutiva que antes optaba por Marbella

La promoción de Picasso Towers, con áticos de hasta 4 millones de euros, la futura de La Térmica o una tercera que irá en la zona Oeste atraen a grandes ejecutivos nacionales y extranjeros que quieren tener casa en la capital para pasar temporadas y buscan un plus en la cultura, la seguridad y las excelentes comunicaciones

20.07.2019 | 05:00
Imagen de los terrenos en los que se levantarán las tres torres de Metrovacesa y Sierra Blanca Estates.

Metrovacesa y Sierra Blanca Estates van a levantar tres torres de 21 plantas cada una en el Paseo Marítimo de Poniente. Estas han sido diseñadas por el arquitecto Carlos Lamela, autor, entre otros, de la ampliación del Santiago Bernabéu. Los áticos de estos hercúleos edificios pueden llegar a un entorno de entre 3,5 y 4 millones de euros. Al lado, se desarrollará el proyecto urbanístico de La Térmica, donde se han previsto un máximo de 870 viviendas, 273 de ellas protegidas, un hotel, oficinas y zonas verdes. «Es un complejo inmobiliario de gran diseño que cuenta con edificios a modo de islas que recuerdan al delta de la desembocadura del Guadalhorce». El complejo lleva la firma del prestigioso estudio de arquitectura de François Leclerq. Los destinatarios de estas viviendas, sobre todo las primeras de Torre del Río, son, por un lado, los miembros del alto empresariado malagueño o nacional y, por otro, comienzan a llamar la atención de inversores internacionales que antes elegían Marbella y las localidades adyacentes para vivir y trabajar.

Se trata de la clase ejecutiva, según explica José Félix Pérez-Peña, director en Málaga de Savills Aguirre Newman, una prestigiosa consultora, que antes elegía Marbella y los alrededores como residencia. Iban a aquella ciudad buscando primeras calidades, diseños arquitectónicos innovadores y servicios. Ahora, esos inversores han puesto la vista en Málaga, que tiene el plus de su transformación urbana liderada por el sector cultural, la seguridad, el buen clima y la cercanía de comunicaciones de primer nivel como el aeropuerto, la estación de AVE o autovías. «Es el concepto vivir y trabajar: aquí tienen el aeropuerto, el AVE, cultura. Suelen ser ejecutivos que pasan aquí de lunes a jueves y usan el teletrabajo. Vienen en AVE, con el Cercanías van hasta Torremolinos u otras localidades; o, por otro lado, pasan aquí tres, cuatro o cinco días cada dos semanas, y quieren tener una casa aquí como segunda residencia, suelen estar ligados al teletrabajo y, aunque hay de todos los sectores, también hay muchos del mundo tecnológico». Son nacionales, por supuesto, pero también internacionales. «No tiene por qué ser la residencia principal, sino que pasan aquí el 35% o el 40% del año; antes sólo miraban Marbella y pasaban cinco o seis meses allí. Ahora miran a Málaga».

Pueden tener varias casas en diferentes ciudades del mundo, pero los servicios, la seguridad de la capital de la Costa del Sol, la apuesta museística y las comunicaciones, unidas, claro está, a casas de lujo dirigidas a su poderío económico han hecho que estos residentes quieran pasar un tiempo en la ciudad. «A ello unes el clima y que es una ciudad friendly, con gente muy amable». «Es el concepto 'vivir y trabajar'».

Un plus


Considera Pérez-Peña que si funciona la promoción de Picasso Towers, y «los promotores han sido valientes, habrá más dedicación a este tipo de sector. Los ejecutivos no van a irse a vivir a Colinas del Limonar, por mucha calidad que tenga esa promoción, porque quieren cerca el aeropuerto y casas frente al mar». Claro, también hay viviendas así en otras partes de la ciudad, de forma que Pérez-Peña conoce el caso de altos ejecutivos internacionales que quieren tener aquí una residencia que no ha de ser la primera.

Además de Torre del Río y La Térmica habrá otra promoción de Piscis de 80 o 90 viviendas dirigidas a los sectores más altos y otra de una empresa que se llama Altos de Navarra en esa misma zona. Y falta ver qué pasa con la zona conocida como Nereo, las naves industriales de esta parte Oeste, donde se van a construir 30.000 metros cuadrados de comercial y 40.000 de residencial. Aún no tienen compradores esos terrenos, pero una parte será para VPO y otra para comercial o un mix de oficinas/hoteles, así como dos torres de residencial, previsiblemente de lujo. Picasso Towers va a tirar sin duda del carro. Son precios de 5.000 o 6.000 euros el metro cuadrado.

Esta escalada tiene una dinámica endiablada, también, para las clases más populares, pues el propio informe Visión 2019 sobre el mercado inmobiliario en Málaga dejaba claro que Málaga tiene ahora la vivienda más cara en el escenario andaluz. En concreto, de una de las torres de Picasso Towers se habían vendido el 30% de los apartamentos en junio.

El presidente de Sierra Blanca Estates, Pedro Rodríguez, señaló en la presentación de la promoción de lujo que es «como si Málaga, desde que se inicia el siglo, hubiera renacido al mundo». «Se trata del mejor proyecto de apartamentos residenciales en la historia de Málaga, Málaga necesitaba ofrecer apartamentos de lujo», porque posiciona a la ciudad, «es un urbanismo precursor y regenerador y dará una nueva dimensión al negocio» inmobiliario de la ciudad. Es el inicio, según explicó, «para que la capital sea un gran destino residencial para inversores españoles y extranjeros», sobre los que trata esta información.

«Una vida bien vivida»


Las Torres Picasso ayudarán a captar inversores, ya que muchos buscan ahora una alternativa en el sur de Europa al Londres del brexit y a otras urbes frías del norte del continente o, incluso, a Silicon Valley. E incidió en lo explicado por el responsable de Aguirre Newman en Málaga. «Málaga es la gran alternativa en el sur de Europa, tiene una extraordinaria posición de ventaja sobre todos los destinos turísticos residenciales de la Península Ibérica, al ofrecer historia, cultura, gastronomía, AVE, universidad, grandes clubes deportivos y la buena gente. Todos los ingredientes de una vida bien vivida». Estos apartamentos proporcionarán inversores y un turismo cada vez de mayor calidad.

No en vano, también se va a buscar a inversores escandinavos, sobre los que se hará una campaña, como anunciaron los responsables de la promoción el pasado mes de junio. El propio embajador de la promoción, el actor Antonio Banderas, lo dijo: «El lujo es una industria y puede aportar mucho a la ciudad».

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