27 de julio de 2019
27.07.2019
Crónicas de la ciudad

El gran ejemplo del alcalde de Londres

En una ciudad tan influenciable como Málaga, nuestro alcalde tiene la ocasión de lucirse si sigue el ejemplo de su colega londinense
Sadi Khan

27.07.2019 | 05:00

En 1991, la ciudad de Zaragoza estrenó un moderno cubo acristalado en uno de sus rincones más céntricos y concurridos, la plaza del Pilar, una instalación que ha funcionado como oficina de turismo desde entonces, aunque parece que pronto será jubilada y sustituida por otro equipamiento.

El cubo zaragozano, en cualquier caso, se inauguró varias décadas antes que el del Centre Pompidou Málaga, que se ha convertido en el símbolo de la renovación de esta ciudad.

Pero es que, a la hora de echar un vistazo a los equipamientos de Málaga, incluido su mobiliario urbano, nos percataremos de que la ciudad ha tomado elementos de un lado y de otro, y así, quién sabe si habríamos disfrutado de una pequeña pirámide acristalada en mitad de calle Alcazabilla si antes no se hubiera hecho realidad su hermana mayor, la pirámide del Louvre, y qué decir de la extinta noria del Puerto, que claramente le debió su existencia y emplazamiento a la noria del Támesis, la London Eye.

Por otro lado, en la zigzagueante pérgola blanca del Muelle Uno al menos un servidor aprecia la clara influencia de la arquitectura 'costillar' de Santiago Calatrava; y por último y a una escala menor, un mobiliario como los nuevos modelos de puestos de flores de la Alameda Principal y las (gélidas e impersonales) nuevas farolas de este espacio podemos encontrarlos en otras ciudades de España.

En un mundo global, parece claro que Málaga prefiere incorporar a su 'trama urbana' todo lo que ya está inventado y dejarse de inventos. No es ningún drama. De hecho, esta incesante incorporación de ideas ajenas abre la puerta a la esperanza porque, quién sabe si nuestro alcalde no se caerá del caballo del 'neodesarrollismo' al comprobar lo que acaba de hacer su colega Sadi Khan, alcalde de Londres.

El señor Khan ha descartado la construcción de un moderno rascacielos de 300 metros de altura, diseñado por Norman Foster, premio Priztker 1999. El edificio, previsto para 2025, iba a tener forma de tulipán y según sus promotores atraería a centenares de miles de visitantes.

En Málaga, donde sólo nos ha faltado la Banda Municipal para acompañar la demolición del edificio de Hoyo de Esparteros y dejar sitio al hotelazo de Moneo, no se entienden estas cosas, pero el alcalde de Londres ha descartado el proyecto porque no tiene suficiente calidad estética y por el impacto visual que supondría para la Torre de Londres.

Aquí tiene nuestro alcalde una ocasión magnífica para demostrar que es un político del siglo XXI. Sólo tiene que seguir la senda del primer edil de Londres y descartar, por no tener suficiente calidad y por el impacto visual que supondría para la Bahía de Málaga y La Farola, el rascacielos del tamaño del Monte Gibralfaro que quieren meternos en el Puerto. Paco, tú puedes.

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