13 de agosto de 2019
13.08.2019
Ciudad Jardín

Parques infantiles que provocan insomnio

Vecinos de la barriada Obispo Herrera Oria critican que dos parques infantiles de la calle Alcalde de las Peñas Rodríguez se han convertido en puntos de reunión de adolescentes para beber y hasta practicar sexo

13.08.2019 | 05:00
Vecinas junto al segundo de los parques infantiles, separado del primero por un centenar de metros, en la calle Alcalde de las Peñas Rodríguez.

Reclaman al Ayuntamiento una solución para frenar el «descontrol». Los vecinos con las viviendas próximas a los parques denuncian que no pueden dormir a causa de estas reuniones continuas.

La semana pasada, vecinos de la barriada Obispo Herrera Oria, en Ciudad Jardín, criticaron en este diario el pésimo estado de una calle sin nombre junto a la calle Virgen de la Sierra, con el asfalto deshecho, agujeros y la presencia de ratas. Los vecinos calculaban que la calle llevaba cerca de medio siglo sin asfaltarse.

Pero en el barrio tienen otro problema por culpa de dos parques infantiles que se encuentran en la calle Alcalde de las Peñas Rodríguez, la paralela al río Guadalmedina.

A los dos equipamientos sólo los separa un centenar de metros y por lo que cuentan los vecinos, son una fuente de problemas.

«Mi hijo vive en casa y ha perdido dos años de facultad porque ahí pegan voces, practican sexo, orinan, defecan... los niños apenas lo utilizan», resume Henriette Louise van Venne, una vecina holandesa que vive en el barrio de Herrera Oria desde 2001.

El parque infantil del que habla se encuentra justo delante de esta calle sin nombre y como explica, los dormitorios dan a la calle y se escuchan todos los ruidos.

«En el segundo vive un muchacho que trabaja y se tiene que levantar muy temprano y hay un matrimonio que se tiene que levantar a las 5 de la mañana. Todos tenemos que descansar y no podemos, ellos sí tienen ese derecho, nosotros no», lamenta.

«Botellón, tabaco, juerga»

El segundo parque infantil, construido sobre una antigua pista de petanca, más próximo a la barriada de Nuestra Señora del Carmen, tampoco se queda atrá y como comenta Yolanda, una vecina, «allí hay de todo: botellón, tabaco, juerga... y la otra noche hasta las dos de la mañana».

Henriette Louise van Venne apunta que cuando saca a sus perros tiene que tener mucho cuidado con los animales «porque tiran de toda y aparecen con un hueso o raspas de pescado».

Esta vecina cuenta que se ha llegado a encontrar con pañales, paquetes de hamburguesa y botellas varias.

Además, justo en el murete pegado al río, frente al segundo parque infantil, hay otro punto de reunión de adolescentes en donde hay claras evidencias de las reuniones nocturnas, por la cantidad de latas y restos de comida que lanzan al pasillo de tierra junto al Guadalmedina.

Para empeorar la situación, una pista de deportes junto a este segundo parque, pegado a las viviendas, también causa problemas, no sólo por el ruido, sino por los balones que no entran y terminan rompiendo los cristales más próximos, como puede verse en uno de ellos.

«Hay un descontrol muy grande y ya es que llamamos a la policía y ni viene», explica Henriette, que reclama una solución urgente al Ayuntamiento.

Como adelantó la semana pasada este diario, la directora del distrito de Ciudad Jardín, Julia Guzmán, explicó que el Ayuntamiento planea eliminar el primer parque infantil y abrir la calle sin nombre, a la espera del visto bueno de las comunidades de propietarios.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook