05 de septiembre de 2019
05.09.2019
Medio Ambiente

Los Baños del Carmen contarán con un espacio de playa de 60 metros de ancho

El proyecto de regeneración publicado este martes incluye varias medidas para reducir el impacto ambiental de la obra - Propone además la contratación de trabajadores locales para ejecutar la obra e incrementar la población activa de la zona

05.09.2019 | 05:00
Estado actual de la playa de los Baños del Carmen y el restaurante que ocupa la plataforma.

La playa de los Baños del Carmen está llamada a cambiar de forma radical, para pasar a una franja de arena con 60 metros de ancho gracias al aporte de 70.000 metros cúbicos y la construcción de un espigón a poniente que estabilice esta actuación. Esta es la propuesta que desarrolla el nuevo proyecto de regeneración y ampliación de la zona de playa de los Baños del Carmen y su entorno, que cuenta con un proyecto reformado para la actuación en la playa. Ha sido puesta sobre la mesa por la Demarcación de Costas con el apoyo de la Universidad de Cádiz, encargada de realizar el estudio de impacto ambiental del proyecto y que ha obligado a modificarlo para reducir su afección ambiental en las especies protegidas que hay en la zona.

Estructuras

El proyecto destaca la construcción final de un único espigón, que se localizaría a poniente y con un pie de playa sumergido, descartando el previsto a levante de los Baños del Carmen (lindando con Pedregalejo) que se hubiera situado sobre el roquedal y afectando a varias especies protegidas, ya que es un espacio de especial importancia ambiental. El espigón del Morlaco, eje principal del proyecto junto con la ampliación de la playa, arrancaría perpendicularmente desde la explanada del Morlaco. Sería construido con roca de caliza natural sin pulir e instalado con un inicio más elevado y un morro sumergido que haga las funciones de barrera, permitiendo estabilizar el límite de la playa que quedaría sumergida. Junto al espigón, se crearía un nuevo acceso a la plaza por el extremo occidental desde la plataforma ya existente en la zona recreativa del Morlaco, con los mismos materiales de rocalla y piedra de escollera para una «mayor integración paisajística». En esta entrada, se situaría un acceso adaptado a personas con discapacidad.

En el caso de la playa, esta comenzaría junto al espigón y terminaría en la zona actual que ocupa actualmente la plataforma de los Baños del Carmen. Contaría con un espacio inicial en esta zona de unos 12 metros que respetaría el entorno, reduciendo los efectos medioambientales e iría aumentando hasta los 61 metros al llegar al propio espigón.

La arena propuesta para recrearla es, preferentemente, de procedencia terrestre de graveras de ríos, cumpliendo con los criterios de aceptabilidad de la arena de las costas respecto a su tamaño y acabado.

Entorno marítimo

La ampliación del espacio de playa y la construcción del espigón afectarían directamente al entorno marítimo de la zona donde se encuentran entre otras, varias especies protegidas. Una de ellas es la Patella ferruginea, localizada en las escolleras del Morlaco y en el extremo occidental de la playa de Pedregalejo, para la que se considera oportuno la disposición de barreras antiturbidez que minimizarían los efectos sobre el fondo marino. Además, por ello se eliminará el dique que había dentro proyecto en la zona de Levante y que se hubiera llevado por delante a 3 de los 6 ejemplares localizados en la zona.

La Cymbula nigra es otra de las especies protegidas del entorno y una de las que cuenta con mayor presencia en el litoral de los Baños del Carmen. La regeneración de la playa haría que se perdiera una superficie de unos 600 m2, donde se sitúa el 25% de esta especie.

Para paliar esta pérdida la ejecución se llevaría a niveles bajo el mar, permitiendo la creación de plataformas horizontales de obra marítima que recrearan condiciones adecuadas para su colonización. También se tomarían medidas para minimizar el impacto en la Cystoseria tamariscifolia, que cuenta con mayor presencia y conforma un cinturón justo por debajo del litoral, a medio metro de profundidad.

Con la idea de mitigar y compensar los efectos del proyecto sobre el medio ambiente de la zona, el estudio propone un serie de medidas protectoras entre las que se establece el disponer de una zona impermeable para el acoplo provisional de zonas contaminadas, las cuales pasarán a considerarse residuos peligrosos.

Respecto a la contaminación que pueda generarse y que en especial afecte a la calidad del agua, se reitera el control de las operaciones de limpieza de la maquinaria y su engrasado, así como enrasado, vertido e instalación del espigón, con el objeto de evitar el deterioro de la calidad e las aguas por la turbidez y contaminación. En referencia a los inconvenientes que puedan ocasionar las obras, se evitaría llevar a cabo las obras en la playa durante el verano. Y por último, es destacable la iniciativa que se realiza para colaborar en la promoción y la activación de la mano de obra local y regional con el fin de incrementar la población activa en la zona de estudio.

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