29 de septiembre de 2019
29.09.2019
La Opinión de Málaga
Política

¿Para qué sirve el Senado?

Al valorar esta legislatura exprés, el socialista Miguel Ángel Heredia reivindica "una Cámara que ha cobrado valor" y la popular Ángeles Muñoz destaca que "cada territorio cuenta con voz" en él

29.09.2019 | 05:00
Vista de la sede con la que cuenta el Senado en la capital madrileña.

Los cuatro meses a los que se ha limitado la XIII Legislatura de la democracia española también arrojan la actividad desarrollada en el Senado, esa institución cuyo sentido ha llegado a ser cuestionado en la propia esfera política. Sin ir más lejos, en 2015, Ciudadanos llegó a pedir la eliminación del Senado y las diputaciones abriendo un debate que, de vez en cuando, regresa como un bumerán. Sea lo que fuere, la única realidad incuestionable es que el Senado sigue funcionando con normalidad. Y, durante la recién clausurada legislatura exprés de cuatro meses, allí han desarrollado su actividad cuatro senadores malagueños. Tres del PSOE (Miguel Ángel Heredia, Estefanía Martín Palop y José Aurelio Aguilar) y una representante del PP (Ángeles Muñoz).

Si se consulta la base de datos del Senado, llama la atención que ninguno de los cuatro senadores malagueños haya elevado una sola iniciativa a la Cámara Alta. Aunque a primera vista resulte un reflejo del escaso tiempo y la intermitencia que ha marcado este periplo cuatrimestral, esta ausencia de participación activa contrasta con la de otros senadores andaluces. Por ejemplo, un senador del PP por Córdoba, Fernando Priego, registró 36 preguntas con respuesta escrita y un compañero suyo por Almería, Rafael Hernando, otras 26. Otro senador del PP por Jaén, Francisco Javier Márquez, hizo lo propio en ocho ocasiones, las mismas que el representante de Ciudadanos por Sevilla, Ángel Mayo. Igualmente, otro senador naranja por la provincia de Cádiz, Carlos Pérez, participó en siete iniciativas.

En el caso socialista, se ve a priori explicado por el 'casillero a 0' global que ha predominado en sus representantes del Congreso y el Senado ante la falta de una investidura que le garantizara una estabilidad, en detrimento de la provisionalidad que ha resultado triunfante, a las Cortes. Sin embargo, chirría que ni siquiera haya presentado una iniciativa el mollinato y exsecretario general de los socialistas malagueños, Miguel Ángel Heredia, quien se destacó como un auténtico recordman de las preguntas parlamentarias en su etapa como diputado en la Carrera de San Jerónimo. Heredia se mostraba prolífico a la hora de interrogar y pelear por cuestiones que afectaban a la provincia de Málaga hasta cuando su mismo partido gobernaba el Ejecutivo nacional.

Durante sus 23 años como parlamentario en Madrid, que abarcan de forman ininterrumpida las siete legislaturas que van desde la VI a la XII, Heredia llegó a rozar las 23.800 iniciativas, lo que le convierte en el diputado con mayor actividad de la democracia española. A razón de más de 1.000 iniciativas anuales, el ahora senador socialista llega incluso a duplicar a la segunda clasificada en el ranking, la exdiputada popular y también malagueña Celia Villalobos.

Al valorar su paso por el Senado, Heredia expresó que «hemos recorrido un periodo breve esta legislatura, pero como hitos a destacar el Senado ha ejercido el control sobre el ejecutivo por primera vez en democracia, abordando cuestiones como la despoblación o la financiación autonómica». «También hicimos historia al aprobar una moción del PSOE para que se celebren homenajes de Estado a las víctimas del franquismo y para que se establezca un día para el homenaje al exilio republicano», dijo.

Y a la pregunta ¿Para qué sirve el Senado?, Heredia reaccionó así: «Es una Cámara que ha cobrado valor porque de las tres prioridades que tenemos como país, dos y media se abordarán en esta Cámara territorial. Me estoy refiriendo a la solución al problema catalán y la nueva financiación autonómica; la segunda prioridad es el tema de la despoblación, hay regiones en España con menos habitantes por kilómetros cuadrados que Laponia y la población de los pueblos está despareciendo; y la tercera cuestión a abordar son el futuro de las pensiones, que debemos coordinar con el Congreso». Además, pidió otro deseo: «La ciudadanía no quiere estar votando cada seis meses, quiere estabilidad; tenemos muchísimos asuntos que resolver y para eso se necesita un Gobierno fuerte y estable».

Para la actual alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz (PP), se ha tratado de su tercera legislatura consecutiva en la Cámara Alta. Su debut se produjo en 2016 con otra legislatura exprés de cuatro meses en la que sí llegó a participar en una iniciativa relativa al control de las fronteras de Ceuta y Melilla. Y, en su segunda etapa, desde julio de 2016 a marzo de 2019, su actividad ya fue bastante considerable e intervino en 80 iniciativas.

Muñoz apuntó que «han sido cuatro meses caracterizados por la ausencia de un Gobierno definitivo, lo que ha generado inestabilidad y el estancamiento». «Confiemos en que tras las próximas elecciones de noviembre se forme con la mayor celeridad un Ejecutivo que permita el desarrollo de nuestro país, tras este periodo de inacción, y que cada enclave territorial cuente con voz en el Parlamento. Ahí reside la gran importancia del Senado, que ofrece la oportunidad de que cada provincia pueda exigir al Gobierno central que cumpla con sus obligaciones y su compromiso con los ciudadanos, en el caso de Málaga, por ejemplo, en materia de grandes infraestructuras necesarias y de enorme relevancia para el desarrollo y el progreso de nuestra tierra», concluyó.

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