06 de octubre de 2019
06.10.2019
Crónicas de Málaga

Una explosión controlada

La investigación a un ex de Promálaga por cohecho amenaza con convertirse en una pesadilla para el equipo de gobierno, aunque ¿pudo ser este el que propició el estallido

06.10.2019 | 05:00
Una explosión controlada

San Lorenzo fue asado en una parrilla. Y esa es la intención de la oposición municipal del Ayuntamiento de Málaga, asar a la barbacoa al equipo de gobierno municipal después de que esta semana se haya conocido que el exdirector económico financiero de Promálaga Francisco Muñoz fuera despedido el 26 de septiembre al estar siendo investigado por los supuestos delitos de cohecho y blanqueo por un juzgado de la capital. Según la información proporcionada por las agencias, este hombre podría haber cobrado, a través de su pareja, que es procuradora, el 10% de los contratos realizados por la empresa pública. Las pesquisas judiciales datarían, al menos, desde 2017. Según ha trascendido, fue un empresario el que contó lo sucedido al negarse a pagar la mordida exigida. El investigado contrataba a empresas proveedoras con la presunta intervención del directivo y la esposa de este recibía el pago de casi el 10% del contrato por supuestos servicios prestados en su condición de procuradora. La Agencia Tributaria calcula que en 2015 y 2016 la sociedad municipal habría pagado a sus proveedores 342.000 euros, de los que casi 33.400 fueron a parar a la pareja del directivo.

Hasta ahí, la exposición fría de los hechos, según han sido esta semana relatados por los medios de comunicación de la capital. El Consistorio informó de que lo había despedido el 26 de septiembre e informó del despido el lunes, 30 de septiembre. Por ahora, dicen, no pueden dar más información al haber en curso una investigación judicial.

Lo cierto es que esta semana los portavoces de la oposición municipal han dejado claro que tal vez el equipo de gobierno no quiera hablar de ello, pero ellos sí están dispuestos a hacerlo. Daniel Pérez, líder del grupo municipal socialista, se va a personar en el procedimiento judicial y valora ya la petición de un pleno extraordinario con el fin de crear una comisión de investigación que «ponga luz y taquígrafos sobre este negocio negligente que supuestamente se hacía a través de la entidad desde 2017». Y tiró a matar, ya que insinuó que «Paco de la Torre estaba al tanto». Incluso, se dejó llevar por su creatividad y nominó el caso como «Promálaga» o «#Caso10%», en clara alusión a las comisiones del 3% que se cobraban por obras ilegales en esa comunidad ejemplar que es Cataluña cuando CiU gobernaba y la honorabilidad era la principal característica de los independentistas moderados. En fin.

Además, Nicolás Sguiglia, edil de Adelante Málaga, la confluencia que une a Podemos e IU, señaló que, si se confirman los hechos, «alguna persona o personas del equipo de gobierno podrían haber estado ocultando información para no interferir en los procesos electorales que se han venido sucediendo, principalmente las municipales, cuando el PP y Francisco de la Torre no las tenían todas consigo para revalidar la Alcaldía». La formación morada quiere, cómo no, una comisión de investigación. El premio gordo, claro está, se halla en que Paco de la Torre, como lo llaman familiarmente los portavoces de la oposición, lo supiera. Decía lo de la parrilla de San Lorenzo porque también fueron convertidas en comisiones de investigación las polémicas del Museo de las Gemas, los enchufes en Limasa y el caso Villas del Arenal, por los expedientes sancionadores de Urbanismo que caducaron y que ha motivado alguna que otra imputación judicial que continúa sin resolverse. La oposición, como es normal en cualquier institución democrática, quiere hacer de este asunto un nuevo Museo de las Gemas o caso Villas del Arenal, es decir, uno de esos argumentos ad eternum que se arrojan en los plenos y las diferentes comisiones los partidos de ambas bancadas con el fin de que cale en la opinión pública, conformada por votantes, al fin y al cabo, que este nuevo asunto es similar a los anteriores. El fin último es poner al equipo de gobierno en la parrilla, en general, y al alcalde, en particular, porque en el caso de los expedientes urbanísticos también se insistió mucho, por parte de los ediles de la oposición, en que él sabía lo que ocurría.


Pero hete aquí que muchas cosas que se dicen el público se suman a las que se dicen en privado y hay quien piensa que este asunto es de tal calado y gravedad que podría hacer saltar por los aires al Ejecutivo local si no sabe manejarse con cautela de aquí a los próximos meses. Esa es una lectura de la rumorología que llega hasta el redactor que cubre este área de la realidad. Pero hay otras lecturas. Por ejemplo, una que sugiere que todo lo ocurrido ha sido una explosión controlada por parte del equipo de gobierno, es decir, que lejos de ser arrastrado por la fuerza de los hechos judiciales, es un miembro (o exmiembro) del equipo de gobierno el que precipita que comience esta investigación y, una vez conocida la denuncia, los investigadores reclaman que les dejen trabajar para pillar in fraganti al sujeto investigado, cosa que habría ocurrido hace más de dos años. Con lo cual, el intento de convertir este caso en el nuevo Museo de las Gemas, es decir, en una hoguera eterna que consuma la mitad del mandato con titulares negativos para el PP, podría caer en saco roto, siempre que esta tesis que fluye por determinados cauces se sustente sobre las siempre bien ponderadas patas del asiento de la veracidad. ¿Qué ocurrirá? De momento, habrá que esperar a que cristalice la comisión de investigación, aunque el pleno extraordinario podríamos decir que está garantizado sólo con las firmas socialistas. En todo esto también hay un convidado de piedra, Cs, que forma parte de la coalición de gobierno y que obligó a dejar sin área a un edil del PP hasta que se solvente su situación judicial. Hay quien va a más: ¿podría propiciar esto una moción de censura tocando a quien tiene la llave para desencadenarla? Esperemos acontecimientos.

Otros temas que han centrado la semana han sido el pasito para adelante pasito para atrás del tema del tercer hospital, de forma que la prioridad de la Junta era hacerlo en el Civil pero parece que también pidió al Consistorio que le buscara parcelitas de hasta 200.000 metros cuadrados al norte de la ronda Este. De cualquier forma, como ya informó este periódico, la Junta puede hacer el hospital donde quiera siempre que declare la actuación como de interés general. En ese caso, y la ley autonómica se lo permite, no tiene por qué solicitar ni licencia y el planeamiento debe adecuarse a sus exigencias. Parece que con el PP instalado en San Telmo y en el Paseo del Parque esa solución es difícil. La oposición dice que el alcalde quiere avivar el viejo sueño de construir al norte de la ronda y el hospital es una oportunidad magnífica para hacerlo, sin traicionar una reivindicación histórica de los de la gaviota: que haya un hospital en el este. El alcalde quiere los dos hospitales, eso está claro, porque en una moción debatida en el pleno (iniciativa de Adelante Málaga) insistió hasta la saciedad en que ve con buenos ojos lo del Civil, pero también quiere algo en el este. La Junta anunció el miércoles que lo hará en el Civil y ya si eso amplían el centro del salud del Palo; y, de paso, llevará el metro soterrado hasta allí.

También le han enmendado la plana entre De la Torre y Juan Manuel Moreno al PSOE en cuanto al futuro del convento de la Trinidad. La Junta socialista quería algo así como un espacio para las artes en vivo, pero no se habló con el Ayuntamiento. Ahora, el Ayuntamiento y la Junta quieren poner allí una secuela del arqueológico con las piezas halladas desde 1985, potenciando las salas temporales con préstamos. Lo que parece tener mala solución es lo del jeque. No hay forma, según Urbanismo, de quitarle ahora la licencia de obras para que haga la Academia, así que en el pleno del martes se le dio un tirón de orejas al catarí. ¿Se irá el jeque a tierras cataríes llevándoselo calentito? Veremos.

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