16 de diciembre de 2019
16.12.2019
La Opinión de Málaga
Desempleo

Más de 68.000 parados de Málaga encaran la Navidad con todas las prestaciones agotadas

El desempleo de larga duración cae un 40% desde los máximos de la crisis pero sigue en niveles muy altos- Cerca de la mitad de parados no cuenta con ninguna ayuda

16.12.2019 | 05:00

La cifra de desempleados en la provincia de Málaga ha bajado de forma significativa en los últimos años, lo que no quita que los niveles de paro y sus consecuencias sociales continúen siendo altamente preocupantes. Así, más de 68.300 parados malagueños (cerca de la mitad de los 149.545 que hay en la actualidad) no cuentan con ningún tipo de prestación, ya sea por haberlas agotado o por no haber tenido todavía ningún empleo y no haber generado ese derecho. Según los últimos datos del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, correspondientes a noviembre, ahora mismo son casi 81.223 malagueños (un 54,3% del total) los que vienen cobrando alguna ayuda –prestación contributiva, subsidio, renta activa de inserción, programas de activación de empleo o ayuda agraria–, lo que mantiene al 45,6% de los parados desprotegidos en una época, por otro lado, tan representativa para el consumo como la Navidad.

La herencia de la crisis económica sigue siendo palpable, pese a que las cifras de parados sin coberturas se han atenuado algo en relación a las que se llegaron a alcanzar en los momentos más duros de la recesión. Así, en el ejercicio de 2013, cuando había más de 200.000 personas sin trabajo en las colas de las oficinas de empleo en la provincia de Málaga, más de 102.000 desempleados encararon las fiestas navideñas sin ninguna prestación.

El mapa de las ayudas por desempleo está compuesto, en primer lugar, por la prestación contributiva, que actualmente perciben casi 29.000 malagueños, a razón de unos 1.200 euros de media al mes, según los datos oficiales. Para acceder a ella hay que tener acumuladas cotizaciones como mínimo durante 12 meses (360 días) en los seis años anteriores a quedarse en paro. La prestación, que se cobra durante un máximo de dos años, decrece conforme pasan los meses. Durante los primeros seis meses se cobra el 70% de la base reguladora. A partir del séptimo mes, sólo el 60%.

El siguiente escalón son los subsidios por desempleo. El Estado da esta ayuda a los parados sin prestación contributiva por no haber cotizado lo suficiente o porque la agotaron y siguen sin trabajo. Está la ayuda familiar, el subsidio por insuficiencia de cotización o el de mayores de 55 años. En Málaga los cobran más de 38.200 personas, y la media es de unos 520 euros al mes. Además, hay que sumar los subsidios eventuales agrarios que perciben 7.193 malagueños (unos 490 euros al mes).

Luego está la renta activa de inserción (RAI), una ayuda extraordinaria para desempleados mayores de 45 años que han agotado el paro y los subsidios, víctimas de violencia de género/doméstica, emigrantes retornados o discapacitados del 33% en paro de larga duración. La prestación (430 euros al mes) se puede cobrar durante un tope de once meses y puede ser solicitada por una misma persona, como máximo, tres veces. En Málaga la reciben 6.760 personas.

El fantasma del paro crónico

Las personas que no perciben prestaciones están asociadas en gran medida al fenómeno del paro de larga duración. Este colectivo, integrado por personas que llevan más de un año buscando empleo sin éxito, suele corresponderse con grupos que encuentran mayores dificultades de reinserción laboral, caso de los mayores de 45 años. El volumen de parados de larga duración es ahora mismo de 57.747 personas, un 40% menos que el que hubo en la época más dura de la crisis (donde se llegó a más de 95.200). En todo caso, su peso porcentual sobre el volumen total de parados no baja, lo que revela los enormes problemas de estas personas para reengancharse al mercado de trabajo. En concreto, los que llevan más de un año buscando empleo sin encontrarlo suponen el 38% del total de desempleados, una tasa muy cercana al 40% que se registraba en 2013, el año más agudo de la crisis.

El sindicato CCOO de Málaga ha alertado en múltiples ocasiones de que, pese a los últimos ejercicios de reactivación económica, hay una parte muy significativa de la población parada que tienen muy complicado volver a trabajar. Así, ninguna de las medidas aplicadas durante estos años ha servido para reducir ese paro estructural. Y los aires de desaceleración en la actividad que ya son palpables en la economía nacional e internacional no parecen en ningún caso vislumbrar a futuro una mejora de la situación.


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