23 de diciembre de 2019
23.12.2019
La Opinión de Málaga
Entrevista a Alfredo Serrano

"El puerto de Málaga tiene todos los ingredientes para seguir creciendo"

Con una amplia experiencia profesional en la industria del crucero desde 2002, en 2014 fundó Varuna Consulting, la empresa de consultoría privada especializada en este sector, una actividad que alterna con la dirección de CLIA

23.12.2019 | 05:00
Alfredo Serrano durante su intervención en el foro de La Opinión.

Es un experto en la materia y así lo demostró hace unos días en la ponencia que ofreció sobre sostenibilidad en el sector de los cruceros en un foro que celebró La Opinión de Málaga con Málagaport. Una ciudad que cada vez mira más al mar y que acoge en septiembre de 2020 la feria del sector Seatrade; «una oportunidad para conocer la ciudad y desmontar algunos mitos en torno al sector».

P ¿Es consciente la sociedad de los esfuerzos que hace el sector de los cruceros por ser sostenible o es algo aún pendiente?
R Es una buena pregunta para la cual no tengo respuesta. Hacemos estudios pidiendo opinión sobre el compromiso de sostenibilidad por parte del sector de cruceros, ya que las compañías de cruceros se han dedicado a hacer muchas cosas en materia de sostenibilidad pero no tanto en contarlas, asumiendo que nos relacionábamos con gente que podía valorar lo que se estaba haciendo. Cuando preguntamos al residente cuál es su percepción con respecto a los cruceros en general, hay cierto desconocimiento que se reparte entre los que lo ven favorables y lo que lo ven menos. Pero percibimos que es una opinión superficial que fácilmente va de un lado a otro porque no está basada en experiencia propia. Eso nos anima a explicarlo mejor porque, siendo mayoritariamente favorable, se ha producido un deterioro en los últimos años y creemos que es fácilmente reversible.

P Aun así, los cruceros son los que implementan la innovación tecnológica del sector,
R El sector de los cruceros representa menos del uno por ciento de la flota mundial de barcos, y tiene ventajas e inconvenientes, entre ellos es que todo lo que hay a nuestro alcance, en cuanto a combustibles y tecnología ,es lo que hay para el otro 99 por ciento. Es muy difícil que un fabricante se pueda interesar en desarrollar si su posible mercado son 300 barcos de un total de 50.000. Por ello intentamos ser los líderes y estar a la vanguardia del total de transporte marítimo internacional. El ejemplo más claro es el del gas natural licuado porque es una tecnología que existe de hace tiempo pero no tanto para el transporte marítimo internacional por razones de seguridad. En el momento en que la normativa internacional fue probada, ese mismo día se hicieron los primeros pedidos por parte de una compañía de cruceros y en este momento, el 40 por ciento de los barcos que se van a construir van a venir propulsados con gas natural licuado. Al mismo tiempo se está explorando con temas como las baterías, otros combustibles como el amoniaco o el hidrógeno o la utilización de biocombustibles. Respecto al tratamiento de aguas residuales, donde el cien por cien de los barcos que se van a construir tendrán sistemas avanzados, un 60 por ciento ya lo tiene en la actualidad.

P El sector tiene un nuevo límite en 2020 sobre el uso del combustible de azufre, ¿qué otros retos hay para el futuro?
R La reducción de contenido de azufre en los combustibles es uno de los retos y las compañías llevan tiempo preparándose. La mayoría han optado por usar el sistema de lavado de gases, que no solo elimina el azufre, sino que también elimina partículas.. Pero el reto más importante que tiene el transporte marítimo internacional es el cambio climático. Las compañías de cruceros han hecho muchísimo en mejorar la eficiencia, las emisiones de CO2, incluir sistemas de gas licuado que emiten un 20 por ciento menos de CO2 y han hecho suyo el objetivo de reducir un 40 por ciento las emisiones de CO2 para 2030. Hay tecnologías que permiten reducir la utilización de combustibles peor no hay aún tecnología que no haga necesario el uso de combustibles fósiles, ese es uno de los retos del sector.

P Las conexiones eléctricas en tierra, que permiten parar el barco por completo, es otro de los avances por la sostenibilidad, aunque no solo dependen de los cruceros. ¿Se preparan las ciudades y puertos para ofrecer este servicio?
R Son inversiones muy importantes con una carga variable. Hay que tener en cuenta también de dónde viene esa energía. Los cruceros viene propulsados con gas natural licuado y la central eléctrica más próxima que hay a Málaga es la central eléctrica combinado que está quemando gas licuado. No siempre se justificaría que se va a apagar un motor de gas natural licuado, que está dentro del barco, para encender una unidad que está a 20 o 30 kilómetros que va a quemar el mismo combustible. Son decisiones costosas y complejas que hay que estudiar puerto por puerto. Pero como mínimo las campañas de los cruceros ya se están adaptando y el 30 por ciento de los cruceros ya tienen la posibilidad de tener esa conexión y un 18 por ciento de los que están en navegación se van a adaptar. Además, el 70 por ciento de los barcos que se van a construir ya tendrán esa conexión.

P Hay sectores que abogan por la inclusión de una ecotasa para pagar los recursos que consumen los turistas a las ciudades que van.
R Ante el argumento de que un turista consume recursos es indiscutible pero creo que falta medir cuáles son los recursos que se están consumiendo. Cuando pienso en un turista de cruceros se me ocurre la utilización de la gestión de los residuos y ya hemos visto que las aguas se tratan a bordo, y los residuos sólidos son segregados y hay empresas especializadas a las que se les paga para que hagan un tratamiento sostenible, por lo que el territorio no paga por esos residuos. Podemos hablar de recursos hídricos, cosa que no es el caso de los cruceros porque se autoabastecen. También está el tema de garantizar la seguridad y ahí evidentemente sí, pero no son los turistas un tipo de ciudadanos que incrementen la seguridad de manera significativa ya que jamás he escuchado ningún altercado de orden público vinculado a los cruceros. Por último, lo que hay que poner en contraposición son los recursos que ya se están generando para el Estado. Según un estudio de la Universidad de Barcelona, en un destino como Barcelona, la actividad de cruceros en 2016 generó 211 millones de recaudación para todo el Estado. Que pueda haber un problema de financiación para un ayuntamiento y no se esté repartiendo, no lo pongo en duda, pero no creo que sea una cuestión de que no se estén generando recursos. No se suelen cumplir los objetivos para los que suelen ser recaudados.

P ¿Qué opina de Málaga a nivel de infraestructuras portuarias?
R Sin duda tiene mucho recurrido, el puerto tiene infraestructuras estupendas y la proximidad a la ciudad le hace muy fácil la visita, tiene un excelente aeropuerto y mucho interés turístico, está dentro de una provincia y región que tiene mucho que ofrecer. Tiene todos los ingredientes para continuar creciendo y consolidándose como un destino referente en el mundo de los cruceros.

P ¿Mira la población la sostenibilidad a la hora de adquiere un viaje en crucero?
R La sensibilidad medioambiental no es la misma en todos los mercados. Hay algunos que ni lo ven ni lo valoran, y otros que lo valoran mucho y ese es nuestro referente. En Europa no es lo mismo la sensibilidad que tienen los del Norte de Europa que la que tienen los del sur; las compañías trabajan según los estándares que exigen los más exigente. No vemos que el cliente compre basándose en la sostenibilidad, sino que exige la sostenibilidad, se da por descontando.

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