26 de diciembre de 2019
26.12.2019
La Opinión de Málaga
Crónicas de la ciudad

El 'Octopus' aguarda comprador en el Puerto

Si no se ha vendido ya y cuenta con varios cientos de millones de euros, puede hacerse con el megayate del cofundador de Microsoft, en aguas del Puerto

26.12.2019 | 05:00
El 'Octopus' aguarda comprador en el Puerto

Destino con gaviota

  • La gaviota de la foto, un ser libre pero poco ducho para los negocios y las cuentas, desconoce que el barco que tiene detrás es una especie de palacio flotante que fue construido para uno de los grandes millonarios del siglo XXI, que, lejos de estar ligados a la siderurgia como en las novelas de Dickens, lo estuvo a la informática. En aguas del Puerto descansa el ‘Octopus’, el megayate de quien fundara un buen día Microsoft junto a Bill Gates, a la espera de un nuevo destino que no está al alcance de todos.

El otro día comprobamos cómo, no se sabe desde hace cuántos años –en el peor de los casos, desde su inauguración– a los cruceristas de la Estación Marítima les da la bienvenida una foto gigantesca de Málaga tomada desde el morro de Levante pero exhibida al revés –con Gibralfaro a la derecha y los bloques de La Malagueta a la izquierda–.

Tan asombrosa exhibición de ineptitud a la hora de revelar un negativo no parece que haya sido captada por nuestros próceres portuarios, que o bien no salen lo suficiente de sus despachos para tomar el aire y captar la realidad o bien esta chapuza exhibida en un panel de considerables dimensiones les importa un pimiento.

Pero es que hace casi cuatro años, en esta sección ya contamos el caso de un panel informativo en inglés y español en el Muelle Uno que informaba de un auténtico cuento chino o cuando menos, flamenco: el supuesto derribo de un oratorio del puerto por una armada de Flandes, quién sabe si durante el siglo XVI o XVII. Lo de «quién sabe» viene a colación porque este ataque nunca se produjo en la Historia de Málaga, y la única escuadra flamenca que ha pisado el puerto con ánimo de jarana habrá sido alguna por bulerías.

Pese a estos dos detalles que evidencian cierta querencia por Pepe Gotera y su compañero Otilio, también hay que decir que la Autoridad Portuaria, en 2014, enmendó un error de bulto al corregir una plancha de acero corten a la entrada del puerto, transcripción a su vez de una lápida conmemorativa de la visita de Felipe IV al Puerto y no Felipe V, como exhibía originalmente.

El propósito de enmienda es loable y en cualquier caso, no creemos que los detalles comentados hayan sido tomados en cuenta por la familia propietaria, a la hora de atracar en Málaga durante varias semanas uno de los barcos más lujosos del mundo: el 'Octopus'.

La embarcación, que atraca muy cerca, precisamente, de la foto al revés de la Estación Marítima, tiene bandera de una de las tantas colonias que Inglaterra reconvierte en paraíso fiscal (las Islas Caimán, en este caso). Su dueño, Paul Allen, que falleció en octubre, fue uno de los fundadores de Microsoft de lo que deducimos que siempre pudo llegar a fin de mes.

Así, no es de extrañar que el barco, que acogió fiestas en las que tocaron desde U2 a Mick Jagger, se pusiera a la venta hace unos meses por un precio, suponemos que superior al del Estadio de la Rosaleda si estuviera recubierto de plata fina.

La estampa del 'Octopus' de yate inalcanzable, a la espera de su destino en aguas del Puerto de Málaga, nos da la medida de la importancia que está adquiriendo nuestra ciudad que, si lima detalles chapuceros como el de la foto al revés y siguientes, dará una imagen mucho más competente e igual de acogedora. Suerte.

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