11 de marzo de 2020
11.03.2020
Crónicas de la Ciudad

La reforma del entorno de Santo Domingo

Urbanismo pone en marcha una necesaria reforma para transformar el páramo que rodea a la iglesia de Santo Domingo. Ojalá que provoque una onda expansiva en el entorno

11.03.2020 | 05:00
Cuando finalicen las reformas anunciadas de las tres plazas que rodean la iglesia de Santo Domingo por la Gerencia de Urbanismo, es de esperar que la mejora general active solares como el de la foto. Desde hace años, planta en él sus reales un desgastado cartel publicitario mientras que la vegetación se ha transformado en arbórea. Al lado, un veterano muro que podría corresponder con alguna dependencia anexa al antiguo convento de Santo Domingo.

La Gerencia de Urbanismo anunció hace unos días que hará algo provechoso con todo ese páramo que rodea a la iglesia de Santo Domingo, la casa hermandad de Mena y el antiguo edificio de Italcable.

El conjunto se corresponde con tres plazas, la de la Religiosa Filipense Dolores Márquez (la del lateral más próximo al puente de la Trinidad), la plaza de Fray Alonso de Santo Tomás (la más cercana a Mena y que homenajea al dominico e hijo ilegítimo de Felipe IV) y por último la de la Legión Española, a la entrada del edificio de Italcable.

El adecentamiento de estos tres espacios es una buena idea de necesaria ejecución. Cada vez son más los cargos públicos que se apuntan al traslado del Cristo de la Buena Muerte y hay que mirar por su salud, pero por encima de todo, a Urbanismo le compete transformar páramos sin gracia en espacios estéticamente agraciados, es decir, con mesura, sin atiborrarlos de cachirulos.

Y este es, lo queramos o no, un páramo sin gracia que, a la postre, lo único que ha hecho es mantener el aspecto desangelado del entorno de la iglesia con un mero cambio del piso. Porque, si recordamos como lucía Santo Domingo hace 20 años, recordaremos que la iglesia parecía presidir un enorme solar-aparcamiento, producto de las demoliciones sucesivas en este rincón de El Perchel.

La llegada de viviendas y de equipamientos como el Conservatorio Superior de Danza sólo lograron que se ensolara el suelo y se colocaran algunos naranjitos.

El Ayuntamiento proyecta instalar ahora algún parque infantil y varias pérgolas que aminoren las insolaciones. Por las infografías que ha dado a conocer Urbanismo, las pérgolas parece que tendrán la vocación pedagógica de ofrecer sombra, lo que ya es un logro inmenso en Málaga, sobre todo si las comparamos con las pérgolas modelo 'paraguas sin tela' de la plaza de la Biznaga, en García Grana.

En todo caso, lograr que las pérgolas de Málaga sostengan algún día plantas trepadoras es un sueño del que el malagueño utópico jamás debería desprenderse.

Quién sabe si este arreglo no animará a la parroquia a adecentar la parte norte, un anexo delimitado por un murete que suele terminar como el Rosario de la Aurora, pues raro es el día del año que no luce pintadas de todos los colores.

Por cierto que dentro de ese cercado asoma un veterano muro de ladrillo y piedras que para el profesor de Historia del Arte de la UMA, Francisco Rodríguez Marín, podría corresponderse con restos de las antiguas dependencias conventuales. Y al lado, un solar asilvestrado del que asoman unas plantas altivas que, lejos de embellecer, afean esta vista de la iglesia.

Lo dicho, si la reforma de Urbanismo anima a otras reformas, miel sobre hojuelas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Lo último Lo más leído