24 de marzo de 2020
24.03.2020
La Opinión de Málaga
Coronavirus

Malagueños en China narran el "día después"

24.03.2020 | 05:00
El entrenador malagueño Rafa Gil, junto a su familia, ayer.

Son malagueños que sufren las consecuencias de la actual pandemia desde finales de enero. De esa forma, si los indicadores siguen la misma tendencia y hemos aplicado la misma receta que ya ha funcionado en China, ejercen de testigos de excepción para el escenario que se pueda dar en la Costa del Sol dentro de dos meses, a finales de abril o durante las primeras semanas del mes de mayo.

El extécnico malaguista Juan Carlos Zumaquero, por ejemplo, ya avanzaba a través de estas mismas páginas lo que se avecinaba. Quedaban horas para que acabara enero cuando recibía la comunicación de que quedaba cancelado su vuelo con destino a China. A las consecuencias de ese primer aislamiento en Dalián, la ciudad a unos 1.500 kilómetros de Wuhan donde ejerce actualmente de entrenador y de docente escolar de la asignatura de fútbol, le añade ahora las derivadas del confinamiento decretado en España.

«Mi día a día sigue como es lógico pendiente de lo que pasa en China y de la posible fecha para el regreso. De momento estoy junto a mi familia, confinados en casa, porque mi mujer tiene instalado el teletrabajo», expresa. En Dalián las familias continúan con el aislamiento, aunque de manera progresiva vuelve la normalidad. Siguen interrumpidas las clases en el colegio o no se ha puesto fecha de momento a la reanudación de la competición futbolística.

Ayer, sin embargo, Juan Carlos pudo ver cómo el restaurante que suelen frecuentar los entrenadores andaluces que trabajan en su ciudad ha reabierto sus puertas al público. Es algo que podría ocurrir aquí para los primeros días de mayo, aunque con restricciones.

La propietaria brindaba junto a otras amigas y empresarias al recuperar la normalidad en este negocio. «Yo sigo pendiente de mis alumnos, porque además de que se mantiene el cumplimiento del aislamiento de los más pequeños, a diario las familias están obligadas a mandarnos vídeos, a colegios y clubes de fútbol, para certificar que sus hijos mantienen la forma con todo tipo de ejercicios en casa, incluidos algunos específicos de manejo del balón», señala este entrenador.

Las víctimas que había en toda China cuando Zumaquero ya nos mostraba la mascarilla que tenía preparada para su viaje de regreso, tras las vacaciones por el Año Nuevo, eran más de 130, con unos 6.000 contagios. Ahora Italia y España miran las pautas chinas con la esperanza de alcanzar esa normalidad que se empieza a disfrutar allí. En tierras asiáticas, pero a 3.500 kilómetros de Wuhan, aislado en Malasia en compañía de su familia, se encuentra otro malagueño. Rafa Gil llegó a entrenar al primer equipo del Málaga CF y en su última etapa ejerció de director deportivo de la cantera, La Academia blanquiazul.

El técnico toloxeño llegó en noviembre de 2019 a la entidad del actual campeón de la Superliga de Malasia, los llamados «Tigres del Sur» del Johor Darul Ta'zim FC en los que militaba justo por entonces el último futbolista incorporado a las filas del Málaga CF, Aarón Ñíguez. «Aquí el número de afectados está en el millar, pero seguimos muy pendientes de lo que ocurre en China y también en España, sobre todo de nuestros padres y otros familiares. La semana pasada tuvimos el último partido de Liga, a puerta cerrada, en Kuala Lumpur, y estamos también en estado de alarma por el coronavirus», dice.

«Somos conscientes de que en España las noticias no son las mejores. Pero seguro que saldremos todos adelante porque lo estamos haciendo muy bien», es su ilusionante mensaje desde Malasia.

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