25 de marzo de 2020
25.03.2020
La Opinión de Málaga
Coronavirus en Málaga

Mensajes de ánimo en una gran pared de La Victoria

El titiritero Antonio Pino,de la compañía 'Peneque el Valiente', proyecta todas las tardes a las 8 desde su casa en Barcenillas mensajes de ánimo en la gran pared de un edificio de la plaza de la Victoria.

25.03.2020 | 13:12
Una de las proyecciones diarias con la frase 'No estamos solos'.

Hasta que las campanas de las iglesia de San Lázaro no dan las 8 de la tarde, Antonio Pino no enciende su proyector. Y de esta manera, arropado por los aplausos de los vecinos que salen al balcón como en toda España, durante tres minutos el haz de luz proyecta sus palabras de ánimo en la pared de un bloque de la plaza de la Victoria.

'Todos juntos los conseguiremos', 'No estamos solos', 'El amor nos mantendrá fuertes', 'Los niños son héroes'...

«Vivo en Barcenillas y desde mi balcón se ve este edificio que han hecho nuevo, con una enorme pared blanca.
Siempre he pensado: 'Esto es un cine de verano'», ríe. El conocido titiritero, continuador de la compañía de Teatro Infantil 'Peneque el Valiente', que fundó Miguel su padre en 1959, explica que como tiene un proyector casero, se le ocurrió proyectar frases de ánimo -con la ayuda de un conocido programa informático empleado en presentaciones y conferencias- centradas sobre todo en tres grandes colectivos.

«Primero, en los niños, a los que considero unos pequeños héroes que están en casa y que nos dan ejemplo cada día».

En segundo lugar, los mayores de 65, «sobre todo las que puedan estar solos, por eso el fin de estas proyecciones sería que a las 8 de la tarde se pudieran asomar y que por lo menos tengan esa gotita de rocío de esperanza».

También tiene palabras de agradecimiento para «todos los que están siendo de gran ayuda: el personal sanitario, la policía, el Ejército, los farmacéuticos... todo eso se refleja».

Pero sobre todo, sus frases las dirige al colectivo para el que su familia lleva trabajando 61 años: los niños. «Lo más importante es que no les queden secuelas ni un mal recuerdo de estos días. Todo lo contrario, que para ellos sean unos días de encuentro con la familia. El estar más juntos seguro que va a cambiar esta sociedad para bueno», subraya.

Las proyecciones las empezó el pasado viernes 20, y siempre las concluye con una frase final, 'Viva el barrio de La Victoria', que suele ir acompañado de los vivas de chiquillos y mayores de los alrededores en cuanto proyecta la frase, cuenta.

«Además, he conseguido proyectar una bola del mundo, aparece el planeta girando unos minutillos, una imagen que queda fija, para transmitir que no nos sintamos hormiguitas, porque lo que estamos pasando lo está sintiendo el planeta entero».

Para Antonio Pino, el ritual de estas frases de ánimo constituye «mi pequeño granito de arena», de ahí que anime a todos a llevar la situación «con optimismo y con alegría, algo a lo que nos obligan los chiquitines».

Antonio Pino, este jueves en su casa, con Peneque el Valiente.

El coronavirus también ha trastocado los proyectos de esta veterana compañía de teatro infantil, entre otras cosas, el libro de Peneque el Valiente, que iba a presentarse la próxima Feria del Libro, «como colofón al 60 aniversario, pero se va a posponer».

En estos días, Canal Málaga ha anunciado que refuerza la programación infantil con siete películas de 'Peneque el Valiente' y un programa especial. Además, en pleno confinamiento, Antonio explica que la compañía está enviando vídeos personalizados, «a todas las localidades en las que somos muy queridas; es nuestra forma de ayudar a los demás».

'Peneque el Valiente' nació en 1959 en un programa para niños de una emisora de radio pirata de Villanueva de la Serena (Badajoz), pueblo nata de Miguel Pino.

En 1962 cierran la emisora y, recién casado, en el viaje de novios Miguel Pino y su mujer viajan a Valencia y visitan la primera feria del juguete. Allí, Miguel decide comprar 25 títeres porque, explica a su mujer, «esto es lo que nos va a sacar de la ruina», comentaba a La Opinión en 2006.

Tras recorrer España y estar cinco años en Valladolid, el buen clima le anima a instalarse en Málaga en 1968, cuando empiezan a actuar en los hoteles de la costa. En 1981, la compañía llegó a actuar ante el rey Fahd de Arabia Saudí en Marbella.

Después de la muerte del fundador en 2010, sus hijos continúan con esta empresa llena de ilusión.

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