10 de mayo de 2020
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Actualizado: 10-5-20 11:13h
Día internacional de la Enfermería 2020

El arte de cuidar

Con motivo del Día Internacional de la Enfermería, seis profesionales de la sanidad pública malagueña reflexionan, entre otros aspectos, sobre el impacto del Covid-19 en su trabajo, los retos pendientes por afrontar en la profesión o la relación con sus pacientes

10.05.2020 | 05:00
El arte de cuidar

El próximo martes 12 de mayo se celebra el Día Internacional de la Enfermería, que en este 2020 coincide con el 200 aniversario del nacimiento de la británica Florence Nightingale, quien es considerada fundadora de la enfermería moderna y la creadora del primer modelo conceptual de esta actividad.

La pandemia del Covid-19 que asola a todo el planeta, ha impedido llevar a cabo innumerables actos de celebración y reivindicación que estaban programados en todo el mundo, en el Día en el que se rinde homenaje a este colectivo profesional sanitario que, precisamente, lucha en estos días en primera línea contra el coronavirus.

La enfermería en 2020 tiene un papel fundamental para abordar los múltiples desafíos de salud que se enfrentan en todo el mundo. Las enfermeras y enfermeros son la sala de máquinas de cualquier sistema de salud y deben responder a las necesidades sanitarias de las personas y de los países.

Por este motivo, La Opinión de Málaga ha pulsado el parecer de seis profesionales de la enfermería de la sanidad pública malagueña de los cerca de 1.500 que desempeñan sus funciones en el Hospital Regional Universitario de Málaga.

Servicios tan dispares como son una UCI de Pediatría, una sala de partos, el servicio de Neumología, las unidades de Salud Mental o de Infecciosos y el servicio de Urgencias son el hábitat profesional de Elsa, José María, Marta, Paco, Reyes y Ana, respectivamente. Todos ellos reflexionan, entre otros aspectos y siempre en primera persona, sobre lo que significa pertenecer a este gremio, sus sensaciones a la hora de afrontar un desafío tan brutal como está siendo la pandemia del Covid-19, el futuro de su profesión, los retos a superar o las relaciones que se establecen entre ellos y sus pacientes.


El impacto de la pandemia


Volteados física y emocionalmente por la tremenda presión que sufren los sanitarios desde que se declaró la pandemia, todos coinciden en afirmar que el coronavirus va a marcar un antes y un después en el proceder y en los protocolos que ejecutan a diario en sus puestos de trabajo.

La pandemia, afirman, está dejando huella en forma de cicatrices en el corazón del sistema sanitario de nuestro país, y ellos, sin dudarlo un segundo, abogan por una solución que pasa, indefectiblemente, por una mayor dotación de recursos hacia una sanidad pública que se ha visto muchas veces desbordada por las actuales embestidas del coronavirus pero también por la reducción paulatina de recursos presupuestarios de los últimos gobiernos de nuestro país.

La estrecha relación con sus pacientes, ese vínculo casi íntimo que nace de su compromiso profesional; los retos a superar en un futuro no muy lejano; el porqué de su vocación y el balance personal de sus trayectorias, son también objeto de comentario por parte de estos seis profesionales malagueños que encaran este Día Internacional de la Enfermería 2020 convencidos de que no son héroes y sí profesionales al servicio de sus pacientes.


Ana del Río. Urgencias


«La clave de nuestro oficio está en adaptarse a las circunstancias»

«Lo he tenido claro siempre. Siempre quise ser enfermera y si tuviera que empezar de nuevo, volvería a involucrarme con esta profesión. La empatía, la humanidad, la entrega y, sobre todo la capacidad de adaptarse a las circunstancias, son cuatro aspectos que, creo, debe reunir toda persona que se dedica a cuidar de los demás. En esta profesión estás aprendiendo constantemente. En Urgencias hemos convivido con pacientes Covid-19 y con otro tipo de pacientes con otras dolencias que también han ido a las urgencias del hospital. Ha sido un grandioso ejercicio de organización de los recursos y del personal que, al principio, planteó muchas dificultades porque no sabíamos el volumen de trabajo que se nos venía encima. Esas primeras semanas psicológicamente fueron muy duras y no nos quedó otra que adaptarnos. Estuvimos desbordados y llegábamos destrozados emocionalmente a nuestras casas. Creo que el reto que tenemos por delante todos los profesionales sanitarios en general es que, de una vez por todas, se dote de medios a la sanidad pública para que podamos hacer frente con garantías a situaciones como la que estamos viviendo con el coronavirus. La sanidad es un pilar básico en nuestra sociedad y hay que adecuarla presupuestariamente al volumen de trabajo que genera. Quedan muchas cosas que mejorar en el día a día y eso espero que sea una prioridad en el futuro. Por lo que a mí respecta, seguiré trabajando hasta que el cuerpo aguante porque como te dije al principio, siempre quise ser lo que soy».

Paco Durán. Salud mental


«Nunca pude imaginar las satisfacciones que me daría esta profesión»

«Al poco de empezar a trabajar descubrí la Salud Mental y he enfocado toda mi vida profesional a ella. Al enfermo mental hay que respetarlo, cosa que hasta hace poco tiempo no se hacía. Después escucharle porque también tienen cosas importantes que decir, y la tercera es cuidarlos, acompañarlos y estar presente en todo lo que necesiten. Desde hace unos años hago arteterapia. Todo lo que yo hago lo baso en eso y estamos teniendo resultados muy exitosos. Vamos a museos con un grupo de enfermos y hacemos dinámicas de explicar pinturas, cuadros y actividades programadas. En el Hospital hago talleres de musicoterapia, cine, baile, talleres de cultura, artesanía, hábitos saludables, construcción en escayola, etc.  Durante la pandemia no hemos podido ir a los museos (Museo de Málaga y el de Jorge Rando) y me tengo que conformar con hacerles el seguimiento por teléfono además de repartirles la medicación a domicilio. Estas personas tienen que curarse y tener un proyecto vital que ejecutar. Hay que normalizar la enfermedad mental hasta tal punto que les permita volver a vivir como personas y ciudadanos. La recuperación se me queda corta. Hay que reconocer de una vez las capacidades de estas personas. Yo no podía ni imaginarme todas las satisfacciones que me ha dado la profesión. Se lo debo todo. He disfrutado, sigo disfrutando y me ha compensado. Dentro de poco me jubilo, pero ya me he apuntado con una ONG para seguir trabajando con este tipo de enfermos. Ahora mismo somos referentes en arteterapia en toda España».

José María Mora. Matrona


 «Siempre hay que ser honestos a la hora de trabajar»

 «Pienso que siempre hay que ser honestos a la hora de trabajar, tener empatía con el paciente y tener la conciencia tranquila por la noche cuando te acuestas. Con el Covid-19 nos inundó el miedo a llevar a casa el contagio, a pesar de no estar en primera línea, pero ese miedo desaparece cuando estás trabajando. Me gustaría que se nos valorara por lo que realmente hacemos. A pesar de lo que estamos viviendo, no somos héroes, quiero que me recuerden por lo que he hecho profesionalmente. Todos hemos pasado malos ratos, sobre todo aquí con los partos, pero sin duda, sin duda alguna, yo me hice enfermero para ser matrona. Mi madre ha sido matrona y como la veía siempre tan feliz pensé que también quería eso para mí. A día de hoy creo que no me he equivocado».

Marta Pérez. Neumóloga


«Nos hemos reforzado como colectivo y como equipo»

«Durante la pandemia nos hemos dado cuenta de que somos importantes a nivel humano, y que nunca se nos olvide: hay que reforzar la humanidad con el paciente. Estamos obligados a empatizar con él porque  así lo requiere. Nosotros estamos a pie de cama con nuestros enfermos y en estas semanas no hemos podido hacerlo todo lo que hubiéramos querido. Miro hacia atrás y pienso que todo el trabajo de estas semanas ha compensado. Hemos visto que somos capaces de trabajar en equipo en circunstancias extremas. Te das cuenta de la capacidad que tiene la enfermería de reorganizarse y de adaptarse a las circunstancias. Nos hemos reforzado como colectivo y como equipo».


Elsa Muñoz. Pediatría


 «La empatía es el rasgo distintivo de nuestra profesión»

«Al principio cuando empecé a estudiar no lo tenía muy claro pero cuando fui avanzando me gustó mucho y ahora estoy enganchada a mi trabajo. Apuesto por la empatía como rasgo distintivo de nuestra profesión. El resto todo se aprende, pero sin empatía la cosa se complica mucho. Es duro ver a niños sufriendo. Al principio me lo llevaba a casa y era complicado. Parte del futuro de nuestra profesión pasa por los avances tecnológicos para ponerlos al servicio de los pacientes, en mi caso con los niños. Con el Covid-19 hemos tenido cerca de un mes un bebé de cuatro meses y fue impactante. Al futuro le pido que se mejoren las ratios de profesionales para mejorar la calidad de nuestros cuidados. No hay mayor satisfacción que ver a un paciente recuperado».


Reyes Fernández. Infecciosos


 «Llevo ya 27 años de trabajo y no me he arrepentido nunca»

Empecé Medicina pero luego me pasé a Enfermería, sin duda, la mejor decisión que he tomado en mi vida. Llevo ya 27 años y no me he arrepentido ni un solo segundo. Lo que más tengo presente en mi trabajo es preocuparme por los pacientes, ser amable y ser responsable con todos ellos. Con el Covid-19 mi trabajo ha cambiado totalmente. Antes, cualquier persona que venía con fiebre a Carlos Haya venía a nuestra planta (nefritis, pie diabético, sida, etc.), trabajábamos con muchas curas y muchos antibióticos. Ahora trabajamos más en equipo. En esta pandemia he sufrido mucho con los pacientes por la ausencia de sus familias. La soledad en estos momentos es muy dura de llevar. Para el futuro me gustaría ver más unidad en nuestro colectivo».

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