28 de junio de 2020
28.06.2020
La Opinión de Málaga
Memorias de Málaga

El idioma español, a Segunda

En el día a día se imponen palabras como 'fashion', 'black', 'sexy' o verdaderamente complicadas como 'smoothies', vocablos ingleses que sustituyen a las palabras de nuestra lengua, de capa caída en España

28.06.2020 | 05:00
Encuentro de Segunda del Málaga con la información de la historia del club en inglés.

Mi nieta me regaló hace un par de años un diccionario 'Español-Inglés; Inglés-Español'. Pensaba, con toda razón, que el abusivo inglés en todas las manifestaciones de la vida contemporánea, me dejaban, utilizando una expresión futbolística, «fuera de juego», o en 'offside', como dicen los británicos. Le agradecí el obsequio, pero creo que seguiré en mis trece o catorce al rechazar una y otra vez la manía de recurrir al inglés para cualquiera manifestación, evento o trato diario.

Gracias al regalo de mi nieta, me enteré de que la repetida y utilizada palabra inglesa 'fashion' significa moda. Total que los señores que lucen en el lóbulo de una oreja un arito están 'fashion', o sea, a la moda. Y que nuestra reina Letizia, que lucía un modelo al parecer muy moderno, estaba' fashion'. Gracias al regalo de mi nieta ya sé lo que es 'fashion'. Yo creí que 'fashion' equivalía a fusión.

Sexy and glamour

Los españoles no necesitamos ni de galicismos ni anglicismos, por ejemplo, para calificar a una mujer guapa; pero el 'fashion', la moda, impone varias palabras para definir a una mujer guapa, atractiva, seductora.., como se ha dicho siempre.

Ahora se imponen otras maneras, empezando por el socorrido 'sexy' dejando en el olvido el galicismo de 'glamour'. En nuestra lengua tenemos otras palabras que encierran el mismo sentido, aunque puedan resultar, en algunos casos, impropias hasta el punto de caer en el peligro de ser denunciados por su uso, sobre todo en estos tiempos en que piropear a una mujer puede acarrear incluso el ingreso en prisión sin permiso de fin de semana para evitar reincidir en el vicio. Esa prerrogativa se reserva a condenados por atentar contra la unidad de España. Me estoy refiriendo a los un tanto olvidados adjetivos que se utiizaban para distinguir a una bella mujer, como guapa, elegante, seductora. linda, atractiva€ sin olvidar otras expresiones como cantúa, despampanante o «tía güena». Si un piropeador callejero ante una mujer bella, guapa, seductora..., le larga lo de «tía güena» puede incurrir en una falta; pero si le dice que es o está sexy, no pasa nada.

Moraleja: con lo que está cayendo, absténgase de piropear.

Las tarjetas 'black'

La fiebre de las tarjetas 'black' ya pasó. No son negras aunque no he tenido en mis manos ninguna como los privilegiados consejeros de Caja Madrid y Bankia, que compraron hasta 'slips' de marca francesa (calzoncillos de toda la vida) y abrieron durante varios días los telediarios de muchas cadenas de las televisiones públicas y privadas, y no digamos los periódicos diarios: tarjetas 'black' por aquí y por allá, relación de los usuarios y lo que cada uno había gastado (otros no gastaron ni un euro porque dudaban de su legalidad).

Si las tarjetas, pienso, responden a lo que se conoce por «dinero negro», pues tarjetas negras, y si lo de negro resulta demasiado lúgubre, tenemos el adjetivo opaco que en femenino es opaca. Español puro, neto, traslúcido...

Afortunadamente ya los telediarios e informativos de las radios no abren con las malditas tarjetas 'black' ni sus usuarios; ahora inician con Carles Puigdemont, Bruselas, Quim Torra, Oriol Junqueras y Simeone... hasta que surja alguna noticia que borre del mapa al huido de la justicia española.

Leí no sé donde que en las terrazas de los bares que inundan el Centro de Málaga y la zona de Teatinos se respira un ambiente 'smoothies' y algo así como «cocina street food»; ante tanta erudición anglicista opto por elegir establecimientos con nombres y consejos que no necesitan traducción. Me quedo con Lo Güeno, El Pimpi, Los Hidalgos... y tantos otros establecimientos con nombres españoles, andaluces y malagueños. Lo dos últimos casos que he leído son el proyecto de la zona conocida por Valle del Guadalhorce que responde al siguiente enunciado: 'AgroFoodHub'. Y que Andalucía 'Lab' forma más de mil quinientos profesionales. ¡Cazi ná!

Segunda división

Recurro a la terminología deportiva para enjuiciar la lengua española que se habla y escribe en nuestro país. El español ha descendido, o está a punto de producirse a Segunda División, el pozo de los equipos de fútbol venidos a menos, incluido el que lleva el nombre de nuestra ciudad. El castellano que se habla y escribe en los países hispánicos, afortunadamente, se mantiene en la Primera División compitiendo, y vuelvo a la terminología deportiva, en la cacareada 'Champions League', con lo fácil que es decir Liga de Campeones.

No hay que ser titulado en Humanidades para aseverar el mal estado de nuestra lengua que sufre a diario los embates del aglicismo y galicismo.

La forma de expresarse en el mundo de los móviles deja en mantillas los métodos utilizados otrora por los periodistas; me refiero a la taquigrafía, sistema que utilizábamos los profesionales de la información para recoger textualmente las declaraciones en las entrevistas y, sobre todo, en los discursos y declaraciones a la prensa.

Los textos de los mensajes a través de los móviles son un ataque a la lengua española porque la forma de redactarlos es caótica, un camino para destrozar la ortografía, la gramática, la semántica, los superlativos, los adjetivos y todo lo relacionado con la comunicación, tanto escrita, hablada como grabada.

Mientras, en Estados Unidos, el idioma español se extiende y cada día aumenta el número de estudiantes que han elegido nuestra lengua para mejorar la comunicación. Y en países tan lejanos como Corea del Sur, un abogado y periodista malagueño que reside allí, me ha comentado que el español tiene cada vez más adeptos. Precisamente está dando clases de español a través del Instituto Cervantes.

Y no es una información o noticia falsa, o como se dice ahora, una 'Fake News'.

La Feria de Málaga

En la Feria de Málaga de agosto de 2018 disfrutamos de los mejores fuegos artificiales que se han quemado desde que tengo memoria. Espectaculares, originales, bellísimos, novedosos... y todos los adjetivos que están en el diccionario o en el lenguaje popular.

Pero, el pero de siempre: para acompañar los estallidos de color los responsables de la elección de la música recurrieron a canciones cantadas en inglés y aunque sean de 'La bella y la bestia', 'Kill Bill' y cantantes ingleses o americanos, no son los más adecuados para una fiesta de Sabor a Málaga, ese acertado eslogan para animar el consumo de productos malagueños, como si no existiera música de autores españoles ni cantantes de uno y otro sexo dotados para cantar en español. Si la moda -el 'fashion' ese que sustituye al vocablo español- sigue me temo que en el Pregón de la Semana Santa de Málaga las saetas las canten en inglés una japonesa o un cantante nacido en Massachusetts. Quedará muy 'involvement'.

Lo último que me ha producido un patatús ha sido la inauguración en Plaza Mayor de un 'Outlet' de lujo. Me he ido al diccionario que me regaló mi nieta para saber qué es eso de 'Outlet'. Y la traducción es «Salida, Toma de corriente o Desagüe». Como los desagües de mi vivienda funcionan bien, no tengo que hacer una nueva toma de corriente ¿para qué coño voy a salir de mi casa?

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