01 de julio de 2020
01.07.2020
La Opinión de Málaga
El tiempo

Málaga recibe julio con terral

La capital y Coín han sido este miércoles algunas de las localidades de Andalucía donde el calor apretó más, con más de 38 grados

01.07.2020 | 18:51
En la capital se superaron los 38 grados, minutos antes de las seis de la tarde.

El mes de julio comenzó en la provincia este miércoles con altas temperaturas que obligaron a activar el aviso amarillo. De hecho, Málaga y Coín fueron dos de las localidades donde se registraron temperaturas más altas, con 38,6 en el aeropuerto y 38,2 grados en Coín, que también se colocó entre los puntos donde más apretó el calor de todo el país, según datos de la Aemet. En la Serranía, el mercurio en Alpandeire superó los 35 grados a las cinco de la tarde, al igual que en Antequera. Más benigno fue el clima en la Axarquía, cuyas máximas marcaron Vélez y Algarrobo con 31 ºC, mientras que Rincón marcaba a las 11.30 horas su máxima con 28,6 ºC.

El calor puede traer problemas de salud y por eso un año má la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía recuerda la necesidad de extremar las precauciones de protección frente a las altas temperaturas para evitar golpes de calor, especialmente en la población más vulnerable, como son las personas mayores de 65 años, pacientes crónicos, personas con trastorno mental grave, menores de 4 años (especialmente lactantes) y personas que trabajan o realizan actividad física expuestas al sol. Según el delegado territorial de Salud y Familias, Carlos Bautista, «es muy importante evitar la exposición durante las horas más fuertes del sol, y salir a la calle con protección solar, utilizar ropas ligeras y de color claro y sombreros. Además, hay que beber mucha agua para estar bien hidratados, y ventilar bien las estancias de las casas, bajando las persianas y cerrando las puertas durante las horas de temperaturas más elevadas». Bautista incidió también en la necesidad de conservar adecuadamente los alimentos y moderar los ejercicios que exijan mucho esfuerzo físico en las horas centrales del día.

Estas recomendaciones están recogidas en el Plan Andaluz de Prevención de los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud, que la Junta de Andalucía, a través de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de la Consejería de Salud y Familias inició el pasado día 1 de junio y mantendrá activo hasta el 15 de septiembre.

Este Plan, en el que intervienen también la Consejería de Presidencia, Administración Pública e Interior, la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, el Servicio Andaluz de Salud y la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, tiene como principal objetivo reducir el impacto sobre la salud de la población ante temperaturas de calor extrema propias del periodo estival. Para ello se establece un sistema de coordinación e intercambio de información entre las administraciones implicadas (central, autonómica y local), centrando esfuerzos preventivos en poblaciones con riesgo de morbilidad y mortalidad y estableciendo un seguimiento personalizado con los recursos ya existentes. Como novedad, este año incluye la posibilidad de traslado de personas vulnerables a centros o locales aclimatados durante las horas que sean necesarias si las temperaturas son extremas. Las personas identificadas como población de riesgo son, en su mayoría, mayores de 65 años, pacientes frágiles que viven solos, cuyo estado de salud está debilitado por padecer alguna patología crónica de alta morbilidad (insuficiencia cardiaca, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, demencia, trastorno mental grave, insuficiencia renal, obesidad excesiva, hipertensión arterial o diabetes mellitus) o que tomen un medicamento que pueda influir en la adaptación del organismo al calor (psicotropos, antidepresivos, hipotensores y diuréticos). También se incluyen personas con trastorno mental grave y niños menores de 4 años, y especialmente lactantes.

De igual manera, se considera que debe prestarse especial atención a los ámbitos domiciliarios de personas mayores, a residencias de ancianos y a las áreas con alta marginalidad. El plan incluye la adopción de medidas inmediatas de alerta y la elaboración de informes de la situación existente en cada momento sobre el impacto de la temperatura sobre la morbilidad y mortalidad, además de la realización de un seguimiento de información y consejo desde Salud Responde, de todas las personas identificadas e incluidas en el seguimiento. Además, si se activa el nivel rojo de alerta está previsto en el plan reforzar los servicios sanitarios, tanto hospitalarios como de Atención Primaria, y la puesta en marcha un plan de intervención local, para, de manera coordinada entre los centros de salud, los ayuntamientos y protección civil, identificar las personas en riesgo susceptible de traslado temporal de su domicilio a centros.

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