16 de julio de 2020
16.07.2020
La Opinión de Málaga
Crónicas de la ciudad

Un ailanto gigante en Cristo de la Epidemia

Desde hace 13 años, tirando por lo bajo, no deja de crecer en un solar un ejemplar de 'Ailanthus altissima' que hace honor a su nombre científico

16.07.2020 | 05:00
No debemos minusvalorar el tamaño de los ailantos que crecen en este conjunto de solares de la calle Cristo de la Epidemia.

Hace 25 años, la publicación del libro 'Árboles de Málaga', realizado por Ernesto y Arturo Fernández Sanmartín, Alberto Cuevas y Juan Antonio Valero nos desveló los ejemplares más notables de Málaga y su provincia.

El ciprés centenario de la finca del Retiro de Churriana (una finca que sigue sin recibir visitas pese a ser un BIC); el pino carrasco del Arroyo de Quintana, en Ciudad Jardín; el árbol de fuego de Carranque o la casuarina que da la bienvenida a Nueva Málaga, en la esquina de calle Rosa fueron algunos de los ejemplares escogidos de la capital.

El año de publicación impidió que se incluyera un 'portento botánico' posterior que desde hace unos 12 ó 13 años -tirando muy por lo bajo- preside la entrada de la calle Cristo de la Epidemia, una vez dejamos atrás el jardín de los Monos o de la Victoria.

Las fotografías de la calle en Google Maps dejan constancia de que en 2008 ya se encontraba un solar en barbecho, en la acera par, frente a la calle Puerto Parejo. En la parcela ya crecía por entonces un árbol de gran follaje y tamaño. Todo apunta a que se trata de un ailanto, de nombre científico 'Ailanthus altissima', lo que da idea de la altura que puede alcanzar una vez pega el estirón.

Se trata de un árbol originario de China al que se le dan muy bien lo solares abandonados porque resiste muy bien la contaminación. Pocos solares abandonados hay en nuestra ciudad que no cuenten con uno o varios ejemplares. Hacia 2012, otra casa adyacente fue demolida y en 2015, la de al lado, que hacía esquina con el jardín de los Monos.

Ni que decir tiene que donde antes había vecinos hoy hay ailantos que los superan en número. Pero el ejemplar frente a la calle Puerto Parejo es soberbio, digno de aparecer en el libro mencionado.

Pero como se encuentra en una veterana parcela, también es indicio de los años que esta lleva en barbecho. El arbolito ha alcanzado tal altura, que si algún día se realizan obras en el solar habrá que traer algún tipo de grúa y esperemos que no haya que cortar la calle para talar.

Ninguno de estos terrenos, ni siquiera el más veterano, se encuentra en el Registro Municipal de Solares y Edificaciones Ruinosas, al menos según los datos del mes pasado.

La Naturaleza ha pegado tal empuje en este rincón del barrio de la Victoria, que quién sabe si no sería ya más sensato poner en marcha una suerte de Parque Nacional del Ailanto que atraiga a visitantes y botánicos de todo el mundo.

Como la tierra parece tan propicia para estos árboles, también conocidos como 'árboles del cielo', no sería de extrañar que con atentos cuidados pronto nos topáramos en pleno casco urbano de Málaga con 'Ailanthus altissima' del tamaño de la secuoyas de California. Un auténtico milagro botánico a escala mundial. O eso o poner orden en estos solares cada día más boscosos.

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