26 de octubre de 2020
26.10.2020
La Opinión de Málaga
Universidad de Málaga

La UMA asume la culpa de aceptar a 38 alumnos extra en un máster de profesorado

La institución confiesa que ha sido un fallo de comunicación el que precedió al error informático que admitió a los estudiantes, pero no se plantea dar plaza a estos alumnos

26.10.2020 | 11:37
Imagen de la Facultad Ciencias de la Educación y Psicología de la Universidad de Málaga

La Universidad de Málaga reconoce que el error que admitió a 38 alumnos extra en el máster de profesorado de Inglés y Francés es culpa de la institución, donde se produce una falta de comunicación que deriva posteriormente a que el procedimiento informático interpretara una anulación de las matrículas de alumnos que ya habían sido admitidos en las primeras adjudicaciones y no como un traslado de grupo, tal y como confirma a este diario el vicerrector de Estudiantes y Deportes de la Universidad de MálagaJosé Francisco Murillo. 

Murillo explica que los estudiantes "no han perdido ningún derecho, sino que nos retrotraemos al momento antes de producirse el error", además de aclarar que envió "una comunicación a las 40 horas". Aunque Julia Ramírez, una de las estudiantes, menciona que no recibieron notificaciones hasta unas 46 horas más tarde.

Pese a reconocer el error, la UMA no se plantea admitir a estos 38 alumnos y según manifiesta el vicerrector de Estudiantes, "ante cualquier recurso que se plantee a la respuesta que damos en las reclamaciones, nosotros vamos a contestar ese recurso dando un pie para contencioso administrativo y que en caso de que se entienda que la universidad es responsable de algún perjuicio, el juez decidirá de qué manera la universidad tiene que compensar ese perjuicio".

Por su lado, Murillo afirma que siente "profundamente la desilusión que han tenido en esas 40 horas, pero también entiendo que en ese plazo de tiempo, difícilmente se ha podido producir un perjuicio reseñable al alumnado, además de la gran desilusión que yo sé que es muy importante".

Aun así, muchos alumnos han manifestado diferentes situaciones en las que sí han tenido perjuicios y que, además, no han vuelto al mismo momento en el que se produjo el error. Sara Leinen, aspirante al máster de profesorado de Inglés, antes de ser admitida por error, se encontraba en el número seis en la lista de espera, pero tras el reajuste del error, pasó a estar en el número cuatro.

"Dentro de lo que cabe la desilusión me la llevé, pero tenía ciertas esperanzas", admite Leinen. Pero al acceder a la lista de resultas del pasado 20 de octubre, pasa a estar en el número cinco, retrocediendo en la lista de espera. "No tiene sentido, ¿han metido a alguien en el último momento delante de mí? Porque además también tengo otros compañeros que han retrocedido dos puestos o tres", declara.

Este no es el único caso en el que no se ha retrocedido al punto inicial, puesto que Noelia Fernández, tras el reajuste que se realizó dos días después de la adjudicación, continuó admitida en el máster, hasta que cuatro días después, ya con el curso empezado, se da cuenta que le han anulado la matrícula. Al siguiente día, miércoles 14 de octubre, una semana después de haberse producido el primer error, "todo el mundo me decía que no sabía nada, que nadie podía hacer nada, que había habido un segundo error y que lo sentían mucho", expresa Fernández.

Por otro lado, están los perjuicios de cada alumno. Noelia Fernández declara que, como seguía admitida y cuatro días después comenzaba las clases, ese fin de semana "me compré un portátil, un escritorio, unos cascos...", pero además, muchos de los alumnos, al ver que estaban admitidos y el curso empezaba en menos de una semana, cambiaron sus planes de vida. "Había mucha gente que alquiló un piso, que había buscado transporte para venir, que había dejado el trabajo...", explica Fernández.

Otro aspecto que destacan los estudiantes en este problema es la falta de transparencia. "Las notas de corte ya no se publican, entonces que alguien me explique a mí cómo corroboramos que el proceso se está haciendo legalmente", expone Julia Ramírez.

Ramírez explica que "por un lado estamos reclamando que el error no ha sido nuestro y que tienen que solucionarlo, por otro lado, estamos reclamando transparencia, porque yo no veo si realmente ha sido un error, yo no estoy viendo un listado donde se publique quiénes son las personas que han tenido acceso y cual ha sido su nota".

Asimismo, fuentes informan, aportando pruebas visuales, de un estudiante que se encuentra en el número uno de la lista de espera y tiene 0,21 décimas menos que el que se sitúa en el número tres.

"Hemos hablado con la UMA y le hemos pedido, por favor, que nos admitan, porque el error ha sido suyo, no nuestro", manifiesta Ramírez, aclarando que "aunque nos lo hayan comunicado en 48 horas, ya el perjuicio en algunos casos se había producido y no tienen solución". Por otro lado, Noelia Fernández declara que la documentación oficial llegó "más de una semana después y la única información que hemos tenido ha sido porque hemos llamado, nos hemos plantado en los diferentes departamentos o mediante correos".

Pese a la falta de apoyo por parte de la institución, los afectados no van a parar de luchar en busca de un poco de justicia, ya que además, en 2015, tras un error similar, se acabó admitiendo a 150 alumnos. Por lo que Julia Ramírez declara que "no entendemos como ahora, siendo menos y estando en la opción de la docencia online, se nos de ese no rotundo y en ningún momento se esté valorando o estudiando el caso".

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