15 de noviembre de 2020
15.11.2020
La Opinión de Málaga
Entrevista a Salvador González

"Hay que aplicar a la Justicia la tecnología que ya se usa en la Seguridad Social o Hacienda"

El nuevo decano del Colegio de Abogados de Málaga es el director legal de la firma Grant Thornton Andalucía y profesor asociado del Departamento de Derecho Mercantil de la UMA - El pasado 28 de octubre, se impuso a otros dos candidatos en las elecciones a decano de los abogados malagueños

15.11.2020 | 05:00
Salvador González, en su despacho.

«La primera medida será abrir el colegio a todos los colegiados, pedirles que participen en la vida diaria del colegio, en las secciones y delegaciones y también en las comisiones», explica el nuevo decano.

¿Cuál será la primera medida que tome como decano?
La primera será abrir el colegio a todos los colegiados, dirigirnos a todos los colegiados y pedirles que participen en la vida diaria del colegio, en las secciones y delegaciones del colegio y también en las comisiones.

Una de sus promesas fue adelantar el pago del Turno de Oficio. ¿Cómo se va a articular esa medida?
Tenemos que ver las cantidades que hay pendientes, que se han justificado, tenemos que estudiarlas, que ver el sistema de pago que tiene establecido la Junta de Andalucía en estos momentos, y ponerla en marcha lo antes posible.

¿Qué le han dicho los abogados de a pie? ¿Qué le ha emocionado especialmente o le ha llenado de responsabilidad?
Bueno, han sido muchas muestras de apoyo y de felicitación por parte de todos los abogados, desde abogados muy conocidos hasta el último de los abogados y eso es muy bonito para un abogado, pero destacar la participación. Lo cierto es que la mitad de los votantes nos han elegido a nosotros, más de la mitad, y esto es una participación, una votación y un apoyo inéditos en el colegio y lógicamente supone una gran responsabilidad estar a la altura, pero estoy convencido de que con el equipo que me acompaña no vamos a tener ningún problema en afrontar los retos que nos hemos propuesto.

Uno de los problemas que va a tener es el mismo que han tenido todos sus antecesores: la situación de la Justicia. En algunos casos, hablamos de colapso y en otros, de sobrecarga. ¿Qué valoración hace de la situación de la Justicia en la provincia?
Necesita una apuesta decidida por la Justicia, por su modernización, por avanzar en nuevos procesos, por dotarla de más medios y sobre todo medios tecnológicos. No puede ser que la Justicia, como ha pasado en el anterior estado de alarma, se haya parado, en seco, y el ciudadano se haya quedado sin Justicia, esto tiene una fácil solución: es aplicar la tecnología que ya se aplica en administraciones como la Seguridad Social o Hacienda, es aplicarla a la Administración de Justicia y daremos un salto muy importante.

Los tiempos de una demanda, una querella, un asunto de cláusulas suelos son casi inasumibles. Y muchos ciudadanos les hacen responsable a ustedes del retraso del juzgado. Ustedes lidian con esto día a día...
Sí, es un problema que tiene la sociedad y que la sociedad nos traslada a nosotros, porque al final el abogado no deja de ser el instrumento que tiene la sociedad para reivindicar sus derechos, para reclamar ante la Justicia, y la Justicia tiene una respuesta no lenta, muy lenta y muchas veces deja de ser Justicia porque llega con un retraso inasumible, en un mundo donde todo es acelerado, donde todo es urgente, no se compadece con los tiempos que la Justicia tiene. Estoy convencido de que una parte importante de los recursos que la Unión Europea va a poner a disposición del país y de la comunidad autónoma se van a poner a disposición de la Justicia y a actualizar sistemas absolutamente obsoletos.

¿Cómo afecta esta crisis económica derivada del coronavirus a los juristas malagueños?
Los abogados, la gran mayoría, abrimos una persiana cada mañana como lo hacen muchos autónomos y pequeñas y medianas empresas, y a todos nos está afectando la crisis, a todos nos tiene que afectar la crisis, es una crisis general, es verdad que en una ciudad como Málaga y una provincia como esta nos vemos afectados especialmente porque dependemos del turismo y el turismo, se ha puesto de manifiesto cuando hemos tenido estos días la primera noticia positiva sobre la vacuna, donde los valores de bolsa que han subido primero han sido los del turismo. Entonces, nosotros, la sociedad y con ella los abogados, nos vemos muy afectados. El abogado lamentablemente podrá cerrar su instalación, dejar o irse a una más pequeña, pero al final el abogado es abogado y es una profesión a la que normalmente no se renuncia, porque se accede a ella con una vocación y con un espíritu de servicio que va a acompañar al individuo durante toda su vida. El abogado no va a cerrar, podrá cerrar su instalación o reducirla o pasar momentos difíciles.

¿Cómo va a ayudar el Colegio a los abogados a sortear la crisis en la que estamos inmersos?
Los vamos a ayudar a dar respuesta a la sociedad, lo que necesita la sociedad después de la pandemia que hemos vivido y después del uso intensivo que se está produciendo en estos días de la tecnología y de las telecomunicaciones, lo que el abogado tiene es que buscar nuevos servicios para la sociedad, en eso queremos ayudarles, tiene que identificar cómo puede hacer su trabajo de forma más eficiente, cómo puede ahorrar costes, en todo eso vamos a ayudarle, vamos a implantar una oficina de apoyo al desarrollo profesional que se va a preocupar de todo esto y de trasladar todos los instrumentos que un abogado puede usar en el desarrollo de la profesión.

¿Considera que la Ciudad de la Justicia se ha quedado pequeña?
Antes que valorar si se ha quedado pequeña, lo que valoraría es que hay partidos judiciales como el de Marbella o el de Fuengirola, que están absolutamente mal dotados en infraestructura de edificios. No se puede hablar de que se ha quedado pequeño, sino es que los edificios no existen. El de Fuengirola, están absolutamente mal dotados en infraestructura de edificios. Ahí no se puede hablar de que se ha quedado pequeño, sino que es que los edificios no existen, son muy antiguos. Es urgente, sé que la Junta ha puesto en marcha una dotación presupuestaria para atender en Marbella y en Torremolinos la construcción de nuevas sedes, que son necesarias porque son tercermundistas las que tenemos en la actualidad, pero en Fuengirola, por ejemplo, no tenemos noticia de que se actualicen las sedes, y los abogados, durante este verano, han estado al sol, en la puerta, esperando los juicios, porque las instalaciones no son decentes. Entonces, antes que pensar en dar solución a la Ciudad de la Justicia, creo que es urgente pensar en partidos judiciales que no tienen una dotación mínima.

Su antecesor ha tenido varios enfrentamientos con la judicatura local debido, por ejemplo, a la continua suspensión de juicios o el trato que, según denunciaba, recibían los abogados. ¿Qué tiene previsto en relación a estos asuntos?
Durante la campaña lo que he hecho es consultar a los abogados, preguntarles qué necesidades tienen, cuál es la situación que viven. Y ellos han identificado que la situación es mala, es mala en relación al trato en los juzgados, es mala en relación a todo esto que me dice, y la conclusión que yo saco es que la actividad que se ha hecho en el decanato anterior y la Junta de Gobierno anterior ha sido muy voluntariosa pero no ha obtenido resultados. Lo cierto es que los abogados están cada vez más en una situación peor en todos estos temas. Nosotros hemos identificado otra manera de hacer las cosas y la hemos expuesto a los compañeros. La otra manera de hacer las cosas es tender puentes, hablar, sentarse en una mesa y trabajar sobre cada uno de los problemas allí donde se suscitan, medirlos, y reducirlos, arreglarlos, consensuar protocolos que ayuden a las dos partes. Al final la Justicia son vasos comunicantes entre el juez o magistrado y el abogado. Y si alguna de las dos partes fallamos el sistema no funciona. Estamos las dos partes interesadas en que el sistema funcione, tenemos muchas cosas que reclamar a los políticos y a la Administración para que se dote a la Justicia, tenemos que trabajar juntos, y esta propuesta, esta forma de trabajar que es la que yo he entendido siempre en mi trayectoria profesional, trabajar problema a problema, asunto a asunto, ganado cada metro y cada situación, y poder presentar una rendición de cuentas que mejore la situación actual. Yo creo que en los últimos años, los abogados, en todos estos aspectos, han reclamado, pero no han obtenido resultados. Nosotros hemos propuesto a los abogados otra forma de hacer las cosas y los abogados mayoritariamente, muy masivamente, han entendido que esta otra forma de hacer las cosas puede dar mejor resultado.

¿Qué planes tiene en formación?
La formación es fundamental para un abogado, y la formación, dada la complejidad de la profesión a la que nos dedicamos, la cantidad de especializaciones que hay, los compañeros que trabajan de forma generalista, el Colegio lo que va a hacer es hacer llegar a todos los abogados una cantidad muy superior de formación y no sólo una mayor cantidad, sino una mayor diversidad. Vamos a dar formación en muchas materias que no se venían dando y vamos a multiplicar toda la formación. Es verdad que ahora mismo hay una plataforma que no reúne los requisitos necesarios, pero vamos a implantarla cuanto antes y vamos a hacer llegar desde el principio mucha más formación que la que se venía mandando en los últimos años.

El examen de acceso a la profesión ha recibido muchas críticas. ¿Está bien la fórmula actual?
Creo que el examen tal y como está configurado en la actualidad es deficiente por cuando es muy teórico, habría que introducir aspectos prácticos y modularlo de una forma, de otra forma, valorarse más el trabajo que los futuros abogados desarrollen en despachos de abogados. Valorar más la resolución de problemas, una serie de problemas más que la simple teórica que hoy tiene el examen.

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