El ingeniero malagueño Jesús Quintana García llamó el sábado por teléfono a un compañero de trabajo para decirle que se había topado con un retén de personas armadas que realizaban un control de carretera, un contratiempo que retrasaría su llegada a un destino al que nunca llegó. Esta fue la primera y última pista para las autoridades colombianas, que no tardaron en comprobar que ese control de carretera era una encerrona. Desde entonces, y hasta la noche del pasado lunes, la víctima y su familia vivieron una pesadilla con un desenlace feliz y hasta inesperado, ya que por el modus operandi de este tipo de organizaciones se esperaba un proceso mucho más largo.

Según fuentes policiales, los captores, que durante todo el cautiverio no contactaron ni con la policía ni con los familiares para hablar de un posible rescate, liberaron a Jesús casi tres días después. Lo soltaron con un móvil para que pudiera llamar a uno de sus compañeros de trabajo y lo recogiera para poner fin al secuestro. Tanto la familia como la Policía Nacional, que ha colaborado en la resolución del caso a través de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV Central), han reconocido este miércoles que llegaron a pensar que se enfrentaban a una situación que podía prolongarse «varios meses». «No contábamos con empezar a tener más información hasta enero, pero ha sido todo muy rápido», ha dicho el jefe de la UDEV Tomás González de Oliva antes de añadir que este tipo de esperas «destrozan» a la víctima y a todo su entorno.

El investigador ha explicado que la captura del malagueño fue fruto del azar. Estos grupos del suroeste de Colombia son conocidos por realizar controles aleatorios en zonas con poca presencia policial y militar para buscar a personas susceptibles de ser secuestradas para posteriormente extorsionar a sus familias. De la Oliva también cree que el trabajo de Quintana, que se encuentra en el departamento del Valle del Cauca (Palmira) desarrollado cultivos como director gerente para las Américas de la Alianza de Biodiversidad Internacional y Centro Internacional para la Agricultura Tropical (CIAT), es uno de los factores que ha contribuido a su liberación, puesto que es una persona muy querida y respetada por la comunidad indígena de aquella zona, precisamente la población que más se ve beneficiada por la introducción de nuevos cultivos que les ayudan a subsistir.

El hijo del ingeniero, Jesús Quintero Rodríguez, acompañado por su hermano Pablo en la rueda de prensa celebrada en la Comisaría Provincial, ha relatado los durísimos momentos por los que han pasado: «Estos días han sido muy difíciles para toda la familia. Desde el momento que nos llegó la triste noticia, hemos estado viviendo un remolino de emociones que aún no terminamos de procesar. Desde la preocupación de cómo contárselo a mis abuelos hasta el desconocimiento de la situación en la que estaba se encontraba mi padre, la angustia nos ha quitado el sueño». Tal fue la tensión a la que estuvieron sometidos, que prácticamente no creyeron en la liberación hasta que recibieron una fotografía del ingeniero ya a salvo. «Ayer pudimos hablar con él por primera vez y tenemos muchísimas ganas de poder verlo por Navidad», añadió. Según sus hijos, Jesús les dijo tener miedo, aunque afortunadamente no sufrió violencia, y las condiciones del cautiverio fueron "básicas pero dignas". Consciente de que hay otras familias que están pasando por esta situación, deseó que puedan abrazar a sus seres queridos lo antes posible.

Los investigadores no han podido ofrecer demasiados detalles sobre una investigación que continúa abierta con el objetivo de que las autoridades colombianas puedan localizar y detener a los secuestradores. Durante el secuestro, los policías han arropado a la familia, apoyándoles emocionalmente, resolviendo dudas y dándoles pautas sobre cómo actuar si los secuestradores contactaban con ellos, además de plantearles todos los escenarios posibles, desde el peor al mejor. «En este caso, gracias a la colaboración ha sido el mejor de los escenarios posibles, ya que por el sitio, los grupos que funcionan, la previsión era que se alargara en el tiempo», concluyeron.