Un policía nacional destinado en Estepona volvía a casa tras su jornada laboral cuando se topó con una imagen insólita. Un vehículo con matrícula francesa estaba cruzado en hora punta en la A-7 (antigua N-340) a su paso por el núcleo de San Luis de Sabinillas, en Manilva. El coche, un Volkswagen Passat negro estaba a la salida del pequeño tramo soterrado que pasa por debajo de la rotonda que da nombre a la pedanía, ocupaba los dos carriles en dirección a Málaga, por lo que comprometía seriamente la seguridad del tráfico.

Ocurrió el lunes sobre las 14.30 horas. Tras comprobar que en el vehículo no había ocupantes y que estaba cerrado, el agente en prácticas avisó a la Policía Local y a la Guardia Civil y decidió actuar inmediatamente. Se quitó la chaqueta que llevaba puesta para que se viera su uniforme completo y comenzó a advertir al resto de conductores de la presencia del obstáculo. Un bombero que pasaba por la zona se unió al policía y ambos regularon el tráfico hasta la llegada de la Guardia Civil, cuyos agentes gestionaron la retirada del vehículo y abrieron una investigación para identificar al conductor que lo abandonó y los motivos. Fuentes de cercanas al caso han asegurado a este diario que el coche no llevaba droga. Por su parte, algunos testigos indicaron que los ocupantes lo abandonaron después de sacar algunos bultos, saltar la mediana y subirse a otro vehículo que se perdió en dirección Cádiz. El incidente, que acabó sin consecuencias más allá de la lógica retención, obligó a desviar el tráfico por la salida previa al túnel para que los vehículos se reincorporaran a la A-7 a través de la calle Pío Baroja.