El tabernero le ha cogido gusto a su monólogo más reciente. Insiste en seguir hablando sobre Podemos desde el estrado que improvisa detrás de la barra de La Bodeguilla. No cambia de tema ni cuando alguien le recuerda lo chirriante y paradójica que puede resultar su obsesión monotemática en fechas tan señaladas como las actuales: «Hasta para esto es atípica la Navidad de este año; antes el día 20 de diciembre ya estábamos todos hartos de comilonas o compras y ahora, en vez de ponerse más morados todavía, los de Podemos aprovechan que no hay prácticamente fiestas para llenar varios meses después el vacío que habían dejado ´los teresistas de verdad' en su dirección provincial».

El tabernero sabe que ha recurrido a un chiste malo para que se entienda perfectamente lo que va a contar. Lo de ´ponerse morados' va dirigido a quienes ahora han asumido el poder y la expresión ´teresistas de verdad' la atribuye a quienes permanecieron fieles en Podemos Málaga a Teresa Rodríguez y se fueron con ella: el excoordinador provincial Alejandro Serrato y la parlamentaria andaluza Vanessa García, principalmente.

Visto lo que ha acontecido desde que se produjo la ruptura de los ´teresistas' con la dirección nacional de Pablo Iglesias, el tabernero acuña su antigua teoría de ´los nuevos pablistas' para referirse a aquellos que se hicieron oficialistas para flotar en Podemos aunque procedían de corrientes críticas, más cercanas al ´errejonismo' o al acechante ´teresismo'.

En la órbita de los partidarios de Teresa Rodríguez sitúa en el pasado a la nueva responsable de Podemos Málaga, la diputada provincial y edil morada en Alhaurín el Grande Maribel González Badía: «Ella jugó primero a todas las barajas y, luego, cuando llegó el momento apostó a caballo ganador y, como también le ha sucedido al concejal de Málaga y ex de Anticapitalistas e IU Nico Sguiglia, ha sido premiada por abandonar el teresismo; aquí en Málaga estamos asistiendo a una especie de éxito morado de los ´teresistas' desertores».

El tabernero no escatima la retórica necesaria y, llegado a este punto, dice que no le sorprende la elección de Maribel González como rostro visible de Podemos Málaga en la nueva etapa andaluza liderada por la diputada nacional por Córdoba Martina Velarde.

A su juicio, el nombramiento de Maribel González perpetúa la concentración de buena parte del poder orgánico e institucional de los morados malagueños en un tridente: en ella, en Nico Sguiglia como pesado pesado de la provincia en la dirección regional y en la también edil de Málaga vinculada a la dirección nacional del partido, Paqui Macías. «Maribel era la tapada, aunque ella no se tapaba y se hizo ver en los mentideros necesarios para aspirar al puesto; ahora se entiende un poco más por qué los ´teresistas' focalizaron algunos de sus ataques en la gestión de las cuentas del grupo de Adelante en la Diputación Provincial de Málaga», asevera el tabernero aprovechando la ausencia de público en su emblemático negocio imaginario.

A esas horas de la tarde, el frío no frena la llegada de los clientes. Pese a las restricciones, todos tienen derecho a ´ponerse morados' con prudencia.