El consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior, Elías Bendodo, no descartó ayer nuevas restricciones para frenar la expansión del coronavirus a partir del 10 de enero, tras el periodo navideño, siempre conforme a lo que dictamine el comité de expertos, que se reunirá dos días antes, y con arreglo a «decisiones proporcionadas».

Así lo indicó Bendodo, a preguntas de los periodistas en Sierra Nevada, donde resaltó que la Junta ha tratado que estas medidas primen la salud y la menor afectación posible a la economía, así como su preocupación por el «crecimiento» de los contagios por Covid-19 «en los últimos días».

La Junta va a seguir trabajando en esa misma línea, con base al dictamen que vaya emanando de un comité de expertos conformado por profesionales «con nombres y apellidos», que son quienes «toman las decisiones» que «el Gobierno de Andalucía asume como propias», explicó el también portavoz del Ejecutivo autonómico.

Así, con base a lo que se estipule en la reunión de este comité prevista para el 8 de enero, la Junta optará por mantener, flexibilizar o endurecer las restricciones, aunque igualmente va a seguir analizando a diario la evolución de la pandemia. En cuanto a la estimación de la evolución de las vacunas, la Junta calcula que se puedan inyectar unas 900.000 en 12 semanas, unas 70.000 cada semana, si bien Elías Bendodo ha indicado que Andalucía «tiene capacidad» para hacer una campaña de vacunación «más intensa» con el personal y los centros pertinentes habilitados.

Para ello, y «desde la máxima lealtad», ha pedido al Gobierno central que se dirija a la Unión Europea y los laboratorios para que pueda multiplicar la llegada de vacunas a la comunidad, y así activar una campaña «más rápida» con la que poder inmunizar a la población «lo más pronto posible».

Estaba previsto, indicó Bendodo, que ayer llegaran a Andalucía unas 70.000 vacunas que, como las anteriores recibidas, se empezarán a distribuir por las ocho provincias. El consejero volvió a incidir en la pretensión de la Junta de que en junio esté vacunada en torno al 50 por ciento de la población andaluza.

Andalucía ha utilizado ya el 37,24 por ciento de las más de 70.000 vacunas contra el Covid-19 que ha recibido, lo que supone que hasta el domingo se habían administrado la primera dosis a 26.464 personas, según el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre.

De momento, la Junta ya ha alcanzado 185 residencias de mayores y el 14 de enero «queremos haber terminado ya la primera vuelta en todas las residencias de Andalucía», por lo que debe garantizarse la segunda dosis.

Aguirre señaló que confía plenamente en que «Europa y Pfizer nos mande las vacunas en tiempo y forma, pero por si acaso hay una ruptura de estocaje, como pasó en la primera entrega, lo que estamos haciendo es que un volumen determinado de vacunas las estamos manteniendo a 80 grados bajo cero para tener asegurada la segunda puesta en todos aquellos que hemos puesto la primera». En opinión del consejero, «está funcionando muy bien la logística».