¿Sabían que existió un Pepe Leches en Málaga, fruto de la deformación fonética del capitán de navío alemán Peter Leichmann?, ¿o que el barrio de Capuchinos contó con un conocido y auténtico ´pitejo'?

El escritor, pintor y divulgador malagueño Diego Ceano, con 43 libros sobre Málaga a sus espaldas, se pone la ciudad por montera en ´Recuerdos de Málaga', un canal de YoutubeRecuerdos de Málagacanal de Youtube con el que quiere divulgar la pequeña historia de nuestra ciudad.

«Pretendo hacer en píldoras, todas las semana la Historia de Málaga, contándola de manera distendida y simpática», explica, al tiempo que recalca que sobre todo será la historia costumbrista, la que más le gusta y refleja en sus libros.

En realidad, la semilla de este proyecto se plantó hace más de diez años, cuando acudió a dar una charla a un colegio, y cuando finalizó, el maestro le comentó que le había parecido muy interesante, «porque no sabía que los romanos hubieran estado en Málaga», cuenta.

Por eso, con la idea de divulgar más a fondo nuestra Historia, decidió poner en marcha ´El Avisador Malagueño', una publicación digital gratuita que duró diez años y llegó a contar con un millón y medio de suscriptores en todo el mundo. «Sobre todo la leían malagueños que vivían fuera de Málaga, emigrantes», explica.

Ahora, se pasa al audiovisual con este canal de Youtube al haber cambiado los tiempos, aunque las razones para divulgar siguen siendo las mismas: dirigirse a esos malagueños, «que no conocen su Historia, sus raíces, porque sin ellas puedes ser un árbol muy bonito pero el primero que venga lo puede romper».

Entre los últimos vídeos, dos entregas de cómo eran las Navidades en Málaga de los años 50 y 60, después de comprobar que su nieta no sabía lo que era un aguinaldo navideño.

Los vídeos recorren varios puntos de Málaga y suelen concluir en el estudio de este conocido pintor naif, que en ocasiones emplea algunos de sus cuadros para ilustrar lo que cuenta.

Algunas de sus historias se centran en expresiones malagueñas como ´darse un canequi' o las palabras ´alinquidoi' o ´pitejo', que hacía referencia, originalmente, a los conductores de coches fúnebres que, en tiempos de epidemias, usaban un pito para anunciar su presencia cuando transportaban los cadáveres.

Una de las más curiosas es la que desvela el origen de la calle Cinco Bolas, entre la calle San Juan y la calle Nueva, que entronca con una de las familias que más ha investigado el autor, el primero de cuyos miembros, Alonso Yáñez Fajardo, recibió las casas de prostitución de Málaga -y con anterioridad, de otras ciudades del antiguo Reino de Granada- por parte de los Reyes Católicos tras la conquista de la ciudad.

«Hay muchas cosas que se irán viendo», comenta Diego Ceano, que adelanta que es un defensor del término malagueño ´merendero', que con el tiempo ha ido perdiendo terreno frente al de ´chiringuito'. «No debemos perder la identidad, ¿habrá cosas más bonita que decir vamos a un merendero?». Habrá que estar atentos a próximos vídeos.