Hace ocho años, en 2013, el hoy profesor de Botánica de la UMA Federico Casimiro-Soriguer localizó en los terrenos de Arraijanal la Muscari parviflorum, una planta que en la Península Ibérica sólo se encuentra en la franja costera de Málaga. El hallazgo fue publicado por él y otros colegas en la veterana revista científica de la UMA Acta Botánica Malacitana.

El pasado mes de diciembre, en lo que la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible calificó de «rescate», los técnicos de la Junta trasladaron de sitio 2.000 bulbos de esta planta, una operación que para la asociación ecologista Ciriana supone otra cosa: «Lo vendieron como un rescate pero para mí es una maniobra para quitarlas de en medio», critica Maricruz Torres, de la asociación Ciriana, cuyo colectivo se opone a la urbanización de los terrenos, un asunto por el que han interpuesto un contencioso administrativo, todavía sin resolver, tras intentarlo sin éxito por la vía penal ante la Fiscalía de Medio Ambiente.

«Un ecosistema único»

También se muestra crítico el profesor de la UMA, que tacha de «negligente» la postura de la Consejería de Desarrollo Sostenible por minusvalorar estos terrenos, «cuando de repente resulta que hay una planta única en la Península».

Lo llamativo es que Arraijanal ha sido, casi hasta nuestros días, una 'terra incognita' hasta para la Consejería de Desarrollo Sostenible, que ni siquiera llegó a cartografiar los terrenos para estudiar su vegetación y posibles hábitats, informa el profesor Federico Casimiro-Soriguer.

Sí los ha estudiado desde el punto de vista botánico este profesor de la UMA, cuyas conclusiones fueron publicadas en 2017 también en Acta Botánica Malacitana.

Como detalla, en Arraijanal ha podido detectar seis Hábitats de Interés Comunitario, tres de ellos de carácter prioritario para Andalucía. Además de la singularidad de la Muscari parviflorum, el botánico informa de la presencia de tres especies amenzadas según la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía: Euphorbia boetica, Ononis talaverae y Gastridium nitens, las dos primeras con la categoría de vulnerable y la última, considerada en peligro.

Por otro lado, el botánico informa de que pese al evidente deterioro de la zona, también se encuentran seis especies que sólo se dan en Málaga en este rincón «y que además son escasas en el resto de Andalucía»: Carex extensa, Carex riparia, Elechoaris uniglumis, Erodium salzmanni, Lupinus consentinii y Claudium mariscus.

También con respecto a la fauna, el biólogo de la UMA Óscar Gaviria recuerda que hace dos años informó a la Consejería de Desarrollo Sostenible de sus numerosos valores, a través de la Sociedad Andaluza de Entomología.

«Para empezar, Arraijanal es un ecosistema único que no tiene réplica en el Mediterráneo andaluz, un ecosistema húmedo y arenoso típico de la zona atlántica, de ahí que las especies que aquí viven sean muy originales», destaca el biólogo.

Entre ellas, la araña Eresus mariae, de la que en el mundo sólo se conoce su presencia en Arraijanal y el Cabo de Gata. Más rara es aún la Empicoris gloriae, descubierta en 1988, un rarísimo tipo de chinche predadora del que no se conoce otra localización en el mundo, además de otras especies de esta clase de insectos (hemípteros). Por otro lado, también se localiza una libélula (Lestes macrostigma), en la Lista Roja de Invertebrados de España y el sapo de espuelas cuya disminución en la provincia de Málaga es «bastante dramática», apunta.

Por todo ello Oscar Gaviria reclama a la Consejería «que se tome más en serio los valores que hay en Arraijanal», al tiempo que deplora el traslado de los cerca de 2.000 bulbos.

Respuesta de la Junta

Una portavoz de la Consejería de Desarrollo Sostenible respondió el pasado viernes a las críticas señalando que, con respecto al reconocimiento de los valores medioambientales, la situación para Arraijanal «no ha sufrido cambios» desde que la Fiscalía de Medio Ambiente archivó las diligencias de investigación en 2018, tras la denuncia de Ciriana.

Tampoco el traslado o 'translocación' de la Muscari parviflorum realizada por la Junta de Andalucía cambia la situación «en el sector afectado por el proyecto de obra de la zona del Arraijanal».

La Consejería justifica el traslado de los bulbos por la falta de regulación a la hora de proteger esta especie y porque el «inequívoco resultado» de no haber realizado la translocación «sería la pérdida de dicha población de Muscari parviflorum». A la vez, la Consejería ha puesto en marcha una iniciativa para que se incluya «dentro de los listados de flora protegida», detalló.