La Policía Local de Málaga va a estudiar en los próximos días cuáles son los negocios hosteleros que más veces han incumplido las diferentes disposiciones relacionadas con la normativa relativa a restricciones sanitarias impuestas tanto por el Gobierno central como por la Junta de Andalucía, de forma que, una vez determine cuáles son, establecerá un seguimiento o un dispositivo especial de vigilancia sobre los mismos, según explicó ayer el edil de Seguridad del Ayuntamiento, Avelino Barrionuevo.

«Se trata de ver cuáles son los más incumplidores», dijo, para indicar seguidamente que la idea es establecer un seguimiento especial y trasladar las conclusiones de ese dispositivo a las autoridades sanitarias, en este caso la Junta de Andalucía, y al Área de Comercio y Vía Pública, de la que dependen estos negocios hosteleros. La idea es evitar que estos establecimientos que han reiterado de forma continua las restricciones lo vuelvan a hacer.

De la misma forma se expresó la edil de Comercio y Vía Pública, Elisa Pérez de Siles: «Nos reuniremos para analizar entre las dos áreas los casos especialmente reincidentes, para analizar los casos de reiterados incumplimientos en competencias municipales. Analizaremos los casos para incoar procedimientos sancionadores cuando concurran causas suficientes».

Sin ir más lejos, este periódico publicó el 20 de octubre de 2020 que casi 2.000 personas habían sido denunciadas por agentes de la Policía Local de Málaga por participar en botellones o fiestas privadas entre agosto y la primera semana de octubre. Una parte de estas denuncias se cursaron, precisamente, a personas que se encontraban en fiestas ilegales en establecimientos de ocio nocturno u hosteleros. Asimismo, la Policía Local denunció a un total de 164 establecimientos hosteleros, de entretenimiento, restauración o de ocio nocturno por permitir a sus clientes fumar con una cachimba entre agosto y el 21 de octubre pasado, algo que prohíbe la legislación anticovid-19 de la Junta de Andalucía. En sólo un mes, una vez que se inició la desescalada tras el confinamiento, desde mediados de mayo a mediados de junio, los agentes de este cuerpo inspeccionaron un total de 9.210 terrazas hosteleras. De ellas, 92 fueron denunciadas y los vecinos requirieron a los funcionarios en un total de 143 ocasiones. Las denuncias y los requerimientos se produjeron, en concreto, por incumplimientos relacionados con las normas de la desescalada: por ejemplo, cuando no se podía consumir en la barra.