María Isabel Agranado ha sido la primera profesional del hospital Clínico en recibir la segunda dosis de Pfizer del centenar de trabajadores del centro que estaban hoy citados para la revacunación. Con más de 15 años de experiencia trabajando en sanidad, esta limpiadora lleva desde marzo en primera línea frente al virus en la planta dedicada a pacientes con coronavirus. Asegura que con esta segunda inoculación no tenía "miedo a lo desconocido" sino que sentía tranquilidad.

"Ya los nervios han ido un poquito más leve que la primera vez", confiesa este periódico María Isabel, que recibió la segunda inoculación de la mano de Iveth Ayala, una de las 500 enfermeras formadas para la campaña de vacunación contra la Covid-19."En esta ocasión he ido mucho más tranquila, más relajada, era otra sensación. Ya sabía que no iba a tener efectos secundarios o si los tenía iban a ser leves".

Desde hace diez meses, su día a día está plagado de situaciones descorazonadoras mientras trabaja codo con codo con el personal sanitario y no sanitario. En la planta de Covid su empeño ha ido más allá de sus funciones, ya que no solo había que curar los efectos del virus sino los estragos de sufrir el miedo en absoluta soledad.

"Es imposible decir que allí una iba a limpiar. Allí una iba a limpiar, a ayudar, a hablar a los pacientes, a animarlos", explica esta malagueña. "Yo he reído con ellos, he intentado darles conversación, cuando han necesitado llorar, he llorado también".

Apenas a falta de una semana para que María Isabel alcance la inmunidad tras recibir la dosis de recuerdo de Pfizer, esta limpiadora sostiene con contundencia que no dejará de ser precavida y seguir todas las normas y recomendaciones higiénico-sanitarias para evitar el contagio.

"Yo voy a seguir haciendo mi vida, voy a seguir con mis precauciones, porque seguimos allí", recalca Agradano. Por otro lado, aunque no siente inquietud por los efectos de la vacuna, sí mantiene cierta incertidumbre sobre si será del todo efectiva como escudo frente al coronavirus, por lo que espera que mantengan un control de los inmunizados.

"Yo estoy bien, lo que quisiera es que esto no quedara en el olvido, que se sigan haciendo pruebas de inmunidad a ver si esto es como dicen", afirma.

Ahora toca esperar. Dentro de siete días, María Isabel estará inmunizada.